Aon identifica interrupción del negocio, cambios regulatorios y ciberataques como principales riesgos en América Latina
La Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2025 señala que las empresas de la región enfrentan un entorno de volatilidad con impacto de fenómenos económicos, políticos y climáticos, en un escenario donde la resiliencia y la adaptación cobran creciente relevancia para la estrategia organizacional.

Aon plc presentó los resultados para América Latina de su Encuesta Global de Gestión de Riesgos 2025 (GRMS), que analiza la evolución de los riesgos empresariales en la región. El relevamiento, realizado en 63 países y con cerca de 3.000 respuestas, destaca un entorno caracterizado por la complejidad y la convergencia de presiones económicas, políticas y ambientales.
Entre los principales riesgos actuales, las organizaciones identifican la interrupción del negocio, los cambios regulatorios o legislativos y los ataques cibernéticos o filtraciones de datos. Factores como la fragilidad económica, la inestabilidad política y la vulnerabilidad climática inciden especialmente en la cadena de suministro y en la continuidad operativa, según informó la compañía.
La interrupción de la actividad empresarial se posiciona como el riesgo más relevante, potenciado por crisis geopolíticas, eventos climáticos extremos y la dependencia de rutas comerciales globales. Brasil, Argentina, Chile y México, con economías orientadas a la exportación, resultan particularmente susceptibles a disrupciones en la cadena de suministro, lo que puede derivar en pérdidas financieras directas y afectar la relación con clientes y proveedores. En este contexto, las empresas optan por diversificar proveedores, invertir en tecnologías de visibilidad y desarrollar planes de continuidad, además de contemplar la contratación de seguros de interrupción de negocio contingentes.
Los cambios regulatorios y legislativos, fuertemente ligados a la inestabilidad política, obligan a las compañías a adaptar sus estrategias y operar en entornos cada vez más complejos. En cuanto a los riesgos cibernéticos, solo el 15 % de los encuestados cuantifica su exposición, mientras la expansión de plataformas digitales y tecnologías de inteligencia artificial incrementa la superficie de ataque.
Mirando al futuro, la encuesta prevé que para 2028 los riesgos más críticos serán los ataques cibernéticos, el aumento de la competencia, la fluctuación de precios de materias primas, los cambios regulatorios, la interrupción del negocio y el cambio climático.
El 80 % de las empresas encuestadas en la región reportó haber sufrido pérdidas económicas por fenómenos meteorológicos o desastres naturales en los 12 meses previos. Como respuesta, priorizan inversiones en infraestructura resiliente, sistemas de alerta temprana y seguros paramétricos.
“El aumento del riesgo comercial y operativo en América Latina pone de manifiesto una nueva realidad: la volatilidad y la incertidumbre son ahora constantes para las empresas”, afirmó Natalia Char, head of Commercial Risk para Latinoamérica en Aon.
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