Durante el verano de 2026, el traslado de mascotas junto a sus familias en rutas y vuelos se consolida como una práctica habitual en Argentina. Sin embargo, los cambios de clima, alteraciones en la rutina y traslados prolongados pueden desencadenar situaciones de urgencia veterinaria, generando preocupación y estrés en quienes se responsabilizan de los animales.
Entre las consultas más frecuentes durante los viajes se destacan los golpes de calor, descomposturas digestivas, cuadros de ansiedad, accidentes y reacciones alérgicas. En este contexto, la prevención y el acceso a orientación profesional inmediata son factores clave para proteger la salud de perros y gatos.
Silvina Muñiz, médica veterinaria, consultora veterinaria de Vetify, presidenta de la Asociación de Veterinarios Especializados y representante argentina en la Federación Iberoamericana de Asociaciones Veterinarias de Animales de Compañía (FIAVAC), recomienda realizar un control veterinario antes de viajar, evaluar el estado general de la mascota y anticipar posibles riesgos en función del destino y el medio de transporte. “Antes de viajar es fundamental realizar un control veterinario, evaluar el estado general de la mascota y anticipar posibles riesgos, según el destino y el medio de transporte”, explicó Muñiz.
Durante los desplazamientos, la especialista sugiere a los tutores estar atentos a síntomas como decaimiento, dificultad para respirar, vómitos o diarrea persistentes, temblores, cojera repentina, picazón intensa, inflamaciones, heridas, fiebre o cambios bruscos de comportamiento. En áreas de playa o zonas ventosas, las irritaciones en piel y oídos, otitis, conjuntivitis y alergias resultan frecuentes, mientras que el golpe de calor es una de las urgencias más habituales en climas cálidos. “En destinos de playa o zonas ventosas son frecuentes las irritaciones en piel y oídos, otitis, conjuntivitis y alergias, mientras que en climas calurosos el golpe de calor es una de las urgencias más comunes, con síntomas como jadeo excesivo, debilidad o desorientación. Ante cualquiera de estos signos, la consulta rápida con un veterinario resulta clave para evaluar la situación y actuar a tiempo”, detalló Muñiz.
En este escenario, los planes de salud veterinaria se presentan como una herramienta relevante durante las vacaciones. Estos planes promueven controles periódicos que pueden reducir el riesgo de complicaciones y brindan acceso a atención veterinaria 24/7 ante emergencias, mediante una red de profesionales con cobertura nacional. Además, ofrecen la posibilidad de realizar video consultas, una alternativa cada vez más valorada para resolver dudas urgentes y contener situaciones a distancia.
Sabrina Pfeifer, directora de Vetify, expresó: “Cuando una mascota se descompone durante un viaje, la incertidumbre y el miedo suelen ser los primeros en aparecer. Nuestro rol es acompañar a los tutores en ese momento, brindarles contención y guiarlos con información profesional clara y accesible”. Pfeifer agregó que la compañía ofrece atención permanente, incluyendo la opción de reintegros si el tutor opta por un veterinario de confianza fuera de la red.












