El cierre del año suele estar marcado por la aceleración de proyectos y el agotamiento del personal, lo que representa un reto para la cultura organizacional. Great Place to Work elaboró un listado de diez prácticas recomendadas para evitar el desgaste extremo y mantener la motivación laboral en este período.
La planificación de acciones vinculadas al bienestar y al reconocimiento es uno de los ejes identificados. En Cóndor Technologies, el Proyecto Microclima establece un calendario anual de iniciativas culturales, con presupuesto propio y responsables designados, para evitar que las urgencias posterguen el bienestar del equipo.
La generación de espacios comunes y relajados también forma parte de las estrategias. En Viña Cobos, se realizan asados de integración que reúnen a todas las áreas de la empresa, “rompen jerarquías, fomentan vínculos y refuerzan la idea de que el éxito del negocio se construye entre todos”, indica el informe.
La escucha activa y el diálogo son centrales para fortalecer la confianza interna. En Popcorn, los cafés virtuales y reuniones abiertas de retroalimentación facilitaron abordar temas difíciles y mejorar la colaboración.
Otras recomendaciones incluyen otorgar autonomía a los equipos, reconocer y celebrar logros de manera significativa, sostener la continuidad de las acciones, lograr participación genuina en la toma de decisiones, identificar líderes informales, e individualizar las experiencias para los colaboradores.
Además, la participación real se evidencia en iniciativas como la votación sobre el formato de la fiesta de fin de año en Popcorn, lo que, según Great Place to Work, “fortalece la confianza y refuerza la cultura del diálogo”.
Si bien estas prácticas no eliminan completamente el agotamiento típico del cierre de año, permiten afrontar el período con mayor margen, certidumbre y un ambiente laboral más previsible.












