jueves, 22 de enero de 2026

    Responsabilidad de la empresa

    La nueva tesis es que la responsabilidad de las empresas no es exclusivamente con los accionistas. El consenso es que ahora su mayor responsabilidad es para con la sociedad (que involucra a todos los stakeholders). En síntesis, la tesis es que la empresa no puede tener éxito si la sociedad fracasa.

    Ahora, soplan otros vientos. En una reciente encuesta de Fortune, apenas 5% de los CEO consultados coincidía con la vieja tesis de Friedman. Más de 50% opinaba, en cambio, que acciones y programas orientados a solucionar problemas sociales, eran parte necesaria de su estrategia.

    Este es el tema que obsesiona hace rato a Jean-Dominique Senard (nuevo CEO de la convulsionada alianza Renault-Nissan-Mitsubishi): el verdadero propósito de las empresas. Desde su perspectiva, el capitalismo responsable es un remedio necesario para las extralimitaciones de las empresas que han provocado el surgimiento y auge de movimientos nacionalistas, populistas y antiglobalistas. Sin un mayor esfuerzo –dice– por parte de las empresas y de los inversores para ampliar el alcance de la prosperidad y la calidad de vida de la humanidad, habrá más reacciones contra la libre empresa, más gobiernos autoritarios, más reglamentaciones arbitrarias y cada vez más restricciones al mercado libre.

    A este debate, con todos los argumentos a favor y en contra del nuevo credo, se pasa revista esta edición, a partir de la página 30.

    ¿Nuevo rumbo para la educación empresarial?

    Hasta hace poco, el debate pasaba por otro lado. La obsesión era precisar si estas casas de estudios estaban actualizadas o si lo que en verdad enseñaban había dejado de existir dentro de las empresas, si era conocimiento inútil. En suma, la discusión era si en verdad servían, tal como estaban estructuradas.

    Hay ahora un cambio decisivo: tan importante y central como antes eran los temas de management, llegó el turno de lo que se llama ciencia de datos. Un campo interdisciplinario que involucra métodos científicos, procesos y sistemas para extraer conocimiento o un mejor entendimiento de datos en sus diferentes formas, ya sean estructurados o no estructurados.

    Eso moviliza a muchas escuelas de negocios tradicionales para ofrecer innovadoras y nuevas oportunidades en este campo. La actual tendencia es aumentar la proporción de data analytics en todos los master que se ofrecen. En suma, redefinir la educación que brindan las escuelas de negocios. El punto de partida –por ejemplo en Columbia University–, es reconocer que data analytics tiene impacto decisivo sobre todas las actividades económicas. Los que estudian Administración de Empresas, se ven así, trabajando juntos con los que cursan diversas ingenierías. Lo que preanuncia una nueva generación de gerentes formados con énfasis en distintas disciplinas, pero con capacidad para operar juntos, en equipo.

    Hay otro cambio significativo en este capítulo de la educación superior. Más allá de la enseñanza tradicional en curricula y en la meta de maximizar de las utilidades empresarias, aparece otra vertiente. El foco puesto en la responsabilidad de las empresas ante clientes, empleados y muy especialmente, ante la sociedad en la que está inmersa y en la que actúa. Incluye sustentabilidad, por ejemplo, pero también ética, transparencia y mejores prácticas de gobernanza.

    Este dossier especial de Mercado que se incluye en esta edición de octubre a partir de la página 48, explora todas las novedades en estos territorios estratégicos. No solo hay RSE, como se la concibe desde hace una década. Ahora también hay Educación de Negocios Responsable.

    La meta de este dossier es, precisamente, identificar si las más reconocidas escuelas de negocios en la Argentina, están a tono con estas tendencias y con estas modificaciones sustanciales.

     

    Seguros frente a la tecnología disruptiva

    No hay campo de la actividad económica que no sienta el impacto disruptivo de la tecnología. Con gran intensidad, velocidad, y casi siempre sin dar demasiadas señales de aviso.

    Más intenso es el efecto cuando se trata de un sector tradicional, como lo ha sido durante décadas el mundo del seguro. Marcas centenarias están inmersas en planes de modernización y, mejor aún, intentando develar la incógnita sobre lo que traerá el futuro cercano. La tradicional manera de operar está jaqueada, y aparecen starts ups tecnológicas por doquier, que todavía no se sabe bien si serán ayudantes y proveedores de las marcas establecidas, o si lo que realmente buscan es apropiarse de un porcentaje del negocio actual y del potencial.

    Sobre estas perspectivas trata el informe especial de Mercado sobre el campo del seguro, que se desarrolla a partir de la página 74.