Un ambicioso fondo tecnológico
El multimillonario japonés Mayasoshi Son, dueño del SoftBank, acordó con un príncipe saudita la instauración del fondo privado más grande del mundo para financiamiento de proyectos tecnológicos.
Se trata del príncipe Mohammed bin Salman al-Saud, conocido por sus iniciales MBS, quien con su "Visión 2030" se propone una modernización tecnológica profunda de su país, Arabia Saudita.
Los dos hombres se reunieron en Riyadh para trabajar en los detalles de una sociedad de US$ 100.000 millones. La sociedad permitirá a Son invertir en el futuro de la tecnología y a Arabia Saudita cosechar los beneficios.
Arabia Saudita se ha comprometido a aportar US$ 45.000 millones; el banco japonés promete por lo menos US$ 25.000 millones y buscarán otros US$ 30.000 millones entre grandes inversores globales.
"Es un matrimonio de intereses", dice un observador. "Los sauditas quieren llevar tecnología a su país y el japonés Son quiere ser el jugador tecnológico más grande del mundo.
- Etiquetas
- japón
- arabiasaudita
- fondo
Artículos relacionados

Satellites on Fire cerró una ronda semilla de US$ 2,7 millones para IA
La startup argentina desarrolla un sistema que detecta incendios forestales en tiempo real y envía alertas cada cinco minutos, con monitoreo en 21 países y 4 continentes, y destinará la inversión liderada por Dalus Capital a potenciar modelos de inteligencia artificial y herramientas para seguros paramétricos e impacto ambiental

GIGABYTE pone a la venta la AERO X16, una notebook Copilot+ ultradelgada
El nuevo modelo incorpora procesador AMD Ryzen AI 9 465 y compatibilidad con GPU NVIDIA GeForce RTX 5070, con foco en cargas de trabajo de inteligencia artificial y herramientas para creadores, e integra el agente GiMATE para control de hardware y software junto con funciones de Copilot+ ejecutadas en la NPU

Keyrails presentó Stable OS 2.0 para pagos comerciales en más de 75 monedas
La compañía lanzó una capa de ejecución de pagos institucional compatible con *stablecoin* para operaciones B2B de alto valor en mercados emergentes, con transferencias unificadas en más de 100 mercados y liquidación en el banco beneficiario vía RTGS local, con el objetivo de mejorar trazabilidad y previsibilidad en rutas complejas

