La famosísima Escuela de Negocios de Harvard (Boston, Massachusetts) ofrecerá a la próxima camada de estudiantes
de MBA un programa totalmente remozado en el que la especialización pierde importancia.
Antes de comenzar las clases, los alumnos deben asistir a un curso de orientación de una semana en el que se los
familiarizará con el concepto de trabajo en equipo. Los nuevos programas ponen énfasis en alentar el servicio a la
comunidad. Está previsto que los estudiantes realicen tareas de tutoría con jóvenes de los barrios pobres, o que pinten las
casas de los ancianos.
En el primer año estará prohibida la especialización, porque el nuevo espíritu del MBA será abarcar la mayor cantidad de
conocimientos generales que sea posible.
Estos cambios no son más que reflejo de una revolución nacional en el contenido de los programas de MBA. Algunos la
denominan reingeniería del currículum, explicando que, así como las empresas tienen a veces que rediseñar sus
productos, las escuelas de negocios para graduados deben rediseñar sus programas para adecuarse a las necesidades de los
clientes.
Las escuelas de negocios tuvieron su apogeo a fines de los años 80. En 1990 el número de candidatos en Estados Unidos
llegó a 304.000, según datos del Graduate Management Admission Council, el organismo que administra las pruebas. Dos
años después, la cifra había caído a 255.000.
Quejas por la Calidad
Algunos observadores explican que los clientes en este caso empresas, grupos consultores y bancos que generalmente se
acercan a las escuelas a reclutar personal se quejaban de que cada vez que contrataban un graduado de una escuela de
negocios obtenían un producto de calidad inferior. Y esto era así, explicaban, porque la persona carecía de habilidades
interpersonales, mostraba muchas dificultades para trabajar en equipo y arrogancia marcada en el trato con sus compañeros.
La palabra yo era lo que se les escuchaba en todo momento, dice Jack Leone, director de reclutamiento internacional de
Procter & Gamble.
Las empresas del sector privado también hicieron oír sus quejas. Los graduados traían una concentración demasiado fuerte
en áreas específicas, como marketing o finanzas. Les faltaba adaptabilidad para absorber las presiones de la globalidad. Casi
nunca dominaban un idioma extranjero, y sabían poco de las culturas y economías de otros países.
Al mismo tiempo, cambiaba el mercado. Las posiciones de gerencia media, que antes habían sido ocupadas por tantos
graduados en administración de empresas, comenzaron a desaparecer gradualmente, y los profesionales no tenían las
cualidades de tipo entrepreneur para hacerse cargo de empresas pequeñas que se iban multiplicando.
Fuga de Clientes
De modo que las escuelas de negocios enfrentaron un doble problema: por un lado, disminuía la cantidad de alumnado
dispuesto a inscribirse y, por el otro, sus clientes mostraban insatisfacción con el producto. Y decidieron poner en práctica
lo que pregonaban. Consultaron con todos los sectores interesados para determinar qué era lo que había que cambiar, y lo
cambiaron.
Lo primero que cambió fue el proceso de admisión. En lugar de priorizar como antes los resultados de los exámenes de ingresos y
las notas obtenidas en la carrera de grado, ahora se pone mayor énfasis en recomendaciones y entrevistas.
La escuela de negocios de Wharton entrevista a todos los candidatos antes de admitirlos. Harvard evalúa las actividades
extracurriculares de los candidatos e insiste en que el perfil del alumno sea lo más diversificado posible. James Cash,
presidente del programa MBA de Harvard, dice: Si pueden llevarse bien con personas de cualquier parte del mundo, de
razas diferentes, de religiones diferentes, les va a ir mejor en los negocios.
Las actividades de grupo ocupan un lugar preponderante. Según el nuevo programa que se estrenará en el otoño al iniciarse
el nuevo año lectivo, la escuela de negocios del Boston College organizará sus clases alrededor de proyectos grupales en los
que cada estudiante asume un papel diferente: por ejemplo, líder, facilitador o innovador. Los papeles cambian a medida
que avanza el semestre y al finalizar el curso cada estudiante deberá evaluar el desenvolvimiento de los demás.
También se dará mayor importancia a los estudios interdisciplinarios. Se traerán profesores de otros departamentos de la
universidad, como psicología o política internacional. En lugar de concentrarse en un tema único, como finanzas o marketing, se
instará a los estudiantes a adquirir una cultura más universal.
La globalización es un tema que obsesiona. La Universidad de Columbia, por ejemplo, introduce un marcado elemento
internacional en cada uno de sus cursos. La tecnología es otro tema candente. Muchas escuelas exigen ahora que cada alumno tenga
su propia computadora personal. Las técnicas multimediáticas se han incorporado a las clases.
Para aumentar la conciencia social en personas que pronto pueden llegar a ganar salarios formidables, escuelas como
Harvard, Columbia y Wharton hacen que sus alumnos participen en servicios a la comunidad.
Con todos estos cambios las escuelas piensan recuperar terreno perdido. Lo que no podrán hacer es dormirse en los laureles. Los
cambios en los programas no han terminado, dice Thomas Guerrity, decano de Wharton. No podrán terminar nunca, porque si
algo hemos aprendido en los últimos años es que las cosas siempre cambian en el mercado y tenemos que estar preparados.
Noticias
Estrategia
El Institute for International Research organiza para los días 18 y 19 de julio el seminario Descubra cómo utilizar
el tablero de control como estrategia competitiva. Con la experiencia de Alparagtas, Citibank, Price y Siderar.
Informes e inscripción: 345-1756/2728. Fax: 345-4671/4672.
Informática Médica
La Fundación Rontag, del laboratorio del mismo nombre, acaba de firmar un convenio con la Universidad del Salvador para
instituir un curso de posgrado en informática médica orientado a dotar a los profesionales de los elementos necesarios para
evaluar los requerimientos informáticos de un hospital o centro asistencial y optimizar el uso de la infraestructura
informática existente. Informes por los teléfonos 781-7013/9.
Empresa y Crisis
Durante todos los miércoles y jueves de julio el estudio Alberto Pustilnik y Asociados realizará una charla acerca de La
empresa, la crisis, su relación con la administración y el Derecho Comercial y Concursal, a cargo de Eduardo J Milberg, ex
juez de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial y profesor de la UBA y la UBE. Para mayores informes: 771-5957/ 774-
2349.
Postgrados
La Universidad de Belgrano presentó su cronograma de cursos de posgrado para el mes de agosto. Los temas son:
Nuevos aspectos de la responsabilidad médica
El marketing en los procesos de integración
Asambleas de sociedades anónimas
Reducción de costos con análisis del valor
Cómo escribir un plan de negocios que sea atractivo
Cómo operar con el Mercosur
Calidad de servicios
Servicio al cliente: La clave del marketing estratégico
Estrategias de comunicación
Inteligencia y estrategia empresaria
Los días y horarios son a convenir. Informes e inscripción: tel: 393-8459/69/91/ 5588/89.
Premio Bunge y Born
Federico Videla Escalada fue distinguido con el Premio Bunge y Born-1995 en la disciplina Derecho. Este galardón fue
instituido hace 32 años para estimular y reconocer la tarea de investigación de profesionales argentinos.
Encuentro Iberoamericano
Se realizó durante el 21 y el 22 de junio el II Encuentro Iberoamericano para la Cooperación Internacional Universidad-Empresa,
una iniciativa conjunta de los Ministerios de Relaciones Exteriores de España y Argentina. Participaron importantes representantes
de diferentes ámbitos, y algunos de los temas fueron las demandas de la universidad hacia las empresas, cómo se organiza y
financia una efectiva vinculación, y el desarrollo tecnológico intercambiable entre los dos sectores.
