Red Hat pone el foco en soberanía digital ante nube, IA y regulaciones

En un escenario de mayor adopción de nube e inteligencia artificial, la compañía plantea que la soberanía digital se volvió una decisión estratégica para organizaciones y Estados, con énfasis en control de operación, infraestructura e información crítica, y en la adopción de esquemas de nube híbrida y multicloud para equilibrar innovación y cumplimiento

spot_img

La soberanía digital se instaló como uno de los ejes de la agenda tecnológica de organizaciones y Estados en un contexto de aceleración de la inteligencia artificial, crecimiento de la nube y mayores exigencias regulatorias. El enfoque, más allá de la localización del dato, se desplaza hacia el control efectivo sobre la operación, la infraestructura y la información crítica, con implicancias directas en privacidad, seguridad y gobernanza de la información.

En ese marco, Red Hat ubica el debate en términos de autonomía para decidir sobre activos digitales y criterios de gestión. “La soberanía digital no se trata de cerrar fronteras tecnológicas, sino de asegurar que las organizaciones y los países conserven el control sobre sus decisiones, su infraestructura y su propiedad intelectual en un entorno global cada vez más complejo”, dijo Thiago Araki, director senior de Ventas de Tecnología en América Latina.

El tema también se apoya en diagnósticos regionales sobre capacidades de gobernanza. Un reporte del Banco Mundial sobre ecosistemas de datos y analítica en América Latina y el Caribe identificó brechas, entre ellas la falta de marcos para calidad de datos e interoperabilidad en el sector público. En paralelo, en el plano local, la soberanía digital gana relevancia con un marco normativo en fortalecimiento: iniciativas impulsadas por la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), el debate sobre la localización de datos sensibles y la actualización de la Ley de Protección de Datos Personales.

Publicidad

En términos de arquitectura tecnológica, la compañía describe un avance de las organizaciones hacia esquemas de nube híbrida y multicloud, con el objetivo de combinar innovación con cumplimiento normativo. La nube híbrida integra entornos de nube y de infraestructura propia, mientras que el enfoque multicloud distribuye cargas de trabajo entre distintos proveedores; ambos modelos buscan dar flexibilidad sin resignar control.

La expansión de la inteligencia artificial amplifica tanto oportunidades como riesgos vinculados al uso de datos, lo que eleva la necesidad de definiciones de gobierno y seguridad. En esa línea, Araki advirtió: “No adoptar una estrategia de soberanía digital incrementa la dependencia tecnológica y expone a las organizaciones a riesgos legales, operativos y de seguridad que pueden comprometer su competitividad y su continuidad en el largo plazo”.

La implementación, en este enfoque, se organiza en tres dimensiones: datos, operación y propiedad intelectual, con el objetivo de garantizar capacidad de decisión, control y adaptación. “Trabajamos junto a organizaciones públicas y privadas para implementar entornos de nube híbrida que promuevan mayor control, cumplimiento y resiliencia operativa”, dijo Victoria Martínez Suárez, Artificial Intelligence Business Development Manager para Latinoamérica.

El planteo deja como eje que la soberanía digital se define por control y cumplimiento en un entorno de infraestructura cada vez más determinante.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO