Nueva York-Buenos Aires
El pase se produjo en Manhattan pero involucra a la Argentina. A fines de julio, el Chemical Bank le arrancó al J. P. Morgan una
de sus cabezas en mercados emergentes. Se trata del argentino Daniel Cané, quien obtuvo un suculento contrato: US$ 10 millones
en dos años para insuflar nuevos aires al departamento de emergentes del Chemical. Quienes conocen la estrategia del Chemical
dicen que Cané terminará desembarcando en Buenos Aires para posicionarlo en la región. Este banco, que fue uno de los
principales acreedores de la Argentina, mantuvo un perfil bajo desde que Carlos Agote dejó la presidencia de la filial local.
El Exxel Se Mueve
Cuando estaban a punto de abrochar un convenio con una de las líderes estadounidenses en el sector salud, en el Exxel
Group decidieron un golpe de timón y desplazaron a Gustavo Pardo de la dirección de sus empresas del área, las prepagas
Life, Galeno, Vesalio y los sanatorios Trinidad y Jockey Club. Pardo, sin parentesco con uno de los socios del grupo (José
Luis Chiche Pardo, el hombre del Mariva y uno de los accionistas de esta boutique de negocios) fue reemplazado por
Matías Campiani, quien se desempeñaba como gerente general en Galeno. Según se supo en el Exxel, capitaneado por Juan
Navarro, no le perdonaron a Pardo que haya vociferado a la prensa las negociaciones con los estadounidenses.
Lo cierto es que en esta sociedad experta en manejar fondos del exterior (los de Oppenheimer, Rockefeller y United
Airlines, y cuentan con uno propio de inversión de US$ 200 millones) están rediseñando estrategias: llevaron a Poett, otra
de sus controladas, al Charly Scott, ex Banelco. Poett tiene bajo su techo a Papelera del Plata y Papelera Mar del Plata.
Juntas lideran el mercado del tissue con US$ 80 millones de facturación anual y utilidades, después de pagar impuestos, de
US$ 10 millones.
Sin Fondos
Al concluir este año, los bancos habrán tenido que cerrar 93.150 cuentas de sus clientes por emisión de cheques sin fondos.
El cálculo lo hizo la firma Fidelitas, especializada en informes comerciales, tomando como base la tendencia de los
primeros cuatro meses (7.135 cuentas canceladas en enero, 5.601 en febrero, 8.784 en marzo y 9.350 en abril).
Si se cumple esta estimación, se habrán triplicado las cifras de 1991, cuando las entidades cerraron por ese motivo 34.626
cuentas.
El País que Pocos Miran
La consultora Germano & Giacobbe realizó un relevamiento de las menciones periodísticas y publicitarias en medios
gráficos que tuvieron los destinos turísticos durante la última temporada estival. Las cifras indican que apenas 24,1% de los
avisos estuvieron destinados a promocionar la oferta local, y menos de la mitad (41,4%) del total de apariciones en artículos
corresponde a localidades argentinas. De los 431 puntos de interés turístico del país tomados como base del estudio, sólo un
tercio tuvo presencia publicitaria en la prensa.
La Argentina Zafa, pero…
Para anticiparse al rumbo que pueden tomar las negociaciones entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional, un
grupo de banqueros estadounidenses (representantes de departamentos de inversión del Morgan Stanley, Merril Lynch y
Oppenheimer) investigó el terreno en la última semana de julio. La Argentina zafa, aventuró uno de ellos, que percibió un
fortalecimiento del sector financiero, aunque dio por descontada una renegociación de las metas para el segundo semestre
con el equipo del FMI que encabeza el ingles Martin Hardy. Aunque, por las dudas, el experto su compañía apostó fuerte
en la emisión de papeles de una transportadora de gas abrió el paraguas: Si cae un banco importante la crisis puede ser
indomable.
Dos Roques
En medio de la crisis los hombres de Adeba le hicieron llegar una carta en tono amigable y en papel sin membrete a Roque
Fernández. Allí le dicen: Te equivocaste en el diagnóstico y en el tratamiento de la crisis. Primero dijiste que no era
sistémica pero afectó al conjunto de los bancos. Aún sos renuente a suspender entidades, sigue habiendo bancos que pisan
sus depósitos.
Los banqueros confesaron en esos días que su candidato a la poltrona del Central era Roque Maccarone, pero que en medio
del torbellino temieron por un desenlace tipo búmeran: Es cierto que hay un clima de disconformidad, poca comunicación
con Fernández y problemas de celos entre los dos Roques. Pero fue el Gobierno el que desató la crisis: busca un chivo
emisario al alto índice de desocupación en la política crediticia del Central. Adeba no se quiere prestar a ese juego,
comentaron cuando descubrieron en la letra chica del artículo 9 de la Carta Orgánica que el Ejecutivo, con anuencia del
Congreso, puede remover, sin más, a la cúpula del Central.
