Las 10 Top
Posición Empresa Exportaciones Variac. Actividad
’95 ’94 1995 1994 (%)
1 1 YPF 1415,2 1213,1 16,66 Petróleo y derivados
2 2 Cargill 860,1 703,8 22,21 Trigo, maíz y oleaginosas
3 – Dafu 720,1 – – Válvulas para aerosoles
4 7 Vicentin 489,4 313,1 56,31 Aceites de girasol y soja
5 4 Autolatina 460,1 380,2 21,02 Vehículos y cajas puente
6 3 Nidera 452,5 460,5 -1,74 Trigo y aceite de girasol
7 5 Aceit. Gral. Deheza 427,1 341,9 24,92 Aceite de girasol y
soja
8 13 Oleaginosa Moreno 414,1 219,8 88,40 Aceites y pellets de
girasol
9 11 Sevel 370,1 270,4 37,02 Vehículos comp. y partes
10 6 La Plata Cereal 329,5 320,1 2,94 Trigo, maíz y oleaginosas
Todas las cifras del ranking están expresadas en milones de US$.
El año pasado tuvo, como se sabe, características peculiares
para la economía argentina. En el orden interno se observó
una acentuada contracción de la demanda, especialmente en los
sectores de bienes durables, a lo que se sumó la crisis en el
sector financiero, que recién comenzó a disiparse en los tramos
finales del año.
En cambio, el sector externo exhibió un aumento verdaderamente
importante por el flanco de las exportaciones que
reconoce tres causas principales: la contracción interna, la
reactivación de la economía de Brasil y el importante aumento
del precio de los commodities y de muchos insumos industriales,
que permitieron a las empresas locales salir a competir
internacionalmente a valores que en muchos casos resultaron
rentables.
Todo ello contribuyó a que, por primera vez en la historia del
país, las ventas al exterior se acercaran a US$
21.000 millones (exactamente US$ 20.930 millones), lo que
representó un aumento de 32,3% con respecto a los US$
15.821 millones que se registraron en 1994.
Sin embargo, y a pesar del fuerte impulso que se observó en
1995, las exportaciones argentinas todavía siguen exhibiendo un
nivel muy bajo con respecto al PBI que, según estimaciones
oficiales, durante el año pasado se situó en US$ 285.000
millones. Por
lo tanto, la relación de las exportaciones con el producto bruto
interno es de 7,3%, un índice muy inferior al de 1990, cuando
llegaron a representar 9%.
En países con una fuerte orientación exportadora, este
indicador cuadruplica con holgura los niveles registrados por la
Argentina.
Para mantener una relación con el PBI similar a la de 1990, las
exportaciones de 1995 deberían haber superado los US$
25.000 millones, una cifra que, en el mejor de los casos, recién
podría alcanzarse en 1997. Para este año, las estimaciones
más optimistas las sitúan entre US$ 23.000 y US$ 24.000
millones.
El aumento estará condicionado a que se mantengan los valores
internacionales de las materias primas, un factor que el
año pasado recién comenzó a reflejarse en el valor de las
exportaciones argentinas durante el segundo semestre. En este
sentido, es importante tener presente que los stocks mundiales de
granos se encuentran en los niveles más bajos de los
últimos años, lo que aseguraría el mantenimiento de buenos
precios, por lo menos hasta 1997, según opinan los
especialistas. Actualmente, se estima que las reservas mundiales
no alcanzan a 90 millones de toneladas, cuando hace tres
años se situaban por encima de 135 millones.
A esto se suman las mayores ventas esperadas de los sectores
automotriz y petrolero.
Con respecto a la industria automotriz, las exportaciones
duplicarían las 52.000 unidades colocadas en el Brasil en 1995.
Si bien esta cifra sería parcialmente compensada por mayores
importaciones desde ese país, es posible que el balance final
del año arroje por primera vez para la Argentina un saldo
positivo cercano a US$ 300 millones.
Una cuarta parte de las ventas de unidades nuevas que se prevé
colocar este año en Brasil provendría de las dos empresas
(Ciadea y Sevel) que no tienen plantas en ese país. El resto
correspondería a Ford y Wolkswagen (desde el 1_ de enero
comenzaron a realizar operaciones por separado, como consecuencia
de la disolución de Autolatina) y a General Motors,
Mercedes Benz, Iveco y Scania, estas tres últimas en el rubro de
camiones y ómnibus.
Una Curva Más Uniforme
Un aspecto interesante para destacar es que el comercio exterior
argentino dejó de mostrar la fuerte estacionalidad de
épocas anteriores, cuando los commodities de origen agropecuario
representaban la mayor parte de las exportaciones.
Con la incorporación de los productos industriales y de rubros
que años atrás no tenían una participación significativa en
el comercio exterior (petróleo y derivados, por ejemplo), las
exportaciones mantienen a lo largo de todo el año un nivel que
puede considerarse bastante regular, aunque todavía muestra
algunos picos.
El año pasado, los meses de abril, mayo, junio y julio
representaron los de mayor auge, con montos exportados que
superaron la
barrera de US$ 1.800 millones con un máximo de US$ 2.266
millones en mayo. En enero y febrero, en cambio, los productos
colocados en el exterior no superaron los US$ 1.400 millones (US$
1.341 en enero y US$ 1.391 en febrero).
Todo permitiría suponer que este año ocurriría algo similar:
durante enero las exportaciones totales sumaron US$ 1.400
millones, que estarían muy lejos de las cifras de mayo a junio,
cuando se intensifican las colocaciones de oleaginosos, que
actualmente constituyen uno de los puntales principales de las
exportaciones argentinas.
Los mejores precios vigentes en el mercado internacional para los
granos y los aceites, junto con la mayor producción de soja,
determinarían que el valor total de las exportaciones del sector
agrícola podría incrementarse en US$ 1.500 millones, lo que
justificaría más de la mitad del aumento previsto para las
exportaciones totales. Las ventas de carne también mostrarían
una mayor
actividad durante 1996, especialmente si se logra evitar la
aparición de nuevos brotes de aftosa. En 1995 las exportaciones
de
menudencias, carnes enfriadas y congeladas sumaron US$ 1.100
millones. En 1996 este nivel podría llegar a superarse en más
de
20%.
En materia de granos, el optimismo de los operadores es muy
firme. A la disminución de las reservas mundiales se suma el
hecho de que en Brasil la cosecha de la actual temporada podría
ser inferior en 10% a la anterior, por la intensa sequía que a
fines
del año pasado afectó toda la región sur y que deterioró los
rendimientos de la producción de arroz y de maíz, no así los
del trigo,
que se mantendrían en valores similares a los de la última
cosecha.
Los Líderes
En el sector de los cereales y oleaginosas se observa un aumento
importante de las ventas de Molinos (45,68%), que
pasaron de US$ 200,1 a US$ 291,5 millones, pero, en este caso, a
los factores que influyeron sobre todo el sector se sumó el
hecho de que desde enero del año pasado todas las exportaciones
que anteriormente realizaba Bunge & Born Comercial
pasaron a ser concretadas directamente por Molinos.
El líder entre las empresas exportadoras del país continuó
siendo YPF. Aumentó sus ventas en mercados externos de
US$ 1.213 millones a US$ 1.415 millones, que representaron 28,5%
de su facturación total. En 1994 esa relación había sido
de 27,5%.
Por el flanco industrial, la gran sorpresa provino de Dafu, una
empresa instalada en Tierra del Fuego, que en 1995
exportó por US$ 720 millones, integrados básicamente por la
venta de válvulas para aerosoles.
Autolatina, en su último año de existencia (antes de que Ford y
Volkswagen formalizaran la separación), se despidió del
ranking de exportadores ocupando el quinto lugar, desplazada del
cuarto puesto por la incorporación de Dafu. En 1994
Autolatina había concretado exportaciones por US$ 380 millones.
En 1995 subieron a US$ 460 millones, aunque la mayor
expansión entre las empresas de este sector le correspondió a
Sevel, cuyas exportaciones crecieron de US$ 270 a US$ 370
millones y compensaron con amplitud la declinación (8,18%) que
registraron en 1994 con respecto a 1993 (US$ 294,1
millones). Por lo tanto, si la comparación se efectúa con
respecto a esta última cifra, la expansión se reduce a 25,8%.
Ciadea fue la única empresa importante del sector automotriz que
redujo sus exportaciones con respecto a 1994. Bajaron
de US$ 155,4 a US$ 125,1 millones, un nivel que, sin embargo,
todavía revela una expansión significativa (36,6%) con
respecto a los US$ 91,6 millones registrados en 1993.
El aumento que revelan las exportaciones de General Motors
(954,5%) responde al hecho de que la empresa inició sus
actividades industriales a mediados de 1994, razón por la cual
las exportaciones de ese año (US$ 11 millones) representan
unos pocos meses. Además, su nivel de producción todavía era
muy reducido.
Peso Creciente en los Negocios
Entre las empresas industriales, ocupó también un lugar muy
destacado Siderca, la fábrica de tubos sin costura utilizados
en explotaciones petroleras. La expansión (19,76%) que
experimentaron las exportaciones de esta empresa en 1995
determinó que las ventas al exterior elevaran a 68% su
gravitación dentro de las totales. Como consecuencia de la
reciente
compra por parte de Techint de la empresa italiana Dálmine,
productora, igual que Siderca, de tubos de acero sin costura, la
actividad de ambas empresas tenderá a consolidarse en los
mercados internacionales. Por esta razón, todo permitiría
suponer que en los próximos meses las exportaciones de Siderca
continúen en niveles elevados, con la posibilidad de lograr
una mayor rentabilidad ante la alternativa de poder coordinar su
política comercial con la de la empresa italiana.
El grupo Arcor también se caracterizó en 1995 por un importante
aumento en las exportaciones, una tendencia que viene
manteniendo desde hace varios años. Por este motivo, las
exportaciones vienen asumiendo una participación creciente
dentro de sus negocios. En 1995 las cifras totales del grupo
sumaron US$ 125 millones con una gravitación muy importante
(US$ 86 millones) de las golosinas y alimentos. El resto lo
integran los envases flexibles (US$ 22 millones), y los de
cartón
(US$ 7,5 millones), a los que se agregan otros productos de tipo
industrial.
La fábrica de aluminio Aluar, ubicada en Puerto Madryn, estuvo
también entre las que durante 1995 lograron impulsar
notablemente las exportaciones. Pasaron de US$ 87,4 a US$ 177,3
millones, tanto por el mayor volumen de las entregas
como por la inusual suba del precio del metal en los mercados
internacionales, que prácticamente llegó a duplicar los
niveles promedio de 1994.
El fuerte aumento que registró el precio del papel en los
primeros meses de 1995 favoreció las exportaciones de Alto
Paraná, que de esa forma logró ventas en el exterior por US$
114,1 millones, una cifra que estuvo cerca de duplicar los US$
61,3 millones que habían ascendido en 1994.
Un aumento muy similar (78,41%) experimentaron las exportaciones
de Acindar (de US$ 59,3 a US$ 105,8 millones),
pero en este caso estuvieron destinadas a contrarrestar la fuerte
contracción de las ventas en el mercado interno, una de las
razones por las que sus balances continuaron mostrando cifras en
rojo.
El sector de los cueros, un commodity tradicional de la
Argentina, fue el escenario de una novedad trascendental. Por
primera
vez, la curtiembre perteneciente a la familia Yoma lideró el
ranking de los exportadores de este segmento con US$ 92,4
millones,
superando con holgura los US$ 49,1 millones de 1994, que a su vez
habían mostrado un aumento de casi 40% con relación a los
US$ 35,1 millones de 1993.
En este rubro se notan otros avances importantes, como el de
Federico Meiners y el de Curtarsa, que ocuparon las
posiciones que en el ranking anterior exhibían Curtiembre
Fonseca y Grunbaun Rico, que mantuvieron sus niveles de
exportaciones en cifras bastante similares a las de años
anteriores.
En el sector frutihortícola se observa la consolidación de
Expofrut como el principal exportador de fruta fresca. Se
advierte aquí la creciente importancia del sector de los jugos
concentrados de pera y de manzana, que en el ranking tienen a
Jugos del Sur (US$ 33,1 millones) como el principal exportador.
El año pasado se caracterizó también por el notable auge de
las colocaciones de productos lácteos, canalizados
fundamentalmente hacia Brasil. Todas las empresas del sector se
beneficiaron con la mayor demanda originada en el
principal socio del Mercosur. El liderazgo en este aspecto lo
ostentó la cooperativa Sancor, cuyas ventas con ese destino
treparon de US$ 35,8 a US$ 66,9 millones (86,87%), debido al
aumento de las colocaciones de leche en polvo y quesos. En
1993 las exportaciones de esta empresa habían sumado US$ 18,1
millones, lo que significa que en sólo dos años crecieron
269,6%, con la posibilidad de que en 1996 sigan expandiéndose.
Estas son, por lo menos, las estimaciones de los directivos
de la empresa, que pronostican para 1996 un nivel de
exportaciones no inferior a US$ 90 millones.
Las exportaciones de Mastellone sumaron US$ 34,1 millones,
constituidas básicamente por la leche larga vida y la
manteca, mientras que las de la Asociación Unión Tamberos
(Milkaut) treparon a US$ 30,1 millones, integradas
fundamentalmente por leche en polvo. En ambos casos, las
exportaciones duplicaron con holgura las concretadas en 1994
(Mastellone registró un aumento de 110,49% y Milkaut de
106,16%).
Cuadro de Honor
Si bien YPF constituye por lejos el principal exportador del
país, hubo otras empresas del sector que también
mantuvieron una participación muy activa en materia de
exportaciones, que en conjunto superaron los US$ 2.000 millones,
y pasaron a representar 10% de las exportaciones totales del
país.
En este ranking sectorial, después de YPF se ubicó Bridas con
US$ 70,9 millones, seguida por Esso con US$ 68,7
millones, aunque en este último caso las ventas al exterior
estuvieron compuestas principalmente por derivados (fueloil,
naftas y gasoil).
Las exportaciones de Pérez Companc ascendieron a US$ 60,5
millones; en esta cifra hay una porción de productos
forestales, provenientes de las plantaciones de pinos que la
empresa posee en la provincia de Misiones.
Otras empresas del sector concretaron ventas importantes en el
exterior. Entre ellas figuran Amoco (US$ 57,3 millones),
Yacimiento Huantraico (US$ 51,5 millones), Sipetrol (US$ 50,2
millones), Shell (US$ 43,5 millones), Dapsa (US$ 40,9
millones) y Total Austral (US$ 32,9 millones).
A ellas se suman Sol Petróleo, que en 1995 impulsó notablemente
sus ventas al exterior de solventes industriales (de US$
27,6 a US$ 45,8 millones).
La industria pesquera continuó exhibiendo en 1995 un buen nivel
exportador, con más de US$ 850 millones. Pero las
cifras revelan una fuerte atomización del sector. Alcanzan a
más de 220 las empresas que participan de negocios con el
exterior. El liderazgo en este rubro le correspondió a Pesquera
de la Patagonia y Antártida, que exportó por US$ 34,2
millones con un aumento de 28,57% con relación a 1994. Los
principales productos destinados a los mercados externos
fueron surimi y filetes de merluza. Harengus ocupó el segundo
puesto con US$ 30,1 millones, constituidos por merluza,
langostinos y calamares. El importe, sin embargo, resultó
inferior al de 1994 (US$ 35,1 millones).
Este ranking incluye también por primera vez la participación
en el comercio exterior de las empresas encargadas de la
industrialización de metales preciosos, especialmente de oro,
una actividad que el año pasado alcanzó una notoriedad
especial por las derivaciones judiciales que tuvieron como
protagonista a una de las principales firmas del sector (Casa
Piana), que en 1995 concretó negocios con el exterior por US$
53,5 millones. Sus cifras fueron superadas por Rodhio SRL
(US$ 59,5 millones), y el tercer lugar le corresponde a Vildex,
que exportó por US$ 23,9 millones.
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