Olivia lanzó un ebook para CEOs sobre por qué la mayoría de los proyectos de IA no genera valor en las empresas

El 95% de los pilotos de Inteligencia Artificial (IA) generativa implementados por empresas durante el último año no logró aportar valor real al negocio, de acuerdo con un dato atribuido al MIT. La cifra, plantea la consultora Olivia, expone una paradoja: la experiencia del colaborador puede mejorar con herramientas de IA, pero ese avance no necesariamente se traduce en impacto en los resultados de la compañía.
En ese contexto, Olivia presentó su nuevo ebook “El manual del CEO para no ser parte del 95% que fracasa”, disponible en https://www.olivia-global.com/lp-ebook-el-manual-del-ceo-olivia. La guía sostiene que el principal obstáculo para que la IA genere valor no es tecnológico —ni de licencias ni de implementación— sino de liderazgo y diseño organizacional.
El documento afirma que el éxito de la IA depende el doble de factores organizacionales, como la cultura y el apoyo gerencial, que de las habilidades técnicas individuales. Bajo esa lógica, propone que la adopción de tecnología sin un rediseño del modelo de trabajo se convierte en un costo hundido. La premisa central queda sintetizada en una frase: “la IA productiva no se compra, se diseña, y se diseña desde arriba”.
La guía organiza el desafío en cinco decisiones de diseño organizacional que ubica en la órbita del CEO. La primera es el criterio: con la masificación de la IA, se democratiza la capacidad analítica y el valor del liderazgo pasa por formular mejores preguntas e interpretar resultados con sentido de negocio.
El segundo eje es el dividendo de tiempo: el tiempo liberado por la automatización debería reinvertirse de manera consciente en pensamiento estratégico y talento crítico, para evitar que el resultado sea solo un mayor volumen de reportes y reuniones.
El tercer punto es la arquitectura cultural: el manual advierte sobre transformaciones enfocadas únicamente en eficiencia, la automatización de procesos defectuosos o la medición del éxito por adopción de la herramienta en lugar de por impacto en variables “duras” del negocio.
También plantea la línea ética: no todas las tareas son “IA-ables” y, al carecer de empatía y de capacidad de asumir consecuencias, el apetito de riesgo y la responsabilidad ética siguen siendo “un monopolio estrictamente humano”. Por último, aborda el cálculo silencioso sobre mando medio y sucesión: achicar la capa media por eficiencia puede “vaciar el peldaño” donde se entrenan futuros líderes.
“El verdadero liderazgo en esta nueva era tecnológica no se mide por los sistemas implementados, sino por la madurez, el criterio y la resiliencia humana que los gobierna”, dijo Ezequiel Kieczkier, CEO y cofundador de Olivia. Marcelo Blechman, socio director, agregó: “El error recurrente es tratar a la inteligencia artificial como una implementación del área de TI o un simple software de productividad, cuando en realidad es un rediseño del modelo operativo”.
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