viernes, 3 de abril de 2026

    Pirulos de regalo

    Los fabricantes de electrodomésticos miran con recelo los 240 mil equipos de sonido y 300 mil pasacasetes para autos que llegaron en un solo mes desde Corea, Taiwán, China y Hong Kong.

    Buscan el pedrigée de los importadores de casi 2 millones y medio de aparatos que se acumularon en el puerto para determinar si son del negocio o se trata de financistas y hacen las cuentas en consecuencia: por lo menos en esos containers hay para dos años largos de consumo interno.

    “Hemos invertido para tecnificarnos y poder exportar; por eso nuestros productos tienen mejor precio que los foráneos que entran por derecha pagando 22% de arancel, más 18, 8 y las tasas. Si la Aduana funciona, somos perfectamente competitivos”, aclara Pedro Waisman, directivo de la Cámara de Industriales de Artefactos para el Hogar y de Aurora-Grundig.

    La entidad empresaria hostiga a exportadores coreanos de TV color y autorradio por prácticas comerciales desleales e investiga subfacturaciones con equipos de audio, video y microondas marca Sony y Toshiba. Encaró la promoción de un sello de “respaldo total” que se colocará en los productos que traigan ellos, a fin de documentar que gozan de garantía por dos años en todo el país, a través de las redes de service, repuestos y distribución. Waisman alienta la estrategia, encuesta en mano:

    “Antes de la campaña publicitaria antipirulo de Aurora, sólo 35% de los usuarios rechazaban los importados; ahora son más de 65%”.

    Los pronósticos se reparten entre los que creen que los 3 millones de electrodomésticos que se venderán este año más los 2 millones 400 mil que se contabilizaron en 1991 saciaron la sed de reequipamiento, tras años de cierre de las fronteras y de ausencia de créditos, y que los importados presionarán con ofertas de liquidación sobre el resto, y los que se esperanzan en la continuidad de la reactivación por la llegada de inversiones.

    Sony quiere ser Sony.

    Dos enigmáticos japoneses enviados desde Panamá por Sony estuvieron en Buenos Aires con la misión de revalorizar la imagen de la marca, tal como la corporación lo viene haciendo en Europa.

    Vinieron el gerente de ventas regional y el de publicidad y promoción en la agencia Lautrec (asociada a Saatchi & Saatchi, que la atiende internacionalmente) para tratar el presupuesto publicitario destinado específicamente a acreditar el producto.

    La directora de la cuenta, Rocío Salas Alvarez, se negó a proporcionar cifras, aunque aclaró que la medida no comprende a los distribuidores oficiales locales, como Aurora, los que se deberán circunscribir en las campañas a la venta de los productos.

    “En la Argentina, Sony es Aurora”, retrucan en esta última, embarcada en mostrar que el contrato de garantía hasta fin de siglo que los une se impone por sobre los televisores, cámaras, videos y audio que entran desde las zonas francas o de la mano de otros importadores. “15% de la facturación de nuestra planta en Tierra del Fuego es Sony”, aducen.

    Tras la visita de los ejecutivos japoneses, en Lautrec sostienen que la filial panameña es la que fija condiciones de compra e importaciones, mientras Aurora oficia de plafond local. El primer aviso “independiente” de la nueva era de Sony como marca fue de la filmadora “Handycam” y salió publicado en Noticias sin pie de agencia.