domingo, 1 de febrero de 2026

    Quién es quién

    El nuevo reglamento de licencias, dictado por la Secretaría de Comunicaciones a mediados de este año, archivó la diferenciación entre redes de voz y de datos, y la reemplazó por la distinción entre redes públicas y privadas. De esta manera, el mercado local de transmisión de datos tiene nuevas oportunidades: quienes desarrollaron redes privadas, propias o compartidas, para unir edificios y sucursales, tienen ahora la posibilidad de sumar voz.


    En ese sentido, las empresas de transmisión de datos que operan en la Argentina tienen mucho para hacer. Por eso, Comsat, Impsat y Keytech ya cuentan con licencias para operar servicios de larga distancia a partir de noviembre del 2000. Se sumarán, así, a la lucha entre Telefónica, Telecom, Movicom y CTI. En tanto, MetroRed también solicitó licencia de larga distancia en áreas locales. Y Techtel, la firma del grupo Techint, se alzó con una licencia de telefonía general.


    “Nos hubiera gustado que nos dieran la posibilidad de brindar el servicio a partir de este año”, dice Norberto Heyaca, director de Marketing de Comsat. La firma estadounidense llegó a la Argentina a principios de la década, en busca de nuevos mercados y negocios. “Comsat es una empresa muy regulada en Estados Unidos, ya que su función es proveer segmento satelital para las comunicaciones con el exterior, y no se le permite competir contra sus clientes”, relata Heyaca.


    La empresa obtuvo en 1992 una licencia para transmitir datos por cualquier medio técnico, por lo que desarrolló una red que rápidamente cubrió la ciudad de Buenos Aires y su conurbano. Desde entonces lleva invertidos US$ 100 millones en la extensión de su red. El año pasado facturó US$ 40 millones.


    “Nuestro gran diferencial es entender que somos aliados estratégicos de nuestros clientes, lo que nos posiciona muy bien con miras a la competencia de larga distancia”, dice Heyaca. No es para menos: además de sus 150 clientes corporativos, Compsat es el proveedor mayorista de 90 proveedores de servicios de Internet (ISP, denominados así por la sigla de Internet services providers, tal como se dice en inglés).


    Heyaca destaca el papel de Comsat como generadora de productos ­tales como herramientas de control de redes­ para sus clientes. “De esa manera pretendemos enriquecer la cartera de productos de los ISP con el servicio de larga distancia para clientes residenciales”, explica.


    Entre los clientes de la compañía también se encuentran cooperativas cuya particularidad, según el ejecutivo, es que “son tan dueñas del cliente como los clientes dueños de ellas”. A su juicio, esto representa “un valor muy importante porque sus usuarios son los más capacitados, por su historia, para entender el servicio que Comsat pretende darle”.


    La estrategia de Comsat contempla hasta customizar las llamadas telefónicas. “No sólo leemos los libros de marketing: también aplicamos lo que dicen, y entonces estamos acostumbrados a pensar desde el punto de vista del cliente”, asegura Heyaca.


    En busca del nicho


    MetroRed solicitó una licencia local de telefonía y, aunque al cierre de este informe la Secretaría de Comunicaciones no había firmado su asignación, el titular de ese organismo, Alejandro Cima, dijo públicamente que esa licencia estaba otorgada. Por eso, los ejecutivos de la compañía ­que controla Fidelity Investment Company­ se encontraban en Rosario y Córdoba para trazar in situ el plan de negocios que se completará con la ciudad de Buenos Aires, donde la firma concentra hoy sus operaciones.


    “El Plan Nacional de Licencias nos obliga a dar el servicio en al menos tres áreas y, aunque de todas maneras esto no es bueno ni malo, nos impide enfocarnos en el nicho que pretendemos desarrollar”, explica Miguel Angel López, director y CEO de MetroRed, que desarrolló una red de fibra óptica de más de 40 kilómetros en el macrocentro de la ciudad de Buenos Aires, que tiene la capacidad de transportar todas las telecomunicaciones de la ciudad.


    López recurre a un ejemplo para sustentar su crítica: “Si a Bill Gates le hubieran impuesto que, además de vender su software, proveyera equipos mainframes como IBM, Microsoft no existiría”, dice.


    Tras la llegada de MetroRed, hace dos años, el mercado local de transmisión de datos cambió su paradigma, ya que la tecnología desplegada por la compañía permitió dar mayor ancho de banda a las empresas, de modo que la información de éstas corriera con mayor soltura, y a precios relativamente accesibles.


    De esa manera, MetroRed, que durante el año pasado facturó US$ 4,8 millones, se transformó rápidamente en carrier de carriers. Entre sus clientes se encuentran todas las empresas de transmisión de datos menos Advance, del grupo Telefónica.


    Así como es crítico con la legislación, López lo es con los competidores. “La mayoría de los operadores ­dice­ ve al mercado corporativo desde el punto de vista tradicional, según el cual lo principal es el uso del teléfono y las redes son secundarias. Pero hoy los clientes piden ancho de banda para conectar todo: teléfonos, computadoras, videoconferencia”.


    Con respaldo fuerte


    Impsat, la firma de transmisión de datos del grupo Pescarmona, que cuenta además con el respaldo de British Telecom, es otra de las que quedaron desplazadas para entrar en el negocio de larga distancia sólo a partir de fines del 2000. En el mercado se estima que el año pasado facturó US$ 97 millones, que controla 24% del mercado de transmisión de datos y que se prepara para presentarse como proveedora de nicho. Acaba de vender sus operaciones de Internet en América latina a El Sitio, dato que lleva a muchos expertos a suponer que apuntará decididamente al mercado corporativo.


    Entre tanto, Techtel, la firma de transmisión de datos que el grupo Techint creó en 1997, se alzó con una licencia de telefonía general para operar desde noviembre del 2000 como carrier de voz local, nacional e internacional. Entre sus clientes se encuentran el propio grupo Techint, Ferroexpreso Pampeano, Caminos del Oeste, Arthur Andersen, Aluar, Central Puerto y el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Tiene unos 50 empleados.


    El regreso del grupo Techint al mundo de las telecomunicaciones no causó sorpresa entre los observadores del mercado. En 1997 Techint vendió su participación en Telefónica y retiró a sus ejecutivos, entre ellos a Héctor Masoero ­hasta entonces uno de los hombres claves del management de Telefónica­, que actualmente dirige Techtel. Por otra parte, el grupo tuvo varias frustraciones al querer pugnar por una licencia de PCS.