Como cada año cuando se inaugura el otoño boreal, el
Festival de Londres termina de aceitar su maquinaria para entrar en
la recta final. El certamen anclado a orillas del Támesis se
ufana de ser uno de los más rigurosos: en el ´97, sobre casi
16 mil inscripciones provenientes de 78 países, hubo
sólo 143 ganadores, lo que significa que menos de 1% de los
entries merecieron la distinción de los jueces. El sistema de
juzgamiento también tiene características propias, ya
que los encargados de la tarea -distribuidos por todo el
planeta- tienen la posibilidad de analizar en soledad, a lo
largo de varias semanas, una parte del material, y luego enviar su
calificación de las piezas. La suma de los resultados
determina quiénes adquieren el carácter de “finalistas”
-que deben tener como mínimo un score de 7,5 puntos
sobre 10- y ganadores; sólo uno por categoría
(que puede quedar desierta), ya que no hay oros, platas o bronces.
Los argentinos que medirán opiniones con figuras de la
talla de Cliff Freeman, Luis Casadevall o Joe Pytca, son Pablo del
Campo, Juan Cravero y Sergio Pollaccia. El presidente del jurado es
quien tiene la responsabilidad de elegir los Grand Prizes en
fílmica, gráfica, radio y packaging. En ésta, la
13ª edición, la carga y el honor recaerá sobre
Marcello Serpa, cabeza creativa de la exitosa agencia
brasileña Almap/BBDO. Por otra parte, y confirmando lo que ya
es una tendencia mundial, Londres ha incorporado un certamen de
Medios Interactivos, con un panel propio de juzgamiento integrado por
40 especialistas de todo el mundo.
Un dato destacado es el crecimiento de la participación
argentina: 464 entries, sobre 340 que concursaron el año
pasado. De las 37 agencias que participarán en esta
edición, J. Walter Thompson, Young & Rubicam, Savaglio,
Grey, Ratto y Agulla & Baccetti son las que más fichas han
apostado para alzarse con algunas de las estatuillas aladas a
distribuirse el próximo 16 de noviembre.
