El lujo dejó de tener significado

La palabra lujo perdió su sentido original de exhibición de riqueza.

La palabra lujo se ha desprestigiado. Hoy se habla de departamentos de lujo, jabón de lujo, comida de lujo para mascotas, papel higiénico de lujo.

Parecería que en estos días el lujo está en todas partes y que cualquier cosa puede ser lujosa. Pero si miramos la definición misma, eso no debería ser así. Según el Diccionario de la Real Academia Española, lujo es una cosa no necesaria que presupone un gran gasto de dinero; todo aquello que supera los medios normales de alguien para conseguirlo.

Pero cuando la palabra se le pone a un producto o servicio común, el concepto mismo pierde su rareza. Por eso podría decirse que la palabra ha perdido su significado. Ha sido aspropiada por marketineros deseosos de cobrar más por un producto que no cumple con los requisitos de la definición. Esto es no solo insultante para los consumidores sinso que además devalúa las marcas y los servicios de verdadero lujo.

81% de las personas entre 13 y 34 años coincide en que mostrar artículos caros en las redes sociales no es “cool”.

La saturación semántica que han hecho del lujo los marketineros genera además desconfianza entre los consumidores. Una encuesta reciente realizada por Ypulso descubrió que los millenials y los adolescentes dan más importancia a palabras como “durable” o “alta calidad” cuando compran cosas. “Lujo” y “exclusivo”, en cambio, generan reacciones adversas.

 

Notas Relacionadas

Suscripción Digital

Suscríbase a Mercado y reciba todos los meses la mas completa información sobre Economía, Negocios, Tecnología, Managment y más.

Suscribirse Archivo Ver todos los planes

Newsletter


Reciba todas las novedades de la Revista Mercado en su email.

Reciba todas las novedades