En los primeros nueve meses de 1998, las ventas de SAP sumaron US$ 3.655 millones,
una cifra superior al total registrado en 1997, y 54% más alta que la
del mismo período del año anterior.
El gigante del software (cuarto en el ranking mundial del sector)
está, por cierto, habituado a estos índices de veloz crecimiento.
La facturación de 1997 (US$ 3.500 millones) había aportado, a
la vez, un aumento de 62% frente a las cifras de 1996.
Fundada en 1972 por un grupo de jóvenes ingenieros que abandonaron
sus puestos en IBM para emprender su propio negocio, SAP maneja desde su sede
central de Waldorf, Alemania, un emporio que se extiende a 50 países,
donde no menos de 15.000 clientes han instalado su sistema R/3, un software
de administración de empresas que ganó fama y fortuna por su capacidad
de integrar horizontalmente todas las operaciones de una organización.
Los analistas del sector han planteado, sin embargo, la posibilidad de que
la firma alemana haya alcanzado, tras este espectacular crecimiento, el punto
de madurez de su negocio. Si hay un techo, razonan, no puede estar demasiado
lejos.
Mapa de la nueva ruta
En su última conferencia europea, Sapphire ´98, que reunió en
Madrid a 8.000 usuarios y socios, SAP respondió a estas dudas con una
batería de anuncios que revelan su intención de derribar cada
uno de los obstáculos que puedan presentarse en su camino de crecimiento.
Los objetivos a los que parecen apuntar las nuevas líneas de productos
y servicios de SAP se resumen en un puñado de definiciones estratégicas:
sencillos y rápidos de instalar.
de las funciones de la organización con una integración vertical,
destinada a apoyar el proceso de toma de decisiones de la alta gerencia.
fronteras de cada organización mediante extranets, redes para
facilitar las relaciones entre proveedores y empresas clientes.
específicamente destinado a cubrir sus necesidades.
Los chicos crecen
A la frecuente objeción de que sus soluciones resultan demasiado complejas
y costosas para empresas pequeñas y medianas, la firma alemana replicó
con Accelerated SAP, una metodología de implementación de su programa
R/3 que reduce el tiempo total del proyecto de instalación a apenas seis
meses y permite bajar los costos entre 30 y 50%.
Los candidatos para este tipo de aplicación son, además de las
grandes compañías, empresas medianas con una facturación
anual de US$ 20 millones.
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La región Sur La filial Región Sur de SAP, con base en la Argentina, sumó |
En Europa, donde la firma ha conseguido durante el último año
índices de excepcional crecimiento (114% en la ex URSS, 126% en el Reino
Unido, 96% en los países nórdicos), las cifras desmienten, por
cierto, la noción de que los productos de SAP están casi exclusivamente
reservados al club de las grandes compañías.
Entre los clientes europeos de su sistema R/3, solo 18,3% pertenece al segmento
de los gigantes con más de US$ 2.500 millones anuales de facturación.
Los que exhiben ingresos de US$ 200 a 2.500 millones representan 39,8%. Y el
grupo más numeroso (41,9%) es el de las empresas con ventas inferiores
a los US$ 200 millones (una cifra modesta para los estándares europeos).
Tablero de comando
Strategic Enterprise Management (SEM) es el nombre con el que SAP bautizó
a otra de sus nuevas criaturas: un conjunto de aplicaciones integradas que apunta
a que la alta gerencia pueda encarar una gestión basada en el valor (más
que en el costo o los beneficios). Este sistema de información total
apoya los procesos de toma de decisiones, brinda herramientas de simulación
y evaluación, e integra datos operativos, financieros y estratégicos.
Las cuatro aplicaciones que integran el sistema incluyen planeamiento y diseño
de escenarios, información externa a la organización, monitoreo
de indicadores clave y un mecanismo para comunicarse más eficientemente
con empleados, inversores, analistas, clientes y proveedores.
El SEM apunta a eliminar la confusión entre señales conflictivas
entre presupuestos, resultados mensuales y trimestrales y objetivos de planeamiento.
Se lo define como un sistema de inteligencia que permite a las empresas
enfocarse en las cosas que agregan valor. Mide tanto indicadores de rentabilidad
como retención de empleados, satisfacción de clientes, y desempeño
del sector de actividad al que pertenece la empresa.
Uno de sus elementos opcionales es el Management Cockpit: una verdadera
sala de situación, construida a semejanza de una cabina de mando de un
avión. La sala cuenta con seis pantallas y 18 paneles, que despliegan
información sobre factores críticos para el éxito de la
compañía.
Unir la cadena
La optimización del flujo de información, productos y servicios
entre la empresa y sus proveedores es el objetivo de SCOPE, un paquete de aplicaciones
que incluye Business to Business Commerce (B2B).
El programa integra procesos antes separados: sincroniza el de flujo físico
de productos con el de información, elimina o automatiza otros pasos,
y cubre todo el ciclo de compra.
Todos los usuarios pueden comprar bienes y servicios directamente desde su
escritorio, de modo que el departamento de compras pueda concentrarse en operaciones
estratégicas y mantener, al mismo tiempo, la ventaja del control centralizado.
Los empleados de cada departamento verifican precios, disponibilidad y plazos
de entrega desde su pantalla.
El proveedor, por su parte, emite sus facturas a través del sistema,
que las deriva para su aprobación. El departamento de compras puede hacer
un seguimiento preciso y actualizado de los proveedores, en términos
de costos y cumplimiento de plazos.
D. V.
