WeWork y Michael Page miden el impacto del trabajo flexible en México
En la antesala del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, un estudio sobre modelos laborales en México relevó que 96% del talento asocia la flexibilidad con el desarrollo de competencias como autogestión y adaptación, en un contexto donde el Foro Económico Mundial proyecta cambios en empleos y habilidades hacia 2030

El trabajo flexible aparece cada vez más vinculado a la formación de competencias laborales, más allá de la elección del lugar desde el que se trabaja. En México, un estudio titulado La Experiencia Laboral 2026 en México, realizado por WeWork en colaboración con Michael Page, relevó percepciones sobre cómo estos esquemas inciden en habilidades que las organizaciones consideran relevantes para los próximos años.
El principal hallazgo del relevamiento indica que 96% del talento mexicano considera que los esquemas laborales flexibles fortalecieron competencias como la autogestión, la autonomía, la comunicación efectiva, la priorización de tareas y la capacidad de adaptación. En la práctica, estos modelos se asocian a dinámicas de coordinación de proyectos, gestión de prioridades y sostenimiento de una comunicación fluida entre equipos, incluso cuando no comparten una misma ubicación.
El estudio se inscribe en un escenario de transformaciones impulsadas por la inteligencia artificial, la digitalización y la transición hacia economías más sostenibles. En ese marco, el Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial proyecta que hacia 2030 la evolución del mercado laboral impactará al 22% de los empleos actuales. Esa reconfiguración combinaría la creación de 170 millones de nuevos puestos de trabajo y la desaparición de 92 millones, lo que representa un crecimiento neto de 78 millones de empleos a nivel global.
El mismo reporte también anticipa que cerca del 40% de las competencias requeridas cambiarán como resultado de la inteligencia artificial, la automatización, la transición ecológica y los cambios demográficos. Para las organizaciones, el desafío no se limita a sumar tecnología: también implica desarrollar personas capaces de responder con agilidad a escenarios dinámicos. El Foro Económico Mundial identifica la brecha de competencias como el principal obstáculo para la transformación organizacional, de acuerdo con 63% de los empleadores consultados.
Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica, vinculó el desarrollo profesional con la experiencia cotidiana: “Durante muchos años, el desarrollo profesional estuvo asociado principalmente a la capacitación formal”. En esa línea, agregó: “Hoy también ocurre en la experiencia cotidiana de trabajo”.
La consolidación de estos modelos también impacta en las expectativas sobre la modalidad laboral. El estudio de WeWork y Michael Page señala que 57% de los colaboradores mexicanos preferiría trabajar bajo un esquema híbrido, impulsado principalmente por la reducción en los tiempos de traslado, una mejor integración entre la vida personal y profesional, así como una mayor productividad. En ese marco, Hidalgo planteó que “las competencias del futuro también se construyen en la práctica diaria”.
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