“El común de la gente piensa que Internet es barata y simple, pero cuando hablamos de llevar a empresas tradicionales a la Web, el trabajo es muy complejo y demanda una inversión importante”, dice Daniel Viñoly, presidente de Structured Intelligence (SI), una empresa con sede en Miami que, con el concepto de I-Builder, se propone orientar a las firmas tradicionales en la búsqueda de caminos para llegar a los terrenos del comercio electrónico.
Según estadísticas internacionales, por cada dólar que una empresa invierte en un web site, hay otros US$ 99 destinados a sistemas de misión crítica, seguridad y aplicaciones, entre otros, que convalidan las transacciones que un usuario realiza con esa firma, además de asegurar el stock, la entrega y la satisfacción del cliente.
Viñoly sostiene que los procesos de una empresa están enmarcados en una tecnología sofisticada que no necesariamente es permeable a la hora de hacer que la organización de ladrillos salga a la Red para interactuar con el resto del mundo.
De la fachada al fondo
De esta manera, las empresas tradicionales se encuentran ante una serie de problemas cuando deciden instalarse en la Red. Ejemplo de ello es la seguridad. “Las compañías tienen, por lo general, bancos de datos con información histórica que no puede ser alterada ni perdida, de manera tal que las transacciones que se realizan con esa firma deben atravesar varias etapas”, dice Viñoly.
Una de ellas es la que se hace en el frente de la empresa, el sitio en Internet que sirve a modo de vidriera en la que las transacciones se inician. Hacia el fondo de la compañía se encuentran, por lo general, los denominados sistemas de misión crítica, como el software de planificación de recursos empresariales (ERP por sus siglas en inglés), el almacén de datos, y los sistemas de seguridad, que impiden que quienes realicen las transacciones en el frente puedan ingresar hasta las intimidades de la empresa para cambiar la información.
“El problema es que estos sistemas fueron pensados para uso interno de la empresa y cuando la firma quiere ingresar al mundo de Internet, tiene que ajustarlos”, asegura Viñoly.
Constructores
A partir del hecho de que los problemas para pasar a Internet no se concentran en la fachada de la compañía sino en sus entrañas, un I-Builder capacita a las empresas existentes, con una operación compleja, para utilizar la Web en su operación. Es la construcción de lo que se denomina una solución de tecnología de la información que tiene como centro conceptual a Internet.
Con esa visión se creó SI. Con el respaldo financiero de Bank of America, los socios fundadores invirtieron US$ 90 millones en la adquisición de empresas dedicadas a la instalación de sistemas de misión crítica, en las principales ciudades de América latina.
El raid de compras comenzó en septiembre del año pasado y concluyó en diciembre. Entre las firmas adquiridas por SI se encuentran GMA Consulting e Internet Services en la Argentina. Ahora, SI cuenta con oficinas en 18 ciudades de la región. Las firmas adquiridas sumaron ventas acumuladas por US$ 90 millones durante 1999.
De esta manera, SI cuenta con una interesante base de clientes, entre los que se destacan el grupo Santander, Banco Provincia, ABN-Amro, Pemex, Repsol-YPF, Petrobras, 3M y Varig.
“Elegimos a las empresas que compramos de manera que fueran muy fuertes en algún aspecto de todo ese ciclo de conocimiento sobre lo que hay detrás de una firma que quiere ir a Internet. Tenemos gente que sólo sabe de Internet, otros que conocen muy bien qué es e-business, especialistas de varios ERP, asesores que saben de programas aplicativos centrales, ya que, por ejemplo, los bancos no usan standard. GMA es el líder latinoamericano de producción de soft aplicativo para bancos y, por supuesto, tenemos gente que sabe mucho de seguridad y networking, ya que estoy convencido de que cuando alguien habla de Internet y en la misma frase no habla de seguridad, está mintiendo”, explica Viñoly.
De la reingeniería a la reinvención
Cuando se le pregunta a Viñoly si Structured Intelligence es un vendedor de picos y palas en medio de la fiebre del oro de Internet, el ejecutivo responde que ésa es una concepción del pasado. “Antes, cuando alguien quería hacer una solución de tecnología de la información, vendía picos y palas y el cliente construía con esas herramientas. Pero con Internet aparece otro fenómeno: ya no se automatizan procesos de la empresa, sino que se inventan procesos nuevos”.
Viñoly refiere que, como consecuencia de ese cambio, los vendedores de soluciones no dialogan con los gerentes de tecnología de las empresas, sino con los principales ejecutivos. “Ya no damos las herramientas para que hagan lo que tienen que hacer. Lo que hacemos es discutir con los presidentes de las firmas la manera de replantear su negocio para cumplir con su misión. No se habla más de reingeniería, ahora hay reinvención”, dice.
Por otra parte, el enfoque regional de la compañía se sustenta en la confianza del crecimiento de las economías de América latina. Tanto es así que SI planea crecer a un ritmo de 30% anual y facturar, antes que termine el 2000, algo más de US$ 120 millones.
