Algunas buenas apps para el estudio
¿Cuál es la relación entre las nuevas tecnologías y la educación? Algunas apps parecen predecir que si se hacen las cosas bien podría ser un matrimonio féliz.
Es innegable que en los últimos años la tecnología no sólo ha avanzado a pasos agigantados sino que su penetración en la vida cotidiana es cada vez más profunda y significativa. Por lo tanto la tecnología también afecta a la educación, para bien o para mal. Algunas tendencias son favorables y otras no tanto. Los MOOC (cursos abiertos masivos online) son una oportunidad única para que estudiantes y profesionales se especialicen sin siquiera tener que sacarse el pijama. En Argentina, el proyecto Educatina es una de las pioneras pero la tendencia se palpa a nivel global con universades prestigiosas como Stanford y el MIT dictando clases para miles de personas alrededor del mundo de forma gratuita. Por otro lado podemos pensar que internet inhibe el pensamiento creativo y espontáneo al tener muchísima información académica y profesional de calidad a dos click de distancia. De cualquier manera, la tecnología llego a la educación para quedarse y hacer diferencia. Entre otras, las aplicaciones quieren ser vanguardia.
Soundnote (para iOS) es una popular aplicación para grabar conferencias o clases magistrales mientras nos permite al mismo tiempo tomar notas de la exposición. Y así tener un registro audiovisual. En el caso de una pizarra o pizarrón, ShareYourBoard (para Android) es una aplicación que nos permite tomar fotografías de casi cualquier ángulo al pizarrón y luego modificarla para hacer anotaciones.
En el caso de los siempre desordenados y caóticos apuntes, EverNotePeek (exclusivo de iOS y Apple) es una aplicación que nos permite transformar nuestros apuntes en pequeños exámenes para comprobar si se asimiló lo leído hasta el momento. La aplicación funciona escondiendo y revelando respuestas. Para los que rehusan de ingresar al mundo de la manzanita, cuentan con la posibilidad de usar ExamTime, una aplicación similar que permite crear diagramas, mapas conceptuales y notas de manera sencilla.
Para los más desordenados, Timetable (iOS) o MyClassSchedule (Android) son las aplicaciones perfectas. Permiten organizar horarios de estudio y tener una rutina de lectura o práctica a medida. Ayudan a ahorrar papel y no perder tiempo buscando las anotaciones de fechas de exámenes o entregas de planes de proyectos. Y si aún estudiamos con libros de papel, aplicaciones como EasyBib nos facilitan armar una biblioteca virtual de nuestro material de lectura impreso. La app funciona escaneando el código de barras y creando una biblioteca de referencias bibliográficas y además es muy flexible porque permite citar directamente desde la app (que soporta varios estilos como MLA o APA). Claramente la tecnología puede ser una buena compañera de estudios.
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