La industria bancaria en América Latina atraviesa un punto de inflexión. A pesar de registrar niveles de rentabilidad sobre capital razonables, el sector enfrenta una caída sostenida en los ingresos no financieros y un aumento en los costos operacionales, lo que pone en riesgo su sostenibilidad futura. Así lo concluye el informe “Fit for Growth, Built for Purpose” de Boston Consulting Group (BCG), que alerta sobre el rezago de los bancos tradicionales frente al avance de nuevos actores.
Eficiencia en declive y pérdida de ingresos
Según BCG, los bancos tradicionales están perdiendo terreno frente a fintechs, plataformas digitales, fondos de crédito privado y proveedores de liquidez no bancarios. Aunque el crecimiento global de la industria bancaria fue del 4% anual en los últimos cinco años, cerca del 85% de ese crecimiento provino de ingresos por intereses, lo que revela una fuerte dependencia del balance y una baja generación de ingresos no financieros.
En América Latina, esta tendencia se expresa con mayor nitidez. Países como Colombia, Perú y Chile registraron caídas anuales del 5,4%, 4,1% y 1,5% respectivamente en ingresos por comisiones y servicios. A su vez, en algunos mercados, como México y Colombia, se observa un aumento en el gasto operativo como proporción de los activos, lo que contradice el relato de eficiencia asociado a la transformación digital.
“La región necesita dar un salto estratégico, acelerando su transformación digital con foco y ambición”, indicó Federico Muxi, managing director y senior partner de BCG.
El auge de los actores no bancarios
Los nuevos competidores operan con estructuras más livianas, procesos digitales end-to-end y costos hasta diez veces menores por cliente atendido. Esta eficiencia les permite capturar segmentos clave del negocio bancario: pagos, crédito al consumo, gestión patrimonial y asesoría financiera.
La irrupción de stablecoins y activos tokenizados también modifica el mapa financiero. Solo en 2024, las stablecoins procesaron transacciones por US$ 4 billones, lo que anticipa un rediseño profundo de la infraestructura de pagos global.
El desafío del cambio estructural
BCG advierte que los buenos resultados de 2024 no deben interpretarse como señales de recuperación estructural. La rentabilidad de la banca habría estado impulsada por factores coyunturales, como el entorno de tasas elevadas. Sin reformas profundas en eficiencia, modelo operativo y digitalización, ese desempeño será difícil de sostener.
“La simplificación de productos y procesos, acompañada de una digitalización completa de extremo a extremo, es un elemento innegociable en el contexto actual”, sostuvo Muxi.
Estrategias ganadoras
El informe identifica tres atributos clave entre los bancos exitosos:
– Escala efectiva en su mercado doméstico
– Mayor proporción de ingresos por comisiones
– Productividad líder en su sector
Y señala cuatro enfoques estratégicos:
– Digitalización integral de procesos
– Foco en el cliente
– Modelos de negocio especializados
– Liderazgo en fusiones y adquisiciones
Además, la adopción estratégica de inteligencia artificial (IA) será un factor diferenciador. Sin embargo, muchos bancos enfrentan barreras organizacionales más que técnicas: dificultades para escalar soluciones, baja adopción por parte del personal y limitaciones en la transformación cultural.
Un nuevo contrato financiero
Finalmente, el informe propone redefinir la relación entre bancos, reguladores y sociedad. Para BCG, este nuevo “contrato social” debería habilitar mayores márgenes de experimentación, facilitar la integración de activos digitales y permitir a las instituciones más pequeñas alcanzar escalabilidad sintética.
La advertencia es clara: sin un rediseño profundo y valiente, los bancos tradicionales corren el riesgo de quedar relegados en un sistema financiero cada vez más descentralizado y competitivo.












