Las limitaciones de los ejercicios de proyección de largo plazo son bien conocidas. No obstante, si no se pretende tomarlos como anticipos del futuro, y en cambio se explicitan adecuadamente los supuestos a partir de los que se formulan las proyecciones, pueden constituir recursos valiosos para identificar problemas y restricciones de política. Con este propósito, y utilizando un modelo de consistencia macroeconómica, hemos realizado algunos ejercicios prospectivos para la economia argentina.
Nuestro escenario base está construido a partir de ciertos supuestos sobre la evolución de algunos indicadores seleccionados de la economía internacional (crecimiento del producto y del volumen de comercio mundial, evolución de los precios de los productos básicos y de las tasas de interés de referencia) y de algunos parámetros clave de la economia argentina (elasticidad ingreso de las importaciones, spread agregado del crédito externo y participación en los flujos de comercio e inversión extranjera directa mundiales). El supuesto sobre la economía internacional que subyace en este escenario es que el proceso de integración global continúa sin rupturas significativas durante la próxima década, tanto en el plano comercial como financiero.
Desde el punto de vista del desempeño previsto para la economía argentina, los supuestos clave son la continuidad del régimen de convertibilidad y el tipo de cambio fijo, y un lento crecimiento previsto para el consumo público (producto de una persistente restricción fiscal) y el consumo privado (consecuencia del mantenimiento de niveles de desempleo de dos dígitos hasta el año 2008 y una ligera caída de los salarios reales hasta mediados de la década). Para construir el escenario base también partimos de un supuesto sobre la elasticidad ingreso de las importaciones ligeramente inferior a 2 y una hipótesis de spread agregado sobre los pasivos externos de 240 puntos básicos para el total de la deuda.
Postulamos, además, que la Argentina mantiene constante su participación en el volumen de comercio mundial y en los flujos agregados de inversión extranjera directa (esto es, el volumen de exportaciones argentina y el flujo de ingreso de IED crecen a la misma tasa que a nivel mundial).
Motores del crecimiento
Según nuestras estimaciones, en el escenario base y para el período 2000/2010 el PBI de la Argentina crece a una tasa anual promedio de 3,8%, llevando el PBI per cápita en el año 2010 a US$ 12.000 corrientes (unos US$ 2.000 por arriba del PBI per cápita de Portugal en 1997). En este escenario, las exportaciones y la inversión son los motores del crecimiento, que va acompañado de un aumento en la tasa de ahorro interno. Hacia el año 2010 se registra un superávit comercial estimado en US$ 6.000 millones, pero en un contexto de crecientes desequilibrios absolutos en la cuenta corriente. En efecto, en el año 2010 este déficit alcanza US$ 17.000 millones (equivalente a 3,4% del PBI), bajo el peso del déficit en la balanza de servicios factoriales.
No obstante, el dinamismo de las exportaciones impulsará una mejora en los indicadores de solvencia, con excepción de la relacion deuda total/PBI, que se mantiene prácticamente constante a lo largo del período.
A partir del relajamiento de la hipótesis sobre la evolución de la participación de la Argentina en el comercio mundial se construyeron dos escenarios alternativos. Según el escenario alto el volumen de exportaciones de la Argentina se expande a un ritmo 25% superior al crecimiento del volumen de comercio mundial. En el escenario bajo lo hace a una tasa equivalente a sólo 75% de la tasa de crecimiento mundial. Los resultados de estos supuestos se reflejan directamente en la tasa de crecimiento del PBI real. Mientras que en el escenario alto el crecimiento más rápido de las exportaciones (que relaja la restricción de financiamiento externo) permite alcanzar una tasa de expansión del producto de 5,1% anual (y un PBI de US$ 14.000 per cápita en 2010), en el escenario bajo el ritmo de crecimiento del PBI real se reduce a 2,4% (con un PBI per cápita de US$ 10.000 en 2010). Este contrastante patrón de crecimiento se refleja en la situación del mercado de trabajo: mientras que la tasa de desocupación se ubica por debajo de 4% en el año 2010 en el escenario alto, llega a 16% en el escenario bajo.
Con todas sus limitaciones, este ejercicio permite extraer al menos dos conclusiones.
La primera es el carácter crítico del mantenimiento de un fluido
acceso al mercado internacional de capitales durante la proxima década.
La segunda es la imperiosa necesidad de mejorar el desempeño de la Argentina
en materia de exportaciones. En un contexto de tipo de cambio nominal fijo,
esto requerirá de iniciativas coordinadas entre el sector público
y privado a fin de aprovechar las oportunidades que ofrece una economía
mundial crecientemente integrada.
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Roberto Bouzas es economista, investigador de Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) y del Conicet, y docente de las universidades de Buenos Aires, San Andrés e Isen.
Paula Gosis es economista, investigadora y docente de Flacso.
