jueves, 2 de abril de 2026

    Del otro lado del mostrador

    Más allá de la conflictiva situación que atraviesa la Anses
    -como parte de la crisis global de la seguridad social-, Angel
    Perversi, un manager de amplia trayectoria en el sector privado,
    da cuenta del proceso puesto en marcha y las razones que lo
    movieron a incorporarse a la función pública. "La Anses
    es, dentro de la reforma del Estado, la cabecera de puente de un
    cambio profundo en todo lo que hace a la transparencia de fondos,
    servicio, costo, calidad y profesionalización de la función
    pública", afirma Angel Perversi. Cuando comenzó a
    desempeñar su función de asesor de la entidad, se dedicó a
    coordinar la acción de las dos consultoras contratadas para
    llevar adelante el proceso. "Contamos con McKinsey para lo
    referente a procedimientos y organización", apunta, "y
    con Arthur Andersen en el área informática, porque gracias a su
    experiencia internacional tenía una base de información como
    para hacer interesantes cruces rápidos". Su principal
    preocupación se dirige hacia la figura del evasor: "Con
    estos nuevos sistemas, no va a poder justificar años a través
    de un amigo y cosas por el estilo; si no aporta, no se va a
    jubilar". Más allá del trabajo de las consultoras, en sus
    recientes viajes a Europa Perversi recogió algunas experiencias
    que pueden ser válidas para el sistema local. "Tenemos que
    encontrar la forma de ayudar a las Pymes", señala; "en
    algunas regiones de España existe la figura del graduado social,
    que opera con un grupo de pequeñas y medianas empresas de la
    zona y las asiste y capacita en todo lo concerniente a la
    liquidación de los aportes a la seguridad social. Es un esquema
    más de los muchos a considerar, pero sin duda puede
    servir". Puesto a explicar su alejamiento de Bunge &
    Born y su ingreso a la función pública, no duda: "Yo
    llegué a B&B a hacer una reingeniería, y cuando el proceso
    terminó ya no tenía sentido que me quedara. Quería probar que
    todos los esquemas aprendidos en 15 años en el extranjero
    servían para mi país; además, pensé que trabajar para el
    Estado era una forma de demostrar que los empresarios debemos
    contribuir con las ideas que aplicamos en la empresa
    privada".