ESTRATEGIA | Marketing
Por Leandro Africano

En pleno microcentro porteño, más de 30 profesionales de áreas tan diversas como cartógrafos, ingenieros, especialistas en medio ambiente y técnicos de tránsito trabajan en forma silenciosa para actualizar los mapas de una gran parte de los GPS que se venden en la Argentina.
Con la posibilidad de adquirir un dispositivo GPS a $400 y financiado en cómodas cuotas por un hipermercado, el acceso a esta tecnología se encamina a ser masiva.
“Esencialmente, el de Navteq es un negocio BtoB (business to business) donde la estrategia se basa en que los fabricantes de hardware incorporen sus mapas a su tecnología de navegación. Pero está en nuestras manos la provisión del valor agregado del servicio cuando el producto ya fue adquirido”, señaló a Mercado Helder Azevedo, director general de Ventas en América latina de Navteq.
Si bien la navegación era un territorio inexplorado hasta hace poco tiempo, la compañía cree que hay una gran oportunidad en la Argentina. Los consumidores y compañías locales están comenzando a adoptar la navegación digital y sus beneficios, pero a largo plazo, el mercado pasará de un enfoque de navegación hacia uno de ubicación más amplio, que abarque un mayor rango de usos y tipos de dispositivos.
“Continuamos innovando al expandir la gama de contenido de ubicación que podemos ofrecer a los clientes mientras mantenemos la alta calidad que nos caracteriza. Desde los datos cartográficos hasta el contenido visual o la información en tiempo real, ofrecemos el mayor rango de contenido de ubicación para permitir cada parte de la experiencia de la ubicación”, señaló Azevedo.

Helder Azevedo
Miles de kilómetros
Navteq abrió su primera oficina en la Argentina en el año 2008. Desde entonces, su equipo de analistas geográficos ha recorrido miles de kilómetros por año para recopilar datos y proporcionar actualizaciones a la siempre cambiante red vial del país. Hoy, la compañía trabaja con analistas geográficos que utilizan vehículos de campo especialmente equipados y sus conocimientos locales para recabar y verificar los detalles viales en sus ciudades.
Estos equipos recopilan y verifican 200 atributos viales, incluyendo calles, rotondas, límites de velocidad, divisores, número de carriles y restricciones de giro. Asimismo, se encamina a poner en marcha información en tiempo real como la identificación y alerta del flujo de tránsito en las principales avenidas y autopistas de las ciudades de la Argentina.
Hasta el momento Navteq tiene recopilados más de 319.000 kilómetros cubiertos en el mapa de la Argentina, logró un aumento de 200% en el curso de los dos últimos años en la cantidad de calles y caminos verificados en el mapa e identificó más de 75.000 puntos de interés (PDI) que enriquecen y le otorgan valor agregado al servicio.

Cambio de paradigma
Cuando Azevedo hace referencia al concepto de ubicación, más que al de navegación, tiene en mente lo que se considera un segundo nivel de esta tecnología. Por ejemplo, los mapas de la compañía permiten desarrollar la aplicación LocationPoint que aprovecha el contenido de ubicación global y ofrece publicidad móvil determinada por la ubicación y el contexto. Así se entrega a los consumidores información a medida que se acercan a un potencial punto de compra.
Impulsado por una tecnología propietaria se entrega anuncios basados en la ubicación del usuario, en el perfil demográfico y en otros criterios contextuales para que los anuncios, las ofertas especiales y los cupones estén relacionados con el individuo. “Cuanto mejor se adapte el anuncio al consumidor, mayor será el éxito para el anunciante”, añadió el ejecutivo de Navteq.
El modelo de negocio de provisión de datos geográficos para el consumidor final tiene en la Argentina una barrera alta de entrada porque uno de los principales proveedores es el Proyecto Mapear, que es gratuito y se basa en la colaboración de los usuarios para el armado de los mapas.
En este sentido, si la industria se dirige hacia los servicios de valor agregado, las compañías del sector deben lograr la diferenciación en la primera compra del dispositivo, lo que es, en palabras de los especialistas de la industria, una tarea muy difícil. “El valor real del servicio no es percibido en la primera compra, sino cuando el consumidor se transforma en usuario frecuente y descubre toda la potencialidades que tienen hoy los mapas”, concluyó Azevedo.
|
Más allá del GPS Navteq ha incorporado recientemente una serie de complementos a su servicio básico que caracterizan el futuro de lo que la compañía denomina geoubicación. Estos son algunos de los más destacados: |
|
Del papel al software Cuando Navteq comenzó a recorrer los caminos, hace más de dos décadas, los analistas geográficos usaban mapas de papel y lápiz para marcar los cambios en la red vial. Hoy en día, la compañía utiliza herramientas de recolección y software propietario, a fin de lograr que la recolección de datos sea más eficiente y precisa. Estas herramientas especializadas incluyen registros del receptor del GPS, palancas de mando personalizadas, lápices digitales, micrófonos para la creación de archivos de audio y cámaras de video de vistas múltiples que permiten futuras mejoras en los procesos. Además, se utiliza un software patentado con controles y balances para garantizar la precisión de los datos cartográficos. El proceso de recolección de datos, en el que participó este cronista de Mercado durante un recorrido por Ciudad de Buenos Aires, incluyó: |

