Desde el 1º de enero, la plataforma global de streaming y distribuidora MUBI incorporó a su catálogo dos largometrajes de Lucrecia Martel, realizadora originaria de Salta: La Ciénaga (2001) y La niña santa (2004). Ambas producciones, consideradas fundamentales dentro de la filmografía argentina reciente, se suman como complemento al cortometraje documental “Terminal Norte”, también disponible en la plataforma.
La Ciénaga fue el debut como directora de Martel y está protagonizada por Graciela Borges, Mercedes Morán y Daniel Valenzuela. Ambientada en el Noroeste argentino, la película narra el contraste de dos familias de situaciones económicas diferentes, con el trasfondo de un proceso de decadencia ligado a su trabajo como productores rurales. La obra se destaca por su narrativa original y por su ambientación, en la que la humedad y el calor contribuyen a la construcción de un clima opresivo. Según información de MUBI, la película es considerada una obra fundacional del cine argentino y de la llamada “Nueva Ola”, reconocida por su impacto en la audiencia gracias a propuestas que dialogaban con la coyuntura nacional.
Por su parte, La niña santa, el segundo largometraje de Martel, cuenta nuevamente con Mercedes Morán en el elenco, junto a María Alché y Carlos Belloso. Se trata de una coming-of-age —un relato sobre el paso a la adultez— que aborda la historia de una joven mística convencida de que debe salvar a un médico de un pecado cometido. El film presenta una mirada singular sobre temas como la sexualidad, la religión y la juventud.
En declaraciones a la publicación Art Forum, Martel reflexionó sobre el contexto de sus primeras obras: “De lo que hablamos es de decadencia, en el sentido argentino. Considero la decadencia un valor positivo, sobre todo si se considera el orden anterior como restrictivo y excluyente. Cuanto antes desaparezcan los valores que organizan el mundo, mejor. Eso es lo que vivimos en Argentina. Es como el triunfo de la decadencia y, por lo tanto, un período interesante”.
Entre los rasgos característicos del cine de Martel, la plataforma destaca el manejo del sonido y la construcción de personajes ambiguos con destinos inciertos. La directora ha señalado como influencia al escritor Horacio Quiroga, cuyas historias transcurren en zonas semirrurales y abordan temáticas de animales y locura: “Sus historias transcurren en zonas semirrurales y están llenas de animales y locura”, afirmó Martel a Art Forum.
“La Ciénaga es una película notable que crea una visión de malestar social que resulta paradójicamente familiar y nueva”, reseñó The New York Times.












