Grupo Galeno
Un cambio transversal
“Sin lugar a dudas, con la irrupción de la tecnología en la actividad aseguradora –que venía relegada respecto a otros segmentos del sector financiero– comenzaron a producirse modificaciones en todos los modelos de negocio, ya sea en la forma de comercializar, asesorar y de brindar el servicio post venta”, sostiene Carlos Piantanida, director comercial corporativo de la compañía.
“En general todas las entidades, los intermediarios y mismo el regulador aprovecharon y aceleraron (pandemia por medio) los procesos de transformación digital, lo cual permitió seguir operando de manera eficiente, incorporando herramientas y resolviendo transacciones a través de las apps y las páginas web –indica Carlos Piantanida director comercial corporativo de Galeno, al ser consultado sobre cómo se modificará el modelo de negocios de seguros, en el futuro–. El nuevo modelo de negocios, que atraviesa en forma transversal todo el proceso de comercialización, asesoramiento y servicio post venta, llegó para quedarse principalmente en el segmento de seguros individuales, ya que los clientes han incorporado al seguro a través de los celulares, las tablets; los canales para relacionarse y operar en cualquier momento. El segmento corporativo, salvo en el momento de la compra que requiere del asesoramiento profesional de un especialista, utiliza también las herramientas tecnológicas para las transacciones de post venta”.
–El modelo del futuro parece estar definido por la red, la colaboración y la sinergia entre compañías, para diseñar un producto o servicio hiperpersonalizado ¿Considera que el sector está preparado para este desafío?
–Estamos viviendo una etapa de cambios muy dinámica, en que serán claves la celeridad en la adaptación, la flexibilidad y la permeabilidad para entender las necesidades de los clientes, así como la escucha activa de los intermediarios. Todos estos factores serán fundamentales para el crecimiento a futuro del mercado, sin descuidar la rentabilidad, ya que sin ella no hay futuro sustentable.
En el caso de Galeno, pensamos en el cliente y sus necesidades a satisfacer para, a partir de allí, proponer a su asesor un portafolio de productos individuales para cubrir su patrimonio, su vida. También ofrecemos planes de salud e inclusive el financiamiento, tanto en forma individual como familiar.
El modelo que estamos llevando a cabo se establece mediante relaciones B2B con nuestros intermediarios, ya que es a través de ellos que ponemos a disposición de los clientes todos nuestros productos y servicios. Vemos al intermediario como una micro empresa con realidades distintas, por su ubicación geográfica, la composición de su cartera, su estructura, su contribución marginal y otras variables que nos permiten definir distintas estrategias comerciales y soluciones para sus clientes y prospectos.
Seguros adaptados a nuevas necesidades
–Dadas las diversas contingencias climáticas detectadas, ¿qué nuevas propuestas surgen y cómo se adaptan al contexto y al futuro?
–Los riesgos climáticos tienen como característica que, en muchos casos, son catastróficos y producen pérdidas muy importantes, atentando contra la rentabilidad del negocio. Estos riesgos pueden transferirse a través de distintas coberturas dependiendo la actividad.
Galeno cuenta con una solución para los riesgos agrícolas mediante Protección de Cultivos, que es un producto diseñado especialmente para protegerlos, por daños o pérdidas de rendimiento. Cuenta con coberturas adicionales de Incendio, Rastrojo, Resiembra Daños Tempranos, Planchado en Girasol, Maíz, Soja y Sorgo. En forma optativa cubre, Vientos Fuertes y Heladas.
Nuevas ofertas
–¿Qué seguros son los más vanguardistas y cuáles han dejado de tener valor, para las personas?
Acompañando la transformación digital, aparecieron riesgos que antes no existían, como las coberturas por ciberataques. Esto generó la necesidad de protección ante una mayor vulnerabilidad, no solo de las empresas sino también de los individuos.
La obligatoriedad de contratar algunas coberturas, como ser automotores y riesgos del trabajo, hacen que estos riesgos permanezcan y perduren en el tiempo.
Distinta es la situación para los riesgos no obligatorios, en los que existe un potencial de aseguramiento, condicionado a la realidad económica actual y a la falta de incentivos. El mejor ejemplo es el de los seguros de vida en todas sus cobertura, que permiten desgravar hasta un monto de impuesto a las ganancias, pero al ser un monto fijo, deja de ser atractivo.
Por otra parte, los seguros vinculados a la movilidad (celulares, tablets, bicicletas y motos por ejemplo) son muy accesibles y valorados, principalmente por el segmento de gente más joven.
Galicia Seguros
Avanzar en un contexto desafiante
“En el último ejercicio contable (a junio 2022) el sector mostró un resultado agregado deficitario; el peor en años. El resultado técnico del sector sufrió por el aumento de la frecuencia y la intensidad siniestral en particular en los seguros patrimoniales y el costo del reaseguro siguió subiendo por un contexto internacional adverso (cambio climático, la guerra en Ucrania, etc.)”, indica Flavio Dogliolo, gerente general de la entidad.
“El resultado financiero tampoco acompañó porque hubo tasas de interés negativas en términos reales todo el año, que se vio agravado por la caída en la cotización de los títulos públicos en pesos –detalla Flavio Dogliolo, como respuesta sobre el desempeño del sector y las perspectivas para 2023–. Para el año que viene, se espera que las recientes subas de tasas generen una mejora en los resultados financieros ajustados por inflación que compense parcialmente las mayores pérdidas técnicas”.
En cuanto a los temas foco del futuro cercano, el gerente general de Galicia Seguros indica que “En nuestro caso tenemos por delante en la agenda continuar fomentando la cultura Data Driven en la organización, profundizando la transformación digital a partir de la inversión en tecnología. Queremos también mejorar nuestra propuesta de valor en los productos que emitimos y a la vez ampliar los negocios de intermediación a través de nuestro bróker”.
–¿Cómo imagina que será el modelo de negocios del futuro? ¿Están las compañías del sector preparadas para los cambios venideros?
–Observamos que la estructura del rubro viene cambiando en el mundo así como en el plano local. El sector asegurador atraviesa un proceso de transformación (acelerado por la pandemia) que busca avanzar hacia un modelo de negocio cuyo foco sea el cliente y la mejora de su experiencia.
Las compañías venimos realizando fuertes inversiones para modernizar nuestra estructura tecnológica, buscando incrementar la eficiencia operativa, reducir los gastos y afrontar el reto que significa la entrada en el mercado de las insurtech. Precisamente uno de estos desafíos presenta la necesidad de evolucionar de los tradicionales sistemas tecnológicos monolíticos hacia una arquitectura flexible de micro–servicios que permite reducir el “time to market” y facilitar el consumo de funcionalidades por parte de terceros, habilitando incluso la posibilidad de formar ecosistemas aseguradores entre diferentes actores del mercado.
El potencial de la tecnología
–Las nuevas generaciones son menos fieles a las marcas y cambian sin dudar hasta encontrar aquella que les ofrezca lo que requieren. Además, flexibilidad, inmediatez, pago por uso y personalización se vuelven esenciales a la hora de contratar un servicio. ¿Cómo se adapta la compañía a esta demanda? ¿Qué pasos faltan dar para avanzar en la digitalización, las analíticas de datos y la oferta uno a uno?
–El sector asegurador tiene el potencial a través del uso de tecnologías emergentes (blockchain, internet de las cosas, inteligencia artificial, entre otras) de poder crear nuevos productos y evolucionar hacia la hiperpersonalización de las coberturas y de las primas, apoyándose en su gran experiencia analítica y de gestión de datos. Todo esto debe ir acompañado por un cambio organizativo y cultural que fomente la agilidad y la innovación, algo que en Galicia Seguros estamos emprendiendo con mucho entusiasmo y confiamos que dará resultados importantes de cara a nuestros clientes.
–¿Cuáles son las principales trabas que verifica de manera de hacer crecer el negocio?
–Los hábitos de consumo están evolucionando a gran velocidad impulsados por un cliente cada vez más conectado, exigente, informado y emocional. En este contexto, las aseguradoras debemos estar preparadas para responder de manera rápida y eficiente a las nuevas necesidades de protección que exige la demanda. Por lo tanto, sería deseable la actualización del régimen regulatorio y generar nuevas herramientas ya disponibles en otros países de la región (sandbox regulatorio, hub de experimentación, etc.) que apalanquen al sector asegurador para acelerar la implementación de iniciativas innovadoras y su transformación como un sector centrado en los clientes.
La Caja
Ser socio de por vida
De acuerdo a Ezequiel Fanelli Evans, director de Estrategia de la compañía, el principal cambio que se avecina se vincula con dejar atrás un modelo de negocios focalizado en productos, para pasar a comercializar con pocos puntos de interacción.
En este sentido, el sector asegurador –clásicamente más tradicional– atraviesa un profundo proceso de transformación, para acomodarse a los nuevos escenarios y aprovechar las inmensas posibilidades que se abren.
–¿Cómo evalúa el desempeño del sector en lo que va del año y qué perspectivas tiene para el próximo? ¿Cuáles son las prioridades en la agenda?
–Será un año en el cual las distintas compañías del sector buscarán normalizar la ecuación económico – financiera. Luego de la aceleración de la inflación de 2022, los mayores costos siniestrales y los valores de los capitales asegurados, se produjeron atrasos en los ajustes necesarios de tarifas que, junto con una mayor brecha de tasas reales negativas en inversiones, tuvieron un impacto asociado a la rentabilidad.
El mayor dinamismo del sector dependerá en gran parte de la normalización del contexto macroeconómico, pero desde La Caja mantendremos las prioridades de agenda de crecimiento, rentabilidad e innovación en la propuesta de valor. Seguiremos invirtiendo en la transformación digital para continuar respondiendo a las demandas actuales y futuras de nuestros clientes, manteniendo la estrategia omnicanal y superándonos en los niveles de satisfacción en el asesoramiento, venta y atención general brindada a nuestros clientes.
–¿Cómo se ha modificado el rol de los productores y asesores de seguros, ante el avance de los modelos digitales y de autoservicio?
–Luego de la pandemia, se produjo un cambio en los hábitos de consumo de los clientes. Comenzaron a utilizar medios virtuales para la compra de productos, servicios y consultas. Específicamente en el rubro de seguros, las herramientas digitales permitieron a los productores de seguros tener más cercanía y posibilidad de brindar una atención más rápida.
Este nuevo hábito de relacionamiento llegó para quedarse. Por eso, este tipo de herramientas tiene un desarrollo continuo, en pos de seguir agregando valor a la gestión del productor.
Si bien la forma de trabajo del productor se fue modificando en torno a estas posibilidades digitales, su rol se reafirma como asesor para mejorar la experiencia de sus clientes en las interacciones con las aseguradoras.
Específicamente en La Caja, apoyamos este desarrollo a través de nuestro “Programa de Visibilidad Digital” que acerca a nuestros productores una plataforma de administración de redes sociales, contenido personalizado y capacitación acerca de las mejores prácticas de contrato virtual. Asimismo, disponemos de cotizadores web para Automotores, Motovehículos y Hogar, personalizados para cada productor asesor de seguros, mediante los cuales el cliente puede cotizar y contratar su seguro online.
La potencialidad de los datos
–Dada la enorme cantidad de datos generados por las personas a cada momento, podría pronosticarse la posibilidad de ofrecer productos hiper personalizados. ¿Cómo se maneja el delicado equilibrio entre ofrecer una solución adaptada a cada usuario y la privacidad de los datos?
–Los datos son activos y fundamentales para una compañía. Permiten a las organizaciones conocer a sus clientes, sus intereses, preferencias y comportamientos. Hoy son la base para la toma de decisiones, ya que posibilitan desarrollar proyectos en función de la información disponible.
Uno de los proyectos que desarrollamos es el Seguro “Auto Conectado”, lanzado en 2021, que considera el comportamiento de manejo para otorgar beneficios y recompensas durante toda la vida de la póliza. Al contratar este seguro, los usuarios pueden descargar y registrarse en la aplicación “Auto Conectado” y acceder a compartir sus datos en búsqueda de una experiencia y mejora en el costo del seguro según sus hábitos de manejo. Aplicamos esta tecnología para premiar a conductores para que sean más prudentes al manejar. La app está disponible para los sistemas operativos iOS y Android.
Por otro lado, desarrollamos soluciones enfocadas en la innovación y digitalización.
El canal WhatsApp es un ejemplo de ello y se implementó 24/7 en 2021, con el objetivo de dar respuestas ágiles y poner a disposición nuestros productos y servicios. Hoy, a través de Letizia, nuestra asistente virtual, resolvemos distintas operaciones solicitadas por clientes.
Una de las principales aplicaciones que nos permite la inteligencia artificial es que ayudan a mejorar las interacciones con asegurados, a través de procesos cognitivos o sistémicos y permiten resolver consultas de manera ágil y mejorar la experiencia del cliente.
–¿En qué diferirá el modelo de negocios actual del de la década que viene? ¿Cómo cree que se modificará el modelo de negocios?
–El principal cambio se vincula con dejar atrás un modelo de negocios focalizado en productos, para comercializar con pocos puntos de interacción.
Este nuevo modelo de negocios centrado en el cliente permitirá atender sus nuevas demandas, poner el foco en la provisión de soluciones, fortalecer el vínculo, para convertirnos en socios de por vida y acompañarlos en el diseño de un futuro seguro.
Este cambio implicará acelerar el ritmo de adopción tecnológica; incrementar el uso de datos para aumentar la personalización de ofertas; ampliar las fronteras del servicio y actuar en ecosistemas al cliente buscando situar nuestro programa en cercanía a sus necesidades a través de nuestras alianzas con socios estratégicos.
Por último, entendemos que implicará también un cambio cultural en las formas de trabajo, pasando de modelos tradicionales de gestión de proyectos a esquemas ágil que permitan actuar con equipos focalizados, interdisciplinarios, con un alto grado de autonomía, tomando decisiones basadas en datos y trabajando en ciclos cortos en retroalimentación en interacción constante.
Aon
Más que un producto, un recorrido
“El seguro va ajustándose a las distintas circunstancias, evoluciona conforme lo hagan las personas, organizaciones, sus responsabilidades y sus activos. Por ejemplo, las contingencias climáticas se minimizan con seguros paramétricos; las pymes se benefician de inteligencia artificial para saber cómo se aseguran los comercios del mismo rubro, en esa misma zona y con qué otras coberturas cuentan”, explica Franco Di Lucca, Head of South Cone de la aseguradora.
“Así la demanda, en cierta forma, exige que los carriers (aseguradoras) y resto de los jugadores del sector (brókers, productores y organizadores) estén atentos y puedan proveer asesoramiento, productos y soluciones que respondan a las nuevas coyunturas. Es en esta línea que Aon sigue de cerca las diferentes experiencias que buscan los clientes en relación con sus riesgos”, indica Franco Di Lucca.
–De cinco años a la actualidad, ¿cómo describiría los principales cambios que se produjeron en el sector? ¿Cuáles son las tendencias que se avecinan, en el contexto de una creciente digitalización y las nuevas demandas de las personas?
–El cambio más significativo fue la digitalización acelerada por la pandemia, tanto puertas adentro como hacia los clientes. Afortunadamente ya habíamos tomado buenas decisiones que nos permitieron iniciar ese camino digital previo a la crisis sanitaria. De esta manera, ya habíamos repensado, por ejemplo, el sistema de cobranzas o emisiones de pólizas que hoy son operaciones enteramente digitales. La tendencia sigue siendo trabajar para que el journey o la experiencia del cliente sea cada vez más personalizada. En este sentido, el uso de inteligencia artificial crece y es un recurso de alto impacto que permite trasladar modelos predictivos para quienes buscan asegurarse adecuadamente. También en esta línea, el Wellbeing es una tendencia en auge: el impacto del bienestar de los colegas es un tema que sigue interesando.
Anclaje en las nuevas necesidades
–Las nuevas generaciones –más movedizas– han demostrado ser menos propensas a las posesiones, como autos o casas, y más dispuestas al uso temporario. ¿Considera que el sector de seguros pasará a ofrecer un servicio menos apegado a los objetos y más vinculado con las experiencias o “recorridos” de las personas?
–Precisamente el seguro fue acompañando oportunamente nuevas formas de uso, nuevas costumbres y en este sentido acompaña el “recorrido” (journey) de las personas también según su rango etario. Podemos mencionar varios entre los cuales encontramos: Movilidad, como respuesta a las nuevas formas de transporte como bicicleta, monopatín, etc; también se incluyen los seguros de celulares como principal herramienta de trabajo, “Bolso protegido” que, en tiempos de trabajos en formato híbridos o completamente virtuales, llevan varios ítems de valor. Lo mismo sucede con propuestas para cubrir los ítems electrónicos que se trasladan cuando las personas se alejan temporalmente del hogar.
–¿Qué seguros se encuentran a la vanguardia de las necesidades de los clientes?
–Dentro de los seguros que pueden ser considerados más vanguardistas encontramos por ejemplo los paramétricos, que se ajustan a las exigencias de los riesgos agrícolas o climáticos brindando un caudal de datos que resulta muy atractivo cuando el objetivo es neutralizar las consecuencias de un evento. También crecen las consultas por el riesgo cibernético o ciber riesgo. Las intrusiones a los sistemas y el robo de información vulneran los sistemas operativos y pueden resultar sumamente dañinos. Si bien aún no se considera una cobertura común, se encuentra en la agenda de algunos directorios.
Estrategias antes un contexto adverso
Tendencias y retos en ciernes
El mercado asegurador atraviesa uno de los años más complicados en casi dos décadas. Los balances ajustados por inflación han demostrado que, tanto los resultados técnicos como financieros, han sido muy deficitarios.
Por Agustín M. Colombo (*)
Sobre todo estos últimos –los financieros–, ya que el rendimiento de las inversiones ha estado muy por debajo de los índices inflacionarios.
Por otra parte, debemos tener en cuenta el impacto de la pandemia en la actividad industrial y comercial en general, por lo que los aumentos de producción que se puedan registrar se estarían comparando con niveles relativamente muy bajos.
De esta manera, podría decirse que el mercado, si bien ha tenido cierta recuperación, el crecimiento estuvo por debajo de la inflación, lo que indica que aún el sector no ha recuperado los niveles productivos anteriores a la pandemia.
Sin embargo, esto no impidió la irrupción de nuevas tendencias en el sector. Hubo un claro crecimiento en los seguros vinculados con la construcción, la energía y las responsabilidades tecnológicas.
En el segmento para individuos, se incrementaron las pólizas para motos, bicicletas, monopatines eléctricos y celulares. También, como consecuencia de la pandemia, hubo un segmento poblacional que ha tomado previsiones a futuro, e hizo repuntar los seguros de vida con ahorro, salud y retiro. En el segmento pymes, aumentó la producción en riesgos de trabajo, como consecuencia del incremento en las cápitas por la reapertura de algunas actividades post cuarentena, y por la incidencia de las paritarias.
Los seguros vinculados a la energía, la minería y los procesos productivos, sobre todo en la industria alimentaria y la construcción privada, seguirán creciendo a pesar de las dificultades. Como así también los ciberseguros, D&O (director y officer) y Riesgos del Trabajo. Algo similar ocurrirá con el desarrollo de cobertura para la salud, debido al impacto en los costos de las obras sociales y las prepagas.
Respecto a la industria automotriz, es de suponer que una vez regularizada la situación en la producción y venta de vehículos 0 km, tanto en el mercado interno como en las exportaciones, se notará un impacto positivo en las primas de los automotores.
Cómo evolucionan otros rubros
Otro rubro que debe considerarse es el vinculado a la protección del ecosistema, tanto desde el punto de vista de la prevención, como de la contratación de seguros ambientales.
Respecto a los seguros vinculados al agro, durante la campaña 2021/22 se aseguraron casi 21 millones de hectáreas. Si bien los avances tecnológicos aplicados al sector hacen que la agricultura de precisión ayude cada vez más a mejorar la productividad, no puede dejar de mencionarse que el cambio climático viene marcando un nuevo hito a escala mundial con un tercer año “Niña” consecutivo, lo que indica que continuarán las temporadas de sequías y altas temperaturas promedios. De ese modo, se prevé un año complejo con demoras en las siembras y menores rindes en general, lo que nos estaría presentando un mercado relativamente estancado para el ciclo 2022/23.
Por otra parte, es muy probable que las inversiones en infraestructura y obras públicas se vean afectadas por razones presupuestarias, lo que perjudicará directamente a los seguros relacionados.
Respecto a las pólizas particulares, también por limitaciones económicas, es probable que se reduzcan coberturas en riesgos frecuenciales, ya que los de características catastróficas, o de menor frecuencia siniestral deberán mantener actualizadas sus sumas aseguradas con los costos que les correspondan.
La recuperación del mercado y la alta inflación
Teniendo en cuenta la inflación que se proyecta para 2023, es muy difícil que haya una recuperación del mercado, tanto desde el punto de vista de la producción como de sus resultados.
En cuanto a la producción, sigue faltando una conciencia aseguradora que tienda a revertir la tendencia actual. Además, la recuperación de los ingresos, en general, es más lenta que el aumento del valor de los bienes y servicios, tanto para el consumo como para ser cubiertos por un seguro.
También se ve afectado el comportamiento de las estructuras de costos y gastos, ya que van de la mano de la inflación, y si a esto se le suma la incidencia de las tasas negativas en el rendimiento de las inversiones, será muy difícil que el mercado logre márgenes aceptables de rentabilidad.
Como consecuencia de lo mencionado, veremos un endurecimiento en la suscripción de determinados riesgos, en un contexto en que se prevé un encarecimiento de los costos de los seguros en general. Por esta razón, la experiencia técnica del asesor de seguros será fundamental en la relación entre sus clientes y las aseguradoras.
Por último, más allá de lo mencionado, vemos oportunidades de negocios para aquellas organizaciones que centralicen a sus clientes y prospects como foco de sus esfuerzos, considerando no solamente la concepción tradicional del asesoramiento sobre riesgos, sino que a su vez contemple la multiplicidad e integralidad de servicios, comprendiendo tanto el adecuado análisis de riesgos, la asistencia en medidas de prevención y salud ocupacional, la colocación de coberturas, los servicios tecnológicos y el permanente contacto con los clientes.
(*) Asesor Institucional en Grupo Gaman
Seguros Sura
Gestionar los riesgos, anticipar y prevenir
El sector de seguros atraviesa los desafíos que imponen los cambios de hábitos, las nuevas demandas de los clientes y las necesidades determinadas por los nuevos escenarios. La anticipación se vuelve primordial y las nuevas tecnologías son claves para avanzar hacia nuevos modelos.
De acuerdo a Lucas Di Bin, vicepresidente de Portafolio, Canal PAS y Brókers de Seguros Sura, la adaptación a las necesidades de los clientes siempre fue esencial para el sector. Hoy, las tecnologías disponibles permiten mejorar el proceso. En entrevista con Mercado, el ejecutivo da cuenta de los principales desafíos del sector.
–¿De qué manera se adapta el modelo de negocios a la demanda de productos cada vez más personalizados, a tiempo real y de pago por uso, en un contexto de digitalización creciente?
–El modelo se adapta desde los productos y los accesos, punta a punta durante toda la experiencia de cliente, siendo la digitalización la puerta hacia la personalización.
El mercado de seguros, desde sus inicios, siempre tuvo el interés en ajustar los productos a las necesidades puntuales de cada cliente. Hoy la tecnología nos permite avanzar en ese camino, tenemos el desafío de alcanzar nuevos mínimos impuestos por otros sectores.
–El segmento de seguros, clásicamente, está asociado con un servicio de respuesta, que cubre las consecuencias de diversos hechos. Ante el avance de las analíticas de datos, que permiten predecir múltiples situaciones, ¿pasará a ser un actor importante en la prevención y anticipación de los hechos, de manera de aportar valor a las personas y sociedades?
–Si bien el seguro se visualiza como un vehículo de transferencia y financiación de riesgos, la conexión con la gestión de riesgos es inseparable. Seguros Sura es una empresa gestora de tendencias y riesgos. El análisis de datos sumado a la observación del entorno nos permite entender mejor la gestión de riesgos y saber qué hacen nuestros clientes, anticiparnos en función de sus necesidades en el mundo actual y venidero, y acompañarlo desde la suscripción con mejoras en la gestión y en consecuencia en la prevención de hechos.
Nuevos modelos
–El avance de la robótica, los vehículos autónomos y demás, ¿de qué manera desafía al segmento?
–Históricamente, las compañías de seguros han descansado en sus años de experiencias para aprender de los riesgos, tanto desde un punto de vista cualitativo como cuantitativo. La historia era un buen reflejo del presente y una guía para la selección de riesgos. Este enfoque no es aplicable al entorno actual, los cambios abruptos en tecnologías y comportamientos implican entender el riesgo desde un punto de vista prospectivo. Adicionalmente, el sector se desarrolló en el último siglo a partir de carteras de riesgos y clientes muy estables, con mercados predecibles, en 20 años es esperable que las primas de seguros de autos no mantengan los niveles actuales.
–¿Existe la suficiente conciencia aseguradora en el país? ¿De qué manera se aborda?
–La existencia de seguros obligatorios, como la responsabilidad civil en autos o riesgos del trabajo hacen que el seguro tenga un nivel de penetración en el PBI mucho más alto que el que tendríamos solamente desde la conciencia aseguradora.
Es importante el trabajo de la red para poder llegar al cliente no solo a partir de un proceso de venta sino también de concientización y de gestión de riesgos. Fue así que diseñamos un modelo digital de principio a fin, que permite cotizar, comprar, emitir y pagar una póliza desde un móvil. En pocas palabras, entendemos el contexto cambiante en el que vivimos, estamos convencidos de que es un proceso dinámico que evoluciona de forma constante y trabajamos para anticipar las demandas.

