La gestión de personas en pequeñas y medianas empresas enfrenta una etapa de reconfiguración profunda de cara a 2026, impulsada por la consolidación de la inteligencia artificial, el auge del talento operativo y la necesidad de adaptarse a equipos reducidos bajo alta presión por resultados.
Naaloo, tras analizar más de veinte informes globales de consultoras, organismos internacionales y plataformas de empleo, identificó diez tendencias clave que marcarán la agenda de Recursos Humanos en los próximos años. Entre ellas, la inteligencia artificial pasará de ser una herramienta a ocupar el rol de colaborador, con agentes inteligentes que organizarán tareas y liberarán tiempo para el trabajo estratégico. Sin embargo, su uso desordenado convive con altos niveles de agotamiento, incluso en los propios equipos de Recursos Humanos. “El desafío no es sumar IA, sino decidir qué tareas delegar y cómo acompañar a las personas en ese cambio sin agotarlas”, señaló Francisco Costa, CEO de Naaloo.
El rediseño del trabajo humano-máquina, la contratación basada en habilidades y perfiles híbridos, y el bienestar integral se consolidan como ejes centrales. El World Economic Forum estima que el 22% de los empleos se transformará estructuralmente hacia 2030 y McKinsey calcula que hasta el 30% de las horas trabajadas podría automatizarse. Más del 80% de las personas considera el bienestar tan importante como el salario, con impacto directo en rotación y productividad. “El salario emocional se construye en micro-momentos cotidianos: reconocimiento, escucha, claridad y una experiencia simple”, afirmó Martín Bayugar, CCO & Co-Founder de Naaloo.
El talento operativo gana protagonismo ante la escasez de personal calificado en manufactura, logística y energía en América Latina. La cultura y el liderazgo se posicionan como palancas de performance, mientras la gestión del cambio y la fatiga organizacional exigen nuevas estrategias como el concepto de stagility, que combina estabilidad y agilidad. El uso de datos en la toma de decisiones (people analytics), la planificación basada en habilidades y la gestión de equipos multigeneracionales completan el panorama de desafíos.
Para Costa, el tiempo es el denominador común: “Las pymes saben qué tienen que hacer, pero no siempre tienen cómo. Por eso, el rol de RR.HH. será cada vez más estratégico: liberar carga operativa para enfocarse en personas, cultura y futuro”.
El desafío será transformar estas tendencias en acciones concretas y sostenibles en organizaciones reales, en un contexto de cambio permanente, según expresó Naaloo.












