El Instituto Universitario para el Desarrollo Productivo y Tecnológico Empresarial de la Argentina (IUDPT) analiza los avances en clonado de genes y expresión de proteínas para mejorar el diagnóstico temprano y el tratamiento personalizado de enfermedades. Estas técnicas emplean ADN recombinante, que permite unir fragmentos de ADN de distintos organismos y expresar proteínas en sistemas diferentes a los naturales.
La doctora Mónica Vazquez-Levin, investigadora del IUDPT y del CONICET, explicó que “el clonado de genes consiste en copiar un gen específico, una porción de ADN que contiene la información para fabricar una proteína, e introducirlo en células hospedadoras, como bacterias o células vegetales, animales o humanas cultivadas en el laboratorio”. Estas células funcionan como fábricas biológicas que producen grandes cantidades de la proteína codificada.
La expresión de proteínas recombinantes es el proceso por el cual esas células generan la proteína deseada a partir del gen clonado. Según Vazquez-Levin, doctora en Ciencias Químicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA), “esto permite obtener proteínas humanas en condiciones controladas”.
Aplicaciones y desarrollos actuales
Estas herramientas se aplican en la producción de medicamentos biológicos, como la insulina humana recombinante para el tratamiento de la diabetes, y factores de coagulación para personas con hemofilia. También se emplean en vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B, en el diagnóstico mediante proteínas para pruebas de laboratorio, y en terapias génicas.
La combinación de ADN recombinante con nanotecnología está avanzando en el desarrollo de dispositivos diagnósticos ultrasensibles que permitirán identificar enfermedades antes de la aparición de síntomas, detalló la especialista. Además, dirige el curso “Clonado de genes y expresión de proteínas por técnicas de ADN recombinante” en el IUDPT.
En el ámbito terapéutico, la inmunoterapia avanzada y la terapia celular constituyen formas innovadoras de tratamientos personalizados contra el cáncer. Las células CAR-T, modificadas genéticamente para atacar células tumorales, utilizan clonado de genes para expresar receptores quiméricos específicos en linfocitos T. Asimismo, se investigan proteínas recombinantes relacionadas con enfermedades como Alzheimer, Parkinson, autismo o depresión, con el fin de identificar nuevas dianas terapéuticas.
Desafíos económicos y tecnológicos
El desarrollo y la producción de terapias basadas en ADN recombinante implican costos que pueden ascender a millones de dólares, lo que repercute en precios elevados para sistemas de salud y pacientes. Esto limita el acceso en países con ingresos bajos o medios, o en sistemas públicos con recursos restringidos, advirtió Vazquez-Levin.
Desde el punto de vista tecnológico, no todas las proteínas humanas pueden producirse fácilmente en bacterias u otras células. “Esto obliga a usar sistemas más sofisticados y costosos, como células de mamífero en cultivo, lo que complica las estrategias a elegir para la producción a gran escala y los costos asociados”, explicó la investigadora.
Además, las proteínas recombinantes deben cumplir con estándares de pureza y estabilidad para su uso como medicamentos. Su aislamiento, purificación y conservación requieren tecnologías avanzadas y costosas, que condicionan la viabilidad de su producción y distribución.
En síntesis, el clonado de genes y la expresión de proteínas conforman herramientas esenciales para la biotecnología moderna. Su potencial transformador en prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades está acompañado por importantes retos económicos y tecnológicos que afectan su expansión y accesibilidad.
Según informó el Instituto, estos avances representan un paso significativo hacia la medicina personalizada y la detección precoz de patologías.












