jueves, 2 de abril de 2026

    Un futuro ancho y ajeno

    El desembarco de compañías multinacionales -Electrolux, Fagor-
    y de nuevas cadenas de distribución -como la holandesa Ceteco-
    dispuestas a hacer crecer la torta local de la línea blanca de
    electrodomésticos o a quedarse con la mejor porción, parecería
    apuntar a la revitalización de un mercado en el que, luego del
    boom de consumo de los años ´93/´94, algunos fabricantes
    nacionales quebraron, y la mayoría debió ajustar severamente
    los márgenes de rentabilidad para sobrevivir. Nuevos jugadores
    respaldados por poderosas marcas, una oferta que oscila entre la
    sofisticación de la más alta tecnología y una demanda
    conservadora a la hora de adquirir bienes durables, un mercado
    muy atomizado en la coyuntura y el Mercosur como el escaparate
    soñado confluyen para configurar un futuro que, según los
    analistas, estará concentrado en pocas manos. Según la
    consultora Claves, Información Competitiva, la producción de
    línea blanca en el país alcanzó durante 1995 las 1.019.000
    unidades, lo que representó una caída de 24% con respecto a
    1994. Las heladeras absorbieron 55% de la producción, 39%
    correspondió a lavarropas y 6% a acondicionadores de aire.
    El fin del sueño Según los analistas, el síndrome de
    "despachar, no vender", que se produjo entre los años
    1992 y 1994, hizo que muchos empresarios del sector
    sobreestimaran la demanda potencial futura y debieran afrontar
    posteriormente una capacidad de planta y una carga de costos
    fijos difíciles de compensar con el nivel de ventas de los años
    siguientes. Luego del Mundial de 1994, y no precisamente por la
    eliminación de la Selección Nacional de Fútbol, la recesión
    obligó a clavar los frenos del consumo. Agravados por el efecto
    tequila, los niveles de retracción de la demanda se ubicaron
    entre 35% y 40%.La otra pata de la industria, los canales de
    distribución, también sufrieron un proceso de cambio. A ello
    contribuyó en gran medida la irrupción de los hipermercados,
    que además de comercializar marcas propias importadas
    directamente, en muchos casos fijaron precios por debajo de los
    costos para crear un elemento de atracción de clientes. La
    distribución tendió a concentrarse en las cadenas tradicionales
    especializadas, con ventas en volumen y facturación capaces de
    resistir el embate del alza en los costos. Los minoristas fueron
    el factor de ajuste (ver recuadro)."Hubo dos errores
    gravísimos: cuando se empezó a vender, parecía que el boom no
    iba a terminar más. Y los costos se fueron de las manos: antes
    se disimulaba con la inflación, y en los momentos de bonanza eso
    también se oculta, pero eso hace que el punto de equilibrio
    suba. Y cuando bajan las ventas, se ven los rojos. Otro punto fue
    que muchos comerciantes no se dieron cuenta de que este negocio
    es de capital de trabajo. Hay que tener stocks, crédito, y al
    mismo tiempo un bajo punto de equilibrio", aseguró el
    gerente de una fuerte cadena. Con ese panorama, resulta
    inevitable preguntarse si las multinacionales que están
    apostando sus fichas a la Argentina avizoran un futuro de
    reactivación que nadie ve, o si se trata de un espejismo. Para
    un fabricante local, "son decisiones tomadas en 1993 o 1994,
    a muy largo plazo, que no calcularon este giro en la
    situación".

    Made in Argentina

    La compra de Helametal (Peabody) por parte de Philco a fines de
    1994 fue quizás el primer indicio de cómo se conformaría el
    nuevo mapa del mercado. Un año después, Electrolux, que había
    concretado la compra de la segunda compañía de
    electrodomésticos de Brasil, Refripar, fabricante de los
    productos Prosdóscimo, se instaló decididamente en el mercado
    local. Un poco más cercano en el tiempo, Fagor
    Electrodomésticos de España, que pertenece a la Corporación
    Mondragón, adquirió la fábrica Patrick en marzo de este año.
    Como contrapartida, la fábrica Aurora -líder del segmento
    masivo durante el boom del consumo- se presentó en quiebra con
    un rojo de US$ 30 millones. "La ausencia de Aurora reacomoda
    el mercado, y las que más ganan son las marcas que competían en
    el mismo segmento masivo. Las multinacionales traen proyectos a
    largo plazo: lo que puedan perder en la Argentina representa muy
    poco en el negocio global, y, como contrapartida, entrar en un
    nuevo mercado es muy importante", asegura Graciela Bergner,
    directora comercial de NewSan, el representante local de Sanyo y
    de Candy. Durante el primer trimestre de este año, las ventas de
    la línea blanca mostraron una curva positiva con incrementos de
    hasta 14% con respecto al mismo período de 1995, según un
    informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la
    República Argentina (Adimra). En Whirlpool, estas cifras
    alientan un optimismo moderado. La firma, que en 1994 había
    sumado ventas por US$ 200 millones, vio descender sus ingresos a
    US$ 148 millones en 1995. "Creo que este año vamos a
    avanzar un poco, pero hasta 1998 o 1999 no se van a recuperar los
    índices. Lo que hubo en 1993 y 1994 fue una burbuja artificial
    de consumo, con una demanda insatisfecha y una abundancia de
    dinero que le permitió al segmento ABC1 renovar sus
    electrodomésticos. Hoy, los que están comprando son C2, C3 y D,
    que vienen atrás en la renovación", asegura Ricardo
    Gutiérrez Krüsemann, presidente de Whirlpool. La compañía se
    separó de la marca Philips en 1995 e invirtió entre el 5 y 6%
    de sus ventas en publicidad para ubicar sus productos con nombre
    propio en el mercado. Eslabón de Lujo, su segunda marca, tiene
    la ventaja de una larga presencia en el mercado local.En cuanto a
    su estrategia con canales de distribución, Whirlpool trabaja con
    los hipermercados, con las grandes cadenas, con los minoristas
    chicos y medianos, y también se sumó al fenómeno de los clubes
    de compra.Whirlpool mantiene una sinergia entre su planta de San
    Luis y las cinco de Brasil. "Este año la producción de la
    planta argentina va a alcanzar las 140 mil heladeras y seguimos
    creciendo con respecto al año pasado. Brasil es un fenómeno
    aparte, se venden 700.000 unidades en un mes, cuando en la
    Argentina vendemos 450.000 en un año. Desde aquí cubrimos
    nichos donde ellos no tienen productos, somos líderes en gama
    alta", explica Gutiérrez Krüsemann. El CEO de Whirlpool no
    duda en afirmar que "hay una fuerte presión de los
    asiáticos en heladeras no frost; nosotros vamos a encarar esa
    producción, pero tranquilos, porque el mercado recién
    empieza". Para la incorporación de esa tecnología, es
    necesaria la readaptación de la planta. Durante los próximos
    cuatro años, Whirlpool de Argentina invertirá una suma cercana
    a los US$ 30 millones. "El mercado de heladeras está muy
    fraccionado, y creo que va a haber una decantación obvia: no
    queda mucho espacio para que fábricas con producción de 25 mil
    heladeras anuales puedan subsistir, los puntos de equilibrio se
    corren para arriba al tiempo que se achicaron los márgenes de
    rentabilidad."

    Nombres propios

    Philco compró Helametal a fines de 1994 y se hizo cargo de su
    marca, Peabody. "Entre Whirlpool con sus dos marcas y
    nosotros con las nuestras debemos cubrir 70% del mercado",
    afirma Daniel Zancada, gerente comercial de Helametal. La empresa
    tiene dos plantas, una en Buenos Aires (en Lomas del Mirador) y
    la otra en Catamarca.La producción de heladeras es nacional, y
    en lo que hace a lavarropas se trae producto terminado desde
    Brasil, Francia, España e Italia. Aunque el peso de Philco es
    mucho mayor, Zancada aclara que "competimos de igual a igual
    con Peabody, apuntamos al mismo mercado. Hay un especial esfuerzo
    de Helametal por diferenciar las líneas de lavarropas y
    heladeras de Peabody de las de Philco. Peabody aparece como menor
    pero no por segunda, sino porque es una marca que se ha dedicado
    a línea blanca. No es el espíritu del grupo tratar a ninguna
    como segunda marca, son absolutamente independientes entre sí,
    cada una ocupa su lugar".La facturación de Helametal para
    este año superaría los US$ 60 millones, de los que 60% serán
    generados por Philco y 40% por Peabody. Entre los planes de
    expansión, el Mercosur ocupa un espacio muy importante en la
    estrategia de la compañía. En Brasil desembarcaron con una
    tercera marca, Paxan; incursionaron en Uruguay con Peabody y se
    encuentran en tratativas para abrir una filial en Paraguay.
    Peabody canalizó su distribución a través de comerciantes
    medianos y chicos y en los hipermercados, no así en las cadenas
    tradicionales. Siguiendo con el modelo de Philco, cuya fortaleza
    se centra en la línea marrón, Peabody va a lanzar a principios
    del año que viene una línea de audio, video y televisión.
    Evolución tecnológica En el hall del edificio de NewSan, llama
    la atención un traje de seda azul bordado en oro celosamente
    guardado en una vitrina. Es una reproducción de la vestimenta de
    guerra usada entre los siglos XIII y XIX por los samurais, un
    obsequio de la Corporación Sanyo en junio de 1993 para que la
    firma local "crezca en forma noble y competitiva".La
    empresa pelea su porción de mercado en los segmentos más altos
    y sintetiza con sus marcas dos fuertes tendencias hacia donde
    parecen orientarse las preferencias del consumidor: la tradición
    y estética europea, encarnada en Candy, y la fuerte tecnología
    que proviene de Oriente. Bajo la marca Sanyo, NewSan fabrica la
    línea de televisión y video, mientras que importa toda la
    línea blanca. Aunque por el momento el fuerte de las ventas en
    volumen favorece a las marcas europeas, para Bergner hay una
    oportunidad importante en el segmento de productos
    orientales."Sanyo representa entre 3 y 4% del mercado total
    de lavarropas de sistema oriental (Pulsator), y con Candy tenemos
    20% del mercado de lavarropas. Creo que hay una oportunidad de
    llegar a 10% o 15% del mercado con la línea oriental. Nosotros
    tenemos productos muy competitivos, pero hay que hacer un trabajo
    cultural, no es sólo traer nuevos diseños", asegura
    Bergner. El sistema Pulsator determina a través de un
    microprocesador, de acuerdo con la cantidad de ropa y el grado de
    suciedad, el nivel del agua y del lavado. Los ciclos de lavado
    son más cortos que en los lavarropas automáticos europeos. Sin
    embargo, según Bergner, en los últimos dos años el mercado fue
    tendiendo a productos más básicos. "La evolución del
    mercado no tiene que ver con la evolución tecnológica. Pero con
    Sanyo nosotros vamos a un segmento específico, así que no
    pretendemos vender volumen, sino captar un share
    importante."En la Argentina se vendieron aproximadamente
    entre 300.000 y 320.000 lavarropas en lo que va del año, de los
    cuales la marca Candy colocó cerca de 60.000; Sanyo, por su
    parte, vendió 10.000 unidades. Para Bergner dos marcas tan
    fuertes, sin grandes diferencias de precio, no se canibalizan
    entre sí. "Nosotros miramos cada negocio por separado, no
    creemos en frenar el desarrollo de ningún mercado o segmento.
    Nuestra estrategia de marketing ni siquiera es por marca, es por
    línea de producto." Esta estrategia se extiende a la
    definición de los canales. "Estamos en todos los canales,
    pero diferenciamos por línea de producto. Con Candy somos muy
    cuidadosos, no tenemos un desarrollo importante de supermercados,
    porque cuidamos mucho la marca y el precio. Preferimos resignar
    volumen."
    Sin vuelta atrás Goldstar, perteneciente a Sontec, del grupo
    Radio Victoria, fabrica en el país hornos a microondas y aire
    acondicionado, e importa desde Corea toda la línea de heladeras
    y lavarropas. Con una marca claramente posicionada en el nicho de
    high tech, para Aldo Senigaglia, gerente comercial de la firma,
    "el desafío y los mayores esfuerzos están en hacer conocer
    el sistema Pulsator e imponer las heladeras no frost. Estamos
    planeando distintas estrategias en shoppings, publicidad gráfica
    y televisiva para el año que viene. Con las heladeras no frost
    pasa lo mismo que con la televisión blanco y negro, cuando se
    conoció el color, nunca más se volvió atrás. Todavía es un
    segmento reducido, pero va progresando fuertemente". A
    mediados de la década del ´20, la marca Electrolux se hizo
    famosa por su innovador sistema de ventas. Cuando no se hablaba
    aún de marketing directo, un vendedor iba casa por casa haciendo
    demostraciones de "la mejor aspiradora para alfombras".
    En los años ´80 salió del rubro aspiración, y comenzó el
    período de las grandes adquisiciones: Zanussi y el grupo WSI,
    fabricantes de White Westinghouse, Kelvinator y Frigidaire. El
    grupo, fuerte en Estados Unidos y Europa, está invirtiendo en el
    este asiático, Europa oriental y Latinoamérica. Además de
    desembolsar US$ 100 millones para asegurarse la segunda marca de
    Brasil (Refripar), mudaron una planta italiana a Curitiba para
    producir lavarropas. "Históricamente fuimos una marca cara.
    Hoy, Electrolux tiene productos muy competitivos. Con los
    acuerdos del Mercosur, estamos igual que los productos fabricados
    en San Luis y más cerca que los de Tierra del Fuego",
    asegura Claudio Malaver, gerente general de la firma. En este
    momento, la filial argentina de Electrolux factura entre US$ 4 y
    5 millones por mes, y la línea blanca representa 80% de su
    operación comercial. Hacia el 2000, sus planes para la Argentina
    incluyen una inversión en una fábrica de cocinas.
    General Electric fabricó productos en la Argentina hasta 1981,
    cuando decidió desmantelar su planta. Luego volvió a través
    del importador Sir Home. Ubicada en el segmento alto, la marca
    capta 78% del mercado de heladeras no frost. Su estrategia se
    orienta al mercado masivo para ampliar la base de consumidores de
    las nuevas tecnologías en refrigeración."Tenemos un
    concepto de producto muy superior, y achicamos los diferenciales
    en cuanto a precio, con lo cual nuestras expectativas de
    crecimiento en volumen de mercado son espectaculares. General
    Electric es visualizada como top of mind, y vamos a trasladar ese
    know how de servicio al sector masivo", describe Daniel Dos
    Reis, presidente de Sir Home y también artífice de la nueva red
    Expert (ver recuadro). El año pasado, el efecto tequila frustró
    el proyecto de instalar una planta de General Electric en la
    Argentina para fabricar línea blanca y abastecer a toda la
    región, un proyecto que ahora estaría a punto de concretarse en
    Brasil.
    Fagor Electrodomésticos de España, que pertenece a la
    corporación Mondragón, compró a fines de marzo a McLean, una
    firma local con dos plantas: en Haedo y en San Luis. La empresa
    tiene capacidad para abastecer a todo el mercado argentino de
    heladeras, que alcanza las 600.000 unidades anuales. "La
    planta de Haedo está pensada para Mercosur y alrededores:
    estamos exportando a Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay y algo a
    Perú. El año que viene va ser de mucho crecimiento en
    exportación y de ganar posiciones en el mercado interno",
    señala Gabriel Bertolacci, gerente de Marketing de la firma. La
    marca no se encuentra en hipermercados, y la estrategia de
    marketing se basa en sustentar el tradicional nombre Patrick con
    el apellido Fagor, un líder multinacional que va a aportar
    tecnología y un nuevo enfoque estético. "El sistema no
    frost es una típica tecnología norteamericana para alimentos
    envasados. En Europa no se utiliza, porque se consumen más
    productos frescos. Lo que sucede es que los costos del flete se
    minimizan con un producto de más precio", opina Bertolacci.

    Surrey – Orbis
    Los clásicos

    "Somos prácticamente los únicos que fabricamos en el país
    acondicionadores de aire, desde pequeños hasta grandes
    equipos", dice Aldo Ambrosi, gerente de equipos individuales
    de Surrey. La firma tiene una planta en Valentín Alsina y otra
    en San Luis. "Facturamos US$ 60 millones este año y, pese a
    que la rentabilidad es menor que el año pasado, el crecimiento
    fue de 20 a 25%." Los equipos centrales se venden
    exclusivamente a través de concesionarios o representantes, al
    tiempo que los equipos chicos llegan al mercado a través de
    locales propios (12 en Capital y Gran Buenos Aires), una red que
    Surrey planea ampliar el año próximo. Surrey privilegia la
    penetración de la cadena Carrefour, por donde comercializa cerca
    de 12% de su producción. En Wal Mart está presente con Rodoi,
    una segunda marca exclusiva para ese hipermercado. En 1980 la
    empresa decidió importar la línea Candy, que luego pasó a ser
    manejada por NewSan. "Teníamos conocimiento de ventas,
    sistemas de posventa, y nos faltaba el producto. Empezamos a
    traer lavaplatos, cocinas, lavarropas de Italia y secarropas de
    Inglaterra. Todo lo que es línea blanca de Surrey es un negocio
    que nació un poco a la sombra de Carrefour", señala
    Ambrosi.Surrey vende a Brasil equipos centrales y sistemas
    separados del modelo piso-techo. El monto de las exportaciones
    supera US$ 1 millón al año, y representa 5% de la
    producción.Orbis Mertig, la empresa que se hizo famosa por sus
    calefones con botonera, cumplió 75 años fabricando, además,
    cocinas, termotanques, termos centrales y la línea de
    calefacción. "La trayectoria no es nada si no se captan las
    necesidades del mercado, si uno no se renueva", afirma Hugo
    Ganim, su director. El desarrollo del gas como combustible en la
    Argentina brinda cierta posibilidad de economía de escala que
    Orbis capitalizó año tras año. "Entre las primeras marcas
    asociadas a la Cámara de Cocinas, nosotros tenemos 46% de los
    artefactos de gas", señala Mario Rupar, gerente comercial.
    Orbis, cuyos principales competidores son Longvie, Eskabe, Emege,
    Domeq, facturó US$ 63 millones el año pasado. La empresa
    comenzó a exportar, además de al Mercosur, a México, Estados
    Unidos y Canadá, y proyecta aumentar su participación en los
    mercados internacionales si la acompaña la tendencia mundial en
    el aumento de la utilización de gas como combustible.Su último
    lanzamiento, la cocina con estética curva, que dispone de mejor
    capacidad de cocción, y horno con tres niveles, les permitió
    aumentar su participación de 40% a 46% en el mercado de las
    principales marcas de cocinas. Para Ganim "no hay nada más
    cultural que la gastronomía; por eso, aunque son muy baratas,
    las cocinas brasileñas no tienen éxito en la Argentina. Brasil
    fabrica casi 800.000 cocinas por mes, acá no se llega a las
    50.000. Pero las diferencias de uso hacen que los brasileños no
    tengan éxito en el mercado local: para ellos el horno no es
    importante".

    Ecología
    Heladeras de fin de siglo

    La adhesión a protocolos internacionales y un consumidor cada
    vez más preocupado por el impacto de las nuevas tecnologías en
    el medio ambiente llevaron a concretar iniciativas como las del
    "Programa País". Al suscribirlo, los países en vías
    de desarrollo relevan cuánto consumen de sustancias que atacan
    la capa de ozono y en cuánto tiempo se van a dejar de usar. La
    Argentina quedó encuadrada para recibir el aporte de los países
    industrializados a través del Fondo Multilateral del Protocolo
    de Montreal. Gracias a este programa, las empresas podrán
    reconvertir sus plantas para fabricar heladeras y freezers
    amigables con el medio ambiente. En la Argentina, en
    refrigeración doméstica, presentaron proyectos y fueron
    aprobados: Mc Lean (Patrick), Piragua (Tivoli), Frimetal (Gafa),
    Helametal (Peabody-Philco), Autosal (Koh-i-noor), Frive
    (Columbia), Briquet, Neva, Heladeras Bambi, Radio Victoria
    (Kelvinator) Adzen (Coventry). Otras dos empresas, Distel y New
    Market, corresponden al rubro refrigeración comercial. Whirlpool
    de Argentina se convirtió en el centro de la campaña que la
    organización mundial Greenpeace puso en marcha contra el uso del
    gas HFC 134a y el HCFC -141 b en refrigeradores domésticos y
    freezers de fabricación nacional. Estos elementos, dañinos para
    el ozono y el clima, no son utilizados por Whirlpool en
    Europa."Queremos que Whirlpool les venda a los argentinos lo
    mismo que a los alemanes", afirma Emiliano Ezcurra Estrada,
    coordinador de la Campaña Atmósfera Greenpeace América Latina.
    Luego de una tregua acordada por 30 días, la organización
    ecologista sigue repartiendo folletos informativos y anunció la
    posibilidad de reiniciar una acción directa no violenta como las
    pintadas de hace unos meses. "Nosotros detenemos todo si
    Whirlpool anuncia la fabricación de un modelo Greenfreeze, con
    gases naturales, para 1997, tres para el 1998, y la producción
    total antes del 2000", determina Ezcurra.Por su parte,
    Ricardo Gutiérrez Krusemann, presidente de Whirlpool Argentina,
    asegura que "es cierto que son gases que no se utilizan en
    algunos países europeos, como los escandinavos y Alemania.
    Después de toda la polémica hemos iniciado una relación con
    Greenpeace y estamos trabajando en ver cómo se avizora un futuro
    regional. Nosotros también estamos trabajando para la
    erradicación de los gases". •

    Con el casco puesto

    Cinco de los fabricantes líderes, BGH, Aurora Grundig, Philco
    Argentina, NewSan y Noblex Argentina, se unieron para crear Top
    & Best, su propia red minorista de artículos para el hogar.
    La idea era extenderla a través del franchising, y lograr
    mejorar las condiciones de competencia, ya que se trataba de una
    operación "directamente de fábrica". Según algunos
    analistas del sector, no se trata de una experiencia muy exitosa.
    "El problema es que faltó know how para manejar la
    comercialización, no se trata de tener un local lleno de
    lavarropas y heladeras. El sector no tuvo una rápida reacción
    ante el cambio económico que sufrió el país. Entre los
    errores, los comerciantes no entendieron que sus costos
    operativos eran distintos, y los fabricantes no entendieron que
    trasladar sus ineficiencias al sector los iba a afectar a
    todos", afirma uno de ellos. Un movimiento en sentido
    contrario resultó el lanzamiento en la Argentina de Expert, cuyo
    objetivo es unir 250 puntos de venta en todo el país. Expert es
    una cadena que en Europa factura US$ 8.000 millones, especialista
    en asociar minoristas y hacerlos competitivos. "Lo que
    intenta Expert es construir una alianza estratégica con los
    fabricantes, tenemos un concepto asociativo, no estamos
    enfrentados, ésa es la diferencia", señala Dos Reis. A
    través de la compra de una acción, el comerciante minorista se
    asocia a la cadena, con lo cual obtiene el diseño de estrategias
    de marketing, la redefinción del mix de inventario y una compra
    centralizada, con lo cual mejora las condiciones de negociación.
    Pero la gran novedad fue el desembarco de la cadena holandesa
    Ceteco a través de la compra de la local Ventura. La firma
    anunció un plan de inversiones total que supera los US$ 100
    millones para los próximos dos años.Emilio Mazzola, de
    Ventura-Ceteco, señala que el nuevo perfil de la firma contempla
    atacar fuertemente el mercado de computación, un segmento por el
    cual también se ha inclinado Garbarino. "La mayoría de
    nuestras sucursales van a ser de grandes dimensiones, con lo
    cual, además de computación, vamos a tener el mejor surtido de
    línea blanca, pequeños electrodomésticos y línea marrón. El
    diferencial de Ventura es que vamos a tener todo."Ceteco,
    con una experiencia de más de 106 años en la venta minorista,
    cuenta con una amplia red de talleres y de servicios posventa,
    que ha sido la base de su desarrollo en el resto del mundo. La
    cadena vende un sistema de asistencia optativo hasta cinco años
    que va más allá de la garantía que entrega el fabricante. Para
    1997 planea facturar US$ 120 millones, invertir cerca de US$ 6
    millones en publicidad y cortar las cintas de 20 sucursales
    además de las 15 programadas antes de que finalice 1996.
    "La competencia no nos quita el sueño porque sabemos dónde
    estamos parados y quiénes somos, pero el casco lo tenemos
    puesto." Para describir gráficamente la estrategia de
    Frávega, Miguel Skubic, su gerente de Marketing, afirma que su
    principal interés es "comunicar que somos especialistas en
    electrodomésticos, con muchos rubros, marcas y modelos, una gran
    cobertura geográfica, una capacitación constante que convierte
    a nuestra gente de vendendores a asesores: estamos parar
    solucionar problemas".La firma, con 42 locales en todo el
    país, lanzó en 1995 la campaña "Frávega no se lava las
    manos". Skubic cree que "si bien el precio es un factor
    importante, no es determinante en todas las compras. A veces
    influye más la marca, el asesoramiento, los servicios posventa,
    la cobertura gegográfica y los planes de pago".Frávega es
    representante de White Westinghouse y de la línea blanca de
    Siemens. El grupo, a través del Banco Sáenz, vende cerca de 60%
    financiado por créditos propios y el resto al contado o con
    tarjetas. La cadena también ofrece "cuota libre", por
    la cual el cliente administra el pago de su compra como si fuera
    una tarjeta de crédito. También, claro signo de los tiempos que
    corren en la Argentina, ofrece un seguro de desempleo: si la
    persona que está pagando un crédito pasa a engrosar las filas
    de los desocupados, tiene cuatro meses de gracia, sin
    recargo.Frávega invirtió alrededor de US$ 4 millones en
    publicidad este año, y calcula una facturación de US$ 200
    millones, es decir: un incremento de 22 a 25% con respecto al
    año pasado. "Estamos llegando a las mismas cifras de 1994.
    Tenemos una masa crítica de volúmenes de compra bastante
    interesante: para el Día de la Madre vendimos 11.620 artículos,
    una factura cada tres segundos", se enorgullece Skubic.