Las contribuciones previsionales ingresaron en un tobogán durante 1995: la relación aportante-afiliado de 60%
registrada en diciembre del 94 cayó a 48,8% en septiembre pasado. Sin embargo, los ejecutivos de las AFJP afirman
que la tendencia descendente habría tocado fondo a partir de octubre. Se habrían observado, incluso, leves señales de
reactivación.
Durante el segundo semestre del año pasado el comportamiento de las contribuciones fue bueno, aunque estuvo por debajo
de lo proyectado, ya que se esperaba un índice de 80% de recaudación sobre la masa de clientes del sector, admite Daniel
Rava, presidente de Arauca-Bit. Sin embargo, esos meses fueron mejores que el mismo período de este año.
Según el Boletín Estadístico Mensual de la Superintendencia de la actividad (SAFJP), los afiliados que pagaron en el mes
de devengamiento representaron entre 49 y 60% del total en el trimestre septiembre-diciembre de 1994.
En números globales, los aportes mensuales a las administradoras se mantuvieron entre $ 150 y $ 155 millones, explica
Daniel de Filippi, gerente administrativo de Generar. El aumento de la cantidad de contribuyentes al régimen fue
importante en esa etapa (77,8% con respecto al comienzo) pero ese crecimiento no se refleja del todo en la recaudación.
Ante esta situación, la sombra de la duda recae sobre la captación de clientes. Su calidad decayó después del lanzamiento
del sistema.
La sospecha predominante es que la fuerte competencia desatada entre las AFJP llevó a muchos promotores a alistar
afiliados con irregularidades laborales.
Ricardo Guitart, gerente general de Siembra, señala que el borrador del nuevo proyecto de afiliación establece que se debe adjuntar
una fotocopia del último recibo de sueldo a la fecha de inscripción. Así se procurará asegurar que se trate de un empleado en
actividad o un autónomo con sus pagos previsionales al día.
Aproximadamente, entre 90 y 95% de las contribuciones correspondientes a un período se recibían en los comienzos
durante el mes de devengamiento y al siguiente, destaca el ejecutivo de Generar. De ahí en más, se percibían pequeños
rezagos. Este comportamiento no se da tanto ahora.
Causas Estructurales
La morosidad es, sin duda, un componente estructural del régimen jubilatorio local. Por eso, el índice de recaudación de un
período podría trepar a 80% después de un tiempo: cerca de siete u ocho meses. A partir de diciembre del 94 el pago fuera
de término se extendió. Es muy raro, hoy por hoy, contabilizar 80% de los aportes al devengarse y, por lo tanto, es más
difícil que llegue a una relación contribuyente-cliente superior a 60% luego de un tiempo.
El empleador que no abona estas contribuciones debe abonar un interés de 3% mensual, consigna Rava. Un porcentaje
de esa multa es para la DGI y el resto se capitaliza en la cuenta del empleado.
El caso de los autónomos es bien distinto. Deben efectuar los pagos dentro del mes calendario correspondiente. De lo
contrario pierden su condición de aportante regular o irregular con derecho. Lo que implica que él o sus familiares no
podrán en caso de necesitarlo tramitar una pensión por invalidez o fallecimiento.
La persona que figura tanto como trabajador en relación de dependencia como independiente debe estar al día en ambos casos,
agrega De Filippi. No alcanza con tener regularidad en uno solo pues se ingresa en el rango de aportante irregular.
A pesar de todo, las administradoras acumularon $ 2.658 millones desde agosto de 1994 hasta octubre, lo que equivale a
38% de la suma que recibió el Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones en ese período. Estos fondos provienen de los
4.463.000 afiliados del sector en su conjunto.
Del análisis mensual de la recaudación en 1995 surge que el primer gran impacto negativo se registró entre enero y marzo,
cuando a la caída de los precios del Mercado de Valores se sumó la escasez de dinero y la retracción de la actividad,
manifiesta el director de Siembra.
El tercer trimestre no mostró una mejoría, pero los aportes se mostraron estabilizados, y en octubre se manifestó un ligero
crecimiento de 2 puntos.
La cuestión de los rezagos se relaciona en forma directa con la contribución. Incluso, el estado de sus cuentas puede agravar
o mejorar sus resultados. Por diversas razones, este volumen de dinero que busca su destino aumenta o disminuye. En la
actualidad, el sistema de fondos sin imputar funciona bien. Su monto total está bastante lejos de los $ 117 millones de
principios de año. Ronda $ 52 millones, pero sus niveles más bajos se registraron en abril ($ 28 millones) y mayo ($ 39
millones).
Futuro Incierto
Para algunos, si la moratoria impositiva que venció en noviembre tiene éxito, se ampliaría la base de aportes regulares. Este
resultado estará ligado también al panorama macroeconómico del país. La única solución al problema de la
recaudación es disminuir el costo financiero del mercado local, señala el presidente de Arauca-Bit. A esto se le debe
agregar el regreso del crédito para que se reactive la producción.
La caída de las contribuciones juega en contra de la puesta en marcha de las bonificaciones por permanencia en ciertas
AFJP, y no ayuda a que se difundan. Tenemos una posición muy clara en este sentido. Nuestra filosofía es que a los
clientes que muestran regularidad y lealtad con la administradora se les aplica una gratificación en la comisión variable,
destaca Guitart. De acuerdo con esta política, los clientes que tienen doce aportes consecutivos obtienen una rebaja en sus
comisiones.
Por ahora, todas las AFJP afirman que están estudiando esa posibilidad. Pero sólo cinco Jacarandá, Orígenes, Patrimonio,
Profesión y Siembra decidieron poner en práctica el beneficio.
Yanina Mazzia
Los Buenos y los Malos
Dime cuanto ganas y te diré si eres aportante regular, parecería ser el refrán de los últimos meses entre las AFJP. Esto se
debe a que el comportamiento de las contribuciones se relaciona de una u otra forma con el nivel salarial de las
personas.
El sueldo promedio del sector se fijó tiempo atrás en $ 700. Este valor marca, al parecer, el límite entre los buenos
afiliados y los que no lo son tanto.
El segmento de clientes que ganan entre $ 700 y $ 1.500 por mes son considerados por unos cuantos como buenos
muchachos. Su relación aportante-afiliado se ubica aún entre 80 y 85%, según datos extraoficiales.
Más de un moroso se encontraría en las filas de la gente con remuneraciones menores al salario medio de la actividad. Este
estrato acusó comentan una baja del orden de 60% en la recaudación desde principios de este año hasta la fecha.
Tal vez, el parámetro más difundido para trazar una correlación entre clientes y contribuyentes sea el del tipo o tamaño de
las empresas.
Se observa que la mayor caída de los aportes proviene como sucede siempre de las Pymes. Los autónomos están
incluidos en este rubro.
Y. M.
Más Vida
La Más Rentable del Sistema
Con los mejores resultados a la vista, la administradora controlada por el grupo chileno Cruz Blanca avanza hacia la meta de
150.000 afiliados a mediados del próximo año.
Con una rentabilidad de 24,57% durante el primer año de vigencia del sistema de jubilación privada, Más Vida se
constituyó en la administradora con mejores resultados del sistema, pero este beneficio no se incorporó totalmente al
patrimonio de los afiliados. Por una disposición de la ley que creó el régimen, la rentabilidad que exceda en más de 30% a
la media del sistema debe destinarse a cubrir un fondo destinado a compensar períodos de baja rentabilidad. En el caso
inverso, es decir, cuando la rentabilidad estuviera por debajo de 30% de la media del resto de las AFJP, la administradora
responsable debe resarcir a los afiliados.
Para el presidente de Más Vida, Eugenio R. Marinaro, la reglamentación que la Superintendencia que nuclea a las
entidades hizo de esta disposición de la ley no es equitativa. De acuerdo con la resolución N_ 205 de ese organismo, el
excedente de rentabilidad debe ser descontado del valor de la cuota vigente al final del período, lo que perjudica
notablemente a los inversores que se incorporaron a la AFJP en los tramos finales, que de esa forma soportan un castigo que
carece de sustentación lógica.
La reducción que por este motivo debió practicar Más Vida en el valor de su cuota fue una de las razones que explican el
saldo negativo que registró durante el mes de octubre, que no responde a razones operativas sino a una decisión forzada
por la Superintendencia, argumenta Marinaro.
Más Vida fue una de las últimas AFJP en incorporarse al sistema. Fue autorizada el 18 de junio de 1994, es decir, pocos
días antes de finalizado el período inicial de afiliación. Por esta causa, al concluir junio contaba con sólo 2.000 afiliados,
que seis meses después se habían elevado a 30.000. Marinaro estima que la administradora terminará 1995 con 85.000
afiliados y podría acumular 150.000 a mediados del año próximo, una cifra que estaría ligeramente por encima de los
proyectos originales, que los situaban entre 120.000 y 130.000.
El satisfactorio desenvolvimiento de los últimos meses fue una de las causas principales del aumento en la cantidad de
afiliados, a lo que se agregó un refuerzo importante del plantel de promotores, que a mediados de noviembre ascendían a
poco más de 600 y a fin de año llegarán a 1.000, el nivel adecuado para la estructura a la que aspiramos, según Marinaro.
La porción principal (80%) del paquete accionario de Más Vida se encuentra en poder del grupo chileno Cruz Blanca, que
cuenta con un capital de US$ 1.000 millones y fue el fundador de la AFP Provida de ese país. Cruz Blanca tiene previsto
incursionar también en el sector de seguros de vida y en el régimen de las Adminstradoras de Riesgos del Trabajo (ART). El
resto del capital de Más Vida pertenece a la empresa de seguros Inca, de la que Marinaro también es presidente.
Esta composición accionaria se modificará a partir de los primeros meses del año próximo, cuando ingresarán como socios
minoritarios la Federación de Sindicatos de la Alimentación y otras entidades gremiales, entre las que se encuentran los
sindicatos de personal de farmacia, de los canales de televisión, de Agua y Energía y de los relacionados con la industria
cerámica.
Estas incorporaciones traerán aparejado un aumento de capital de la administradora, aunque todavía no está definida la
participación accionaria que mantendrá cada socio. Lo único seguro, sostiene Marinaro, es que el grupo chileno
continuará manteniendo el control mayoritario (51%).
L. G.
