Sergio Pernice, de UCEMA: “No sabemos cómo y dónde se desplegará el mayor impacto”
A comienzos de los 2000, el mundo fue testigo de la llamada “burbuja de las puntocom”. La lectura habitual es que se trató de una fiebre irracional de inversiones vinculadas a internet, seguida de un colapso que “puso las cosas en su lugar”. Pero una mirada más justa muestra algo distinto. La promesa de internet era esencialmente correcta; el error fue creer que podía saberse, en pleno cambio, qué compañías serían las ganadoras.


