Dermaglós amplió su portfolio de cuidado facial con el lanzamiento de Dermaglós Control Acné, una línea desarrollada para acompañar a las pieles con tendencia acneica a través de una rutina de cuidado diario. La propuesta se organiza en tres pasos y plantea un abordaje integral que contempla causas dermatológicas y el impacto en el bienestar emocional, con énfasis en la constancia, el uso de productos adecuados y la consulta profesional.
El acné es definido como “una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel” que afecta a la mayoría de las personas en algún momento de su vida. Suele comenzar durante la pubertad, aunque también puede aparecer por primera vez en la adultez o incluso en edades más tempranas. Entre sus principales causas se encuentran el exceso de producción de sebo, la obstrucción de los poros y la proliferación de bacterias en la piel.
Además del componente físico, la condición se vincula con efectos sobre el bienestar emocional. Estudios realizados en adolescentes señalan que puede afectar significativamente la autoestima y generar inseguridad, vergüenza y retraimiento social, con conductas de evitación en situaciones cotidianas como encuentros sociales o fotografías. En ese marco, la consulta con profesionales y el uso de productos adecuados se presentan como herramientas que no solo contribuyen a mejorar la piel, sino también la calidad de vida.
La línea Dermaglós Control Acné fue formulada para purificar la piel, desobstruir los poros, regular la oleosidad, equilibrar la microbiota cutánea y fortalecer la barrera de la piel, con el objetivo de reducir las condiciones que favorecen la aparición de brotes. Los productos cuentan con texturas diseñadas para pieles oleosas y formulaciones oil free, no comedogénicas, hipoalergénicas y clínicamente probadas.
En términos de resultados, estudios realizados en el CED (Centro de Evaluaciones Dérmicas) reflejaron -49% de sebo y +20% de hidratación en el panel, con el uso en rutina de día y noche de los pasos de limpieza e hidratación diariamente durante ocho semanas.
La rutina se compone de una espuma de limpieza, una crema gel hidratante y un gel secante. La espuma limpia en profundidad sin resecar, ayuda a controlar el exceso de oleosidad y contribuye a mantener el equilibrio del microbioma cutáneo; incorpora Provitamina B5 para sostener la hidratación. La crema gel hidratante, con ácido hialurónico, hidrata mientras ayuda a prevenir la aparición de granos, mejora la apariencia de los poros y controla el brillo. El gel secante es un tratamiento localizado para granos puntuales, con 2% de ácido salicílico y niacinamida.
La formulación se apoya en ingredientes reconocidos en dermatología para este tipo de pieles, como ácido salicílico, Tea Tree y prebióticos. Los precios sugeridos informados son $33.464 para la crema gel hidratante de 50 gr, $13.386 para el gel secante de 15 gr y $19.706 para la espuma de limpieza de 150 ml.












