jueves, 2 de abril de 2026

    De la mayonesa a la tecnología

    En medio de los festejos del Mundial 78, el estudio Ordóñez-Bianco
    Consultores se presentó ante el mercado. El momento no era quizás
    el más propicio: en esa época los malabarismos financieros representaban
    para las empresas opciones mucho más apetitosas que las acciones de marketing.
    “Crecimos sobre los bolsones de competencia que dejaba esa economía cerrada
    y protegida, básicamente en el área de productos masivos y algún
    que otro servicio financiero”, recuerda Rubén Ordóñez.

    Más tarde, de la mano de los bancos, llegaron las primeras
    experiencias en marketing directo, capacitación y
    análisis del mercado business to business. A partir de 1991,
    el panorama cambiaría por completo: la tecnología
    tornaría obsoletas muchas herramientas comerciales,
    estallarían los paradigmas de operaciones y, sobre todo, las
    consultoras tendrían más trabajo. El estudio
    logró, en los últimos cinco años, crecimientos
    acumulativos de 25% y terminó 1997 con una facturación
    de US$ 5 millones.

    “Nos fuimos alejando de la mayonesa para acercarnos a la
    tecnología”, bromea Hugo Masci, el socio que, por entrar cinco
    meses más tarde, quedó fuera de la marca. La
    descripción no sólo alude a los tipos de empresas que
    atienden sino también al modo en que se hacen negocios. “Las
    estrategias basadas en la oferta ceden ante los modelos de demanda.
    La respuesta que piden las empresas se centra en cómo pasar de
    administrar activos físicos y productos, a gestionar una
    cartera de relaciones con el cliente: ése es el gran salto que
    se está produciendo ahora”, explica Ernesto Bianco.

    En este marco, el estudio se reorienta hacia lo que considera el
    gran área de crecimiento de los próximos 20
    años: el marketing de base de datos, el comercio
    electrónico y la instalación de centros de
    atención de clientes, desde el diseño, hasta la
    instrumentación tecnológica y la capacitación de
    personal.

    Gerenciar contactos

    La prosperidad de los ´90 incrementó la competencia
    internacional: además de las tradicionales big six,
    Ordóñez-Bianco debió vérselas con
    jugadores como Boston Consulting, Arthur D. Little, Booz Allen &
    Hamilton o McKinsey. ¿La concentración no llegará
    también a la consultoría y barrerá con los
    chicos locales? “Por ahora no nos preocupa. Es más, nuestro
    desafío actual es mantener la expansión sin afectar la
    calidad de servicio”, afirma Masci.

    De todos modos, reconocen que no descartan la posibilidad de
    adoptar una licencia internacional. Mientras tanto, su estrategia
    consiste en adquirir herramientas tecnológicas
    específicas para las áreas que consideran clave, como
    diseño de sites, intranets, exploración de bancos de
    datos y cibercomercio.

    El marketing de base de datos es, justamente, el servicio elegido
    para el lanzamiento del “producto aniversario”: el relationship
    marketing.

    “Se trata de una nueva manera de concebir y gerenciar los
    distintos tipos de relaciones que las empresas tienen con sus
    clientes”, explican en el estudio. El beneficio que obtienen las
    organizaciones de este tipo de productos &endash;dicen&endash; es
    enorme, especialmente para las empresas de retail con docenas o
    cientos de miles de clientes. Los consultores, por su parte, dejan el
    papel de consejeros para convertirse en operadores de las soluciones
    que proponen.

    “La desaparición de la intermediación es otra de las oportunidades
    que el mercado da a las consultoras en esta década. Las empresas empiezan
    a tener problemas de otra escala, porque no es lo mismo llegar a 10 mayoristas
    que a 20 millones de consumidores”, apunta Masci. Allí, en el outsourcing
    de servicios comerciales, estriba la apuesta del estudio, que por ahora extrae
    60% de su facturación de la consultoría.