Entrenar regularmente constituye solo una parte del bienestar integral; la alimentación asociada al ejercicio cumple un papel fundamental tanto en el rendimiento como en la recuperación posterior. Desde Célula, marca de alimentos saludables, se difundieron recomendaciones prácticas para quienes desean optimizar su nutrición en torno a la actividad física.
Verónica Milione, chef de Célula, explicó que “cada persona entrena en momentos distintos y con objetivos diferentes, por eso no existe una única fórmula. Pero sí hay lineamientos generales que ayudan a optimizar la energía y cuidar el cuerpo”. Junto al equipo de nutrición de la compañía, Milione detalló que en la etapa previa al entrenamiento el objetivo es aportar combustible sin provocar malestar digestivo; por ello, se aconseja priorizar alimentos de fácil digestión y evitar comidas pesadas.
Entre las sugerencias para consumir antes del ejercicio, la empresa señaló la importancia de combinar carbohidratos de fácil digestión con proteínas. Ejemplos mencionados incluyen un brownie keto, que aporta grasas de buena calidad y proteínas, o granola proteica combinada con yogur griego y fruta. En este momento, se recomienda evitar grasas pesadas y alimentos muy ricos en fibra, ya que pueden dificultar la digestión.
Respecto a la alimentación posterior al entrenamiento, desde Célula sostienen que resulta central para la recuperación muscular. Si el horario lo permite, se sugiere realizar una comida completa que incluya proteínas, hidratos de carbono y una adecuada hidratación. Algunas opciones recomendadas son batidos de frutas con proteína, pollo con arroz o quinoa, y platos simples y fáciles de digerir. Para quienes disponen de poco tiempo, se proponen alternativas como tostadas con palta y pollo, hummus con crackers de semillas, o bowls combinando pollo o tofu con vegetales y cereales como arroz o quinoa.
La planificación semanal de comidas es otro aspecto subrayado por la compañía, ya que facilita la preparación de platos saludables y evita recurrir a opciones poco nutritivas. Mantener ingredientes listos, como arroz, quinoa y vegetales cocidos, permite resolver las comidas en pocos minutos.
Milione remarcó: “La hidratación es clave antes, durante y después de entrenar. Muchas veces se subestima, pero es fundamental para el rendimiento y la recuperación”.
El consumo de fruta tras el ejercicio aporta glucosa y fructosa de rápida absorción, facilita la hidratación y suministra micronutrientes como el potasio, perdido durante la actividad. Entre las frutas recomendadas figuran banana, piña, sandía, melón, dátiles, uvas, cerezas y frutos rojos. Si se opta por algo dulce, desde Célula aconsejan acompañarlo con una fuente de proteína como yogur o un batido, para favorecer la reparación muscular.
Estas recomendaciones, según la empresa, apuntan a acompañar la actividad física con una alimentación equilibrada, práctica y adaptada a distintas rutinas.












