martes, 20 de enero de 2026

    Las 1000 que más exportan


    Las 10 Top

    Posición Empresa Exportaciones Variac. Actividad
    ’95 ’94 1995 1994 (%)

    1 1 YPF 1415,2 1213,1 16,66 Petróleo y derivados
    2 2 Cargill 860,1 703,8 22,21 Trigo, maíz y oleaginosas
    3 – Dafu 720,1 – – Válvulas para aerosoles
    4 7 Vicentin 489,4 313,1 56,31 Aceites de girasol y soja
    5 4 Autolatina 460,1 380,2 21,02 Vehículos y cajas puente
    6 3 Nidera 452,5 460,5 -1,74 Trigo y aceite de girasol
    7 5 Aceit. Gral. Deheza 427,1 341,9 24,92 Aceite de girasol y
    soja
    8 13 Oleaginosa Moreno 414,1 219,8 88,40 Aceites y pellets de
    girasol
    9 11 Sevel 370,1 270,4 37,02 Vehículos comp. y partes
    10 6 La Plata Cereal 329,5 320,1 2,94 Trigo, maíz y oleaginosas

    Todas las cifras del ranking están expresadas en milones de US$.

    El año pasado tuvo, como se sabe, características peculiares
    para la economía argentina. En el orden interno se observó
    una acentuada contracción de la demanda, especialmente en los
    sectores de bienes durables, a lo que se sumó la crisis en el
    sector financiero, que recién comenzó a disiparse en los tramos
    finales del año.
    En cambio, el sector externo exhibió un aumento verdaderamente
    importante por el flanco de las exportaciones que
    reconoce tres causas principales: la contracción interna, la
    reactivación de la economía de Brasil y el importante aumento
    del precio de los commodities y de muchos insumos industriales,
    que permitieron a las empresas locales salir a competir
    internacionalmente a valores que en muchos casos resultaron
    rentables.
    Todo ello contribuyó a que, por primera vez en la historia del
    país, las ventas al exterior se acercaran a US$
    21.000 millones (exactamente US$ 20.930 millones), lo que
    representó un aumento de 32,3% con respecto a los US$
    15.821 millones que se registraron en 1994.
    Sin embargo, y a pesar del fuerte impulso que se observó en
    1995, las exportaciones argentinas todavía siguen exhibiendo un
    nivel muy bajo con respecto al PBI que, según estimaciones
    oficiales, durante el año pasado se situó en US$ 285.000
    millones. Por
    lo tanto, la relación de las exportaciones con el producto bruto
    interno es de 7,3%, un índice muy inferior al de 1990, cuando
    llegaron a representar 9%.
    En países con una fuerte orientación exportadora, este
    indicador cuadruplica con holgura los niveles registrados por la
    Argentina.
    Para mantener una relación con el PBI similar a la de 1990, las
    exportaciones de 1995 deberían haber superado los US$
    25.000 millones, una cifra que, en el mejor de los casos, recién
    podría alcanzarse en 1997. Para este año, las estimaciones
    más optimistas las sitúan entre US$ 23.000 y US$ 24.000
    millones.
    El aumento estará condicionado a que se mantengan los valores
    internacionales de las materias primas, un factor que el
    año pasado recién comenzó a reflejarse en el valor de las
    exportaciones argentinas durante el segundo semestre. En este
    sentido, es importante tener presente que los stocks mundiales de
    granos se encuentran en los niveles más bajos de los
    últimos años, lo que aseguraría el mantenimiento de buenos
    precios, por lo menos hasta 1997, según opinan los
    especialistas. Actualmente, se estima que las reservas mundiales
    no alcanzan a 90 millones de toneladas, cuando hace tres
    años se situaban por encima de 135 millones.
    A esto se suman las mayores ventas esperadas de los sectores
    automotriz y petrolero.
    Con respecto a la industria automotriz, las exportaciones
    duplicarían las 52.000 unidades colocadas en el Brasil en 1995.
    Si bien esta cifra sería parcialmente compensada por mayores
    importaciones desde ese país, es posible que el balance final
    del año arroje por primera vez para la Argentina un saldo
    positivo cercano a US$ 300 millones.
    Una cuarta parte de las ventas de unidades nuevas que se prevé
    colocar este año en Brasil provendría de las dos empresas
    (Ciadea y Sevel) que no tienen plantas en ese país. El resto
    correspondería a Ford y Wolkswagen (desde el 1_ de enero
    comenzaron a realizar operaciones por separado, como consecuencia
    de la disolución de Autolatina) y a General Motors,
    Mercedes Benz, Iveco y Scania, estas tres últimas en el rubro de
    camiones y ómnibus.

    Una Curva Más Uniforme

    Un aspecto interesante para destacar es que el comercio exterior
    argentino dejó de mostrar la fuerte estacionalidad de
    épocas anteriores, cuando los commodities de origen agropecuario
    representaban la mayor parte de las exportaciones.
    Con la incorporación de los productos industriales y de rubros
    que años atrás no tenían una participación significativa en
    el comercio exterior (petróleo y derivados, por ejemplo), las
    exportaciones mantienen a lo largo de todo el año un nivel que
    puede considerarse bastante regular, aunque todavía muestra
    algunos picos.
    El año pasado, los meses de abril, mayo, junio y julio
    representaron los de mayor auge, con montos exportados que
    superaron la
    barrera de US$ 1.800 millones con un máximo de US$ 2.266
    millones en mayo. En enero y febrero, en cambio, los productos
    colocados en el exterior no superaron los US$ 1.400 millones (US$
    1.341 en enero y US$ 1.391 en febrero).
    Todo permitiría suponer que este año ocurriría algo similar:
    durante enero las exportaciones totales sumaron US$ 1.400
    millones, que estarían muy lejos de las cifras de mayo a junio,
    cuando se intensifican las colocaciones de oleaginosos, que
    actualmente constituyen uno de los puntales principales de las
    exportaciones argentinas.
    Los mejores precios vigentes en el mercado internacional para los
    granos y los aceites, junto con la mayor producción de soja,
    determinarían que el valor total de las exportaciones del sector
    agrícola podría incrementarse en US$ 1.500 millones, lo que
    justificaría más de la mitad del aumento previsto para las
    exportaciones totales. Las ventas de carne también mostrarían
    una mayor
    actividad durante 1996, especialmente si se logra evitar la
    aparición de nuevos brotes de aftosa. En 1995 las exportaciones
    de
    menudencias, carnes enfriadas y congeladas sumaron US$ 1.100
    millones. En 1996 este nivel podría llegar a superarse en más
    de
    20%.
    En materia de granos, el optimismo de los operadores es muy
    firme. A la disminución de las reservas mundiales se suma el
    hecho de que en Brasil la cosecha de la actual temporada podría
    ser inferior en 10% a la anterior, por la intensa sequía que a
    fines
    del año pasado afectó toda la región sur y que deterioró los
    rendimientos de la producción de arroz y de maíz, no así los
    del trigo,
    que se mantendrían en valores similares a los de la última
    cosecha.

    Los Líderes

    En el sector de los cereales y oleaginosas se observa un aumento
    importante de las ventas de Molinos (45,68%), que
    pasaron de US$ 200,1 a US$ 291,5 millones, pero, en este caso, a
    los factores que influyeron sobre todo el sector se sumó el
    hecho de que desde enero del año pasado todas las exportaciones
    que anteriormente realizaba Bunge & Born Comercial
    pasaron a ser concretadas directamente por Molinos.
    El líder entre las empresas exportadoras del país continuó
    siendo YPF. Aumentó sus ventas en mercados externos de
    US$ 1.213 millones a US$ 1.415 millones, que representaron 28,5%
    de su facturación total. En 1994 esa relación había sido
    de 27,5%.
    Por el flanco industrial, la gran sorpresa provino de Dafu, una
    empresa instalada en Tierra del Fuego, que en 1995
    exportó por US$ 720 millones, integrados básicamente por la
    venta de válvulas para aerosoles.
    Autolatina, en su último año de existencia (antes de que Ford y
    Volkswagen formalizaran la separación), se despidió del
    ranking de exportadores ocupando el quinto lugar, desplazada del
    cuarto puesto por la incorporación de Dafu. En 1994
    Autolatina había concretado exportaciones por US$ 380 millones.
    En 1995 subieron a US$ 460 millones, aunque la mayor
    expansión entre las empresas de este sector le correspondió a
    Sevel, cuyas exportaciones crecieron de US$ 270 a US$ 370
    millones y compensaron con amplitud la declinación (8,18%) que
    registraron en 1994 con respecto a 1993 (US$ 294,1
    millones). Por lo tanto, si la comparación se efectúa con
    respecto a esta última cifra, la expansión se reduce a 25,8%.
    Ciadea fue la única empresa importante del sector automotriz que
    redujo sus exportaciones con respecto a 1994. Bajaron
    de US$ 155,4 a US$ 125,1 millones, un nivel que, sin embargo,
    todavía revela una expansión significativa (36,6%) con
    respecto a los US$ 91,6 millones registrados en 1993.
    El aumento que revelan las exportaciones de General Motors
    (954,5%) responde al hecho de que la empresa inició sus
    actividades industriales a mediados de 1994, razón por la cual
    las exportaciones de ese año (US$ 11 millones) representan
    unos pocos meses. Además, su nivel de producción todavía era
    muy reducido.

    Peso Creciente en los Negocios

    Entre las empresas industriales, ocupó también un lugar muy
    destacado Siderca, la fábrica de tubos sin costura utilizados
    en explotaciones petroleras. La expansión (19,76%) que
    experimentaron las exportaciones de esta empresa en 1995
    determinó que las ventas al exterior elevaran a 68% su
    gravitación dentro de las totales. Como consecuencia de la
    reciente
    compra por parte de Techint de la empresa italiana Dálmine,
    productora, igual que Siderca, de tubos de acero sin costura, la
    actividad de ambas empresas tenderá a consolidarse en los
    mercados internacionales. Por esta razón, todo permitiría
    suponer que en los próximos meses las exportaciones de Siderca
    continúen en niveles elevados, con la posibilidad de lograr
    una mayor rentabilidad ante la alternativa de poder coordinar su
    política comercial con la de la empresa italiana.
    El grupo Arcor también se caracterizó en 1995 por un importante
    aumento en las exportaciones, una tendencia que viene
    manteniendo desde hace varios años. Por este motivo, las
    exportaciones vienen asumiendo una participación creciente
    dentro de sus negocios. En 1995 las cifras totales del grupo
    sumaron US$ 125 millones con una gravitación muy importante
    (US$ 86 millones) de las golosinas y alimentos. El resto lo
    integran los envases flexibles (US$ 22 millones), y los de
    cartón
    (US$ 7,5 millones), a los que se agregan otros productos de tipo
    industrial.
    La fábrica de aluminio Aluar, ubicada en Puerto Madryn, estuvo
    también entre las que durante 1995 lograron impulsar
    notablemente las exportaciones. Pasaron de US$ 87,4 a US$ 177,3
    millones, tanto por el mayor volumen de las entregas
    como por la inusual suba del precio del metal en los mercados
    internacionales, que prácticamente llegó a duplicar los
    niveles promedio de 1994.
    El fuerte aumento que registró el precio del papel en los
    primeros meses de 1995 favoreció las exportaciones de Alto
    Paraná, que de esa forma logró ventas en el exterior por US$
    114,1 millones, una cifra que estuvo cerca de duplicar los US$
    61,3 millones que habían ascendido en 1994.
    Un aumento muy similar (78,41%) experimentaron las exportaciones
    de Acindar (de US$ 59,3 a US$ 105,8 millones),
    pero en este caso estuvieron destinadas a contrarrestar la fuerte
    contracción de las ventas en el mercado interno, una de las
    razones por las que sus balances continuaron mostrando cifras en
    rojo.
    El sector de los cueros, un commodity tradicional de la
    Argentina, fue el escenario de una novedad trascendental. Por
    primera
    vez, la curtiembre perteneciente a la familia Yoma lideró el
    ranking de los exportadores de este segmento con US$ 92,4
    millones,
    superando con holgura los US$ 49,1 millones de 1994, que a su vez
    habían mostrado un aumento de casi 40% con relación a los
    US$ 35,1 millones de 1993.
    En este rubro se notan otros avances importantes, como el de
    Federico Meiners y el de Curtarsa, que ocuparon las
    posiciones que en el ranking anterior exhibían Curtiembre
    Fonseca y Grunbaun Rico, que mantuvieron sus niveles de
    exportaciones en cifras bastante similares a las de años
    anteriores.
    En el sector frutihortícola se observa la consolidación de
    Expofrut como el principal exportador de fruta fresca. Se
    advierte aquí la creciente importancia del sector de los jugos
    concentrados de pera y de manzana, que en el ranking tienen a
    Jugos del Sur (US$ 33,1 millones) como el principal exportador.
    El año pasado se caracterizó también por el notable auge de
    las colocaciones de productos lácteos, canalizados
    fundamentalmente hacia Brasil. Todas las empresas del sector se
    beneficiaron con la mayor demanda originada en el
    principal socio del Mercosur. El liderazgo en este aspecto lo
    ostentó la cooperativa Sancor, cuyas ventas con ese destino
    treparon de US$ 35,8 a US$ 66,9 millones (86,87%), debido al
    aumento de las colocaciones de leche en polvo y quesos. En
    1993 las exportaciones de esta empresa habían sumado US$ 18,1
    millones, lo que significa que en sólo dos años crecieron
    269,6%, con la posibilidad de que en 1996 sigan expandiéndose.
    Estas son, por lo menos, las estimaciones de los directivos
    de la empresa, que pronostican para 1996 un nivel de
    exportaciones no inferior a US$ 90 millones.
    Las exportaciones de Mastellone sumaron US$ 34,1 millones,
    constituidas básicamente por la leche larga vida y la
    manteca, mientras que las de la Asociación Unión Tamberos
    (Milkaut) treparon a US$ 30,1 millones, integradas
    fundamentalmente por leche en polvo. En ambos casos, las
    exportaciones duplicaron con holgura las concretadas en 1994
    (Mastellone registró un aumento de 110,49% y Milkaut de
    106,16%).

    Cuadro de Honor

    Si bien YPF constituye por lejos el principal exportador del
    país, hubo otras empresas del sector que también
    mantuvieron una participación muy activa en materia de
    exportaciones, que en conjunto superaron los US$ 2.000 millones,
    y pasaron a representar 10% de las exportaciones totales del
    país.
    En este ranking sectorial, después de YPF se ubicó Bridas con
    US$ 70,9 millones, seguida por Esso con US$ 68,7
    millones, aunque en este último caso las ventas al exterior
    estuvieron compuestas principalmente por derivados (fueloil,
    naftas y gasoil).
    Las exportaciones de Pérez Companc ascendieron a US$ 60,5
    millones; en esta cifra hay una porción de productos
    forestales, provenientes de las plantaciones de pinos que la
    empresa posee en la provincia de Misiones.
    Otras empresas del sector concretaron ventas importantes en el
    exterior. Entre ellas figuran Amoco (US$ 57,3 millones),
    Yacimiento Huantraico (US$ 51,5 millones), Sipetrol (US$ 50,2
    millones), Shell (US$ 43,5 millones), Dapsa (US$ 40,9
    millones) y Total Austral (US$ 32,9 millones).
    A ellas se suman Sol Petróleo, que en 1995 impulsó notablemente
    sus ventas al exterior de solventes industriales (de US$
    27,6 a US$ 45,8 millones).
    La industria pesquera continuó exhibiendo en 1995 un buen nivel
    exportador, con más de US$ 850 millones. Pero las
    cifras revelan una fuerte atomización del sector. Alcanzan a
    más de 220 las empresas que participan de negocios con el
    exterior. El liderazgo en este rubro le correspondió a Pesquera
    de la Patagonia y Antártida, que exportó por US$ 34,2
    millones con un aumento de 28,57% con relación a 1994. Los
    principales productos destinados a los mercados externos
    fueron surimi y filetes de merluza. Harengus ocupó el segundo
    puesto con US$ 30,1 millones, constituidos por merluza,
    langostinos y calamares. El importe, sin embargo, resultó
    inferior al de 1994 (US$ 35,1 millones).
    Este ranking incluye también por primera vez la participación
    en el comercio exterior de las empresas encargadas de la
    industrialización de metales preciosos, especialmente de oro,
    una actividad que el año pasado alcanzó una notoriedad
    especial por las derivaciones judiciales que tuvieron como
    protagonista a una de las principales firmas del sector (Casa
    Piana), que en 1995 concretó negocios con el exterior por US$
    53,5 millones. Sus cifras fueron superadas por Rodhio SRL
    (US$ 59,5 millones), y el tercer lugar le corresponde a Vildex,
    que exportó por US$ 23,9 millones.