El acceso al mercado de capitales es una de las dificultades más frecuentes
para las pequeñas y medianas empresas. Y aquellas que logran franquear
esa barrera, generalmente lo hacen pagando tasas elevadas y ofreciendo garantías
que exceden varias veces el monto del crédito solicitado.
Pero desde fines del ´97 las Pymes argentinas cuentan con una aliada. Garantizar una sociedad de garantías recíprocas (SGR) creada por el Banco Nación bajo el encuadre de la ley nacional 24.467 se encargó de poner en marcha una herramienta financiera que, probada en el mundo, apunta a alivianar el tránsito de las Pymes hacia los bancos.
Garantizar está integrada por socios protectores el Nación, el gobierno de la provincia de Mendoza y otras entidades que, invirtiendo en el fondo de riesgo, tienen la posibilidad de desgravar el Impuesto a las Ganancias y socios partícipes: las Pymes que, hasta ahora, suman más de 800 y que buscan beneficiarse con el certificado de garantía otorgado por la SGR.
“El Nación explica la gerenta comercial, Graciela González Escot es el socio protector fundador. En las SGR, el socio protector juega un papel importante: realiza el aporte dinerario inicial (el banco destinó US$ 15 millones) para constituir el fondo de riesgo que respalda los avales emitidos por Garantizar para que las Pymes puedan negociar con los bancos créditos a tasas y plazos preferenciales.”
La actividad de Garantizar se orienta exclusivamente hacia las Pymes. “Las categorizamos basándonos en las resoluciones del Ministerio de Economía: una Pyme del sector industrial no debe superar los US$ 18 millones anuales de facturación y las que operan en comercio y servicios, los US$ 12 millones”, dice González Escot.
Cómo funciona
Para asociarse a Garantizar, la Pyme debe hacer un aporte de capital, integrando
2.000 acciones a un valor nominal de $ 1 cada una. Al ingresar a la SGR abona
50% de esa suma. El pago la convierte en cuotapartista y le otorga el derecho
a reclamar la garantía para el crédito que ha decidido gestionar.
La obtención del aval dependerá del análisis sobre tres requisitos básicos: el monto del crédito al que aspira, que debe encuadrarse dentro de los márgenes establecidos por Garantizar para emitir sus avales (hasta US$ 375.000 por Pyme), el destino que la empresa vaya a dar a esos fondos y la contragarantía que ofrezca a la SGR.
“Esa contragarantía indica González Escot le permite a Garantizar constituirse en acreedora del aval que emite. En todos los casos, tendrá una paridad de uno a uno con el monto solicitado. Si una Pyme reclama un aval por un crédito de US$ 300.000, nunca pediríamos una contragarantía de US$ 1 millón”.
Cuando la empresa formaliza el pedido del aval, abona por única vez un arancel equivalente a 0,5% del monto solicitado, que se destina a la evaluación y la calificación de su riesgo y a estudiar el mercado en el que opera.
Una vez obtenido el certificado de garantía, la Pyme ya puede gestionar el crédito ante la entidad financiera elegida. El costo del aval que debe abonar a Garantizar es de 3% anual sobre el préstamo solicitado. “Nuestro certificado subraya la gerenta es el único que cuenta con el respaldo del Banco Central. Ya firmamos convenios con los bancos Nación, BBV Francés, Ciudad y HSBC Roberts para que las socias de Garantizar accedan a tasas de privilegio, que siempre son inferiores a 12% anual, al nivel de las que obtiene una gran empresa”.
Todos resultan beneficiados, según González Escot: “La Pyme, porque obtiene tasas menores a las que pagaría (entre 18% y 25%) en caso de gestionar el crédito sin nuestro aval, y con plazos de hasta cinco años. Y el banco, porque si la Pyme no paga, la SGR le asegura un recupero rápido del crédito, a través del fondo de riesgo, que actualmente suma US$ 80 millones”.
Hasta ahora, Garantizar lleva emitidos más de 200 avales de garantía a empresas de todo el país. “El promedio de los créditos es de US$ 180.000 y a través de esos certificados ya garantizamos créditos por más de $ 20 millones; además, estamos analizando pedidos por otros US$ 40 millones”, dice la ejecutiva.
