El brasileño Bozano Simonsen acaba de sumarse al
crecientemente variado paisaje de los bancos que operan en la
Argentina. Se trata del principal banco de inversión de ese
país, perteneciente al holding Julio Bozano, que
también tiene importantes negocios en el sector servicios
(compañías de seguros y entidades financieras), en el
inmobiliario (explota varios shoppings), en el agrícola
(controla 50% de la productora de café Iapenama Agro Ind.) y
en el industrial, con participaciones minoritarias en el capital de
diversas empresas: 4,14% de la siderúrgica Cosipa, 30% de
Embraer, la principal fábrica de aviones de Brasil, y 27,17%
de Berneck, dedicada al procesamiento de madera.
Pero el dato más relevante para los argentinos es que
Bozano Simonsen es el socio que eligió Perez Companc Family
Group Advisory (PCFG) para participar en las privatizaciones en
Brasil, donde ya comparte la conducción del Fondo Cerrado de
Inversión Mercosur, con un patrimonio de US$ 500 millones.
Según Luiz Pretti, futuro titular de la
representación local del banco, las relaciones con la familia
Perez Companc permitirán concretar en el futuro nuevos
negocios conjuntos, tanto en la Argentina como en otros países
del área latinoamericana. “Los nuevos emprendimientos no
estarían relacionados con el sector financiero, del que Perez
Companc recientemente decidió desvincularse en la Argentina”,
anticipa.
Según su último balance anual, cerrado el 30 de
junio, el banco dispone de un activo total de US$ 7.800 millones, de
los cuales, US$ 5.300 millones corresponden a la
administración de carteras por cuenta de terceros.
En este sentido Paulo V. Ferraz Pereira, presidente del banco y
director ejecutivo del holding que controla el grupo,
señaló, en una entrevista concedida a MERCADO en
Brasil, que la entidad es la principal administradora de carteras del
país. Administra 46 portafolios cedidos por los fondos de
pensión, entre los que se incluían los de Anglo
American Corporation, IBM, Johnson & Johnson, Mitsubishi Banks y
Nestlé. Además administra fondos comunes propios con un
patrimonio de US$ 2.000 millones.
“Nuestra meta”, afirma Ferraz Pereira, es “extender a toda
América latina, antes del 2000, el liderazgo que hoy
ostentamos en Brasil en materia de banca de inversión”. Para
esa fecha el grupo dispondrá de un patrimonio no inferior a
US$ 1.000 millones, “de los cuales entre US$ 50 y US$ 60 millones
pertenecerán a la sucursal argentina”.
Pretti señala que aquí la actividad del banco se
concentrará en la realización de estudios de empresas
para inversores del exterior y en la creación de productos
financieros alternativos para las AFJP, juntamente con el desarrollo
del mercado de capitales en asociación con entidades
financieras locales.
