El consumo digital en 2026 atraviesa un cambio de comportamiento asociado al uso de inteligencia artificial (IA) en la experiencia de compra. En Buenos Aires, el 10 de febrero de 2026, Botmaker identificó cinco tendencias que combinan inmediatez, personalización y asistentes inteligentes, con impactos en conversión, atención y gestión de datos.
La primera tendencia se vincula con la “economía de lo inmediato” y una menor tolerancia a contratiempos. El consumidor digital toma decisiones de compra en pocos segundos y prioriza rapidez, usabilidad y recorridos sin fallas técnicas. Un análisis de OKTO enfocado en consumidores de servicios digitales indicó que el 41% describe su comportamiento como “casi exclusivamente espontáneo” y que fallas o demoras técnicas llevan al abandono inmediato de la compra en un 18% de los casos.
La segunda tendencia ubica a la IA como motor central de conversión. En Argentina, estudios de DHL registraron que el 80% de los consumidores muestra interés en utilizar funcionalidades de compra impulsadas por IA, como agentes o asistentes virtuales, y que uno de cada cuatro ya realizó compras usando comandos de voz. En ese marco, el tráfico desde plataformas con IA creció 83% interanual en tiendas online, y quienes llegan por esos canales tienen un 30% más de probabilidad de concretar una compra que quienes usan medios tradicionales.
En tercer lugar, la personalización y la automatización aparecen como norma. Múltiples informes del sector de comercio electrónico señalan que más del 70% de las ventas online en 2025 ya estaban influenciadas por recomendaciones generadas por IA. Para 2026, se espera que las experiencias personalizadas se conviertan en el estándar, con ofertas, contenido y sugerencias adaptadas en tiempo real.
La cuarta tendencia apunta a asistentes que evolucionan hacia agentes de compra. La IA deja de ser percibida solo como un canal de atención al cliente para convertirse en un asesor activo dentro del proceso, con capacidades para predecir necesidades, comparar ofertas, gestionar búsquedas por voz y acompañar decisiones. Ese avance anticipa el surgimiento del “comercio agéntico”, donde agentes de IA pueden incluso ejecutar compras por decisión del usuario en determinados contextos.
El quinto eje se concentra en transparencia, confianza y ética en el uso de datos. A medida que crece la adopción de IA, también aumentan las exigencias sobre privacidad y uso responsable de la información personal, un factor que incide en confianza y fidelidad.
“Este año los consumidores digitales no solo adoptarán la IA como parte del proceso de compra”, dijo Pablo Dorado, director comercial y de Operaciones para Latinoamérica en Botmaker.











