Hace rato que en la calle está el rumor de que Molinos distribuirá el preparado para jugos Dink-C de Quaker. Quizá tanto tiempo como la noticia de que Massalin-Particulares (subsidiaria de Phillip Morris) se hizo cargo de Tang, al formar esta marca parte del paquete de General Foods adquirido por la tabacalera norteamericana.
El boom que se preanuncia en el consumo de gaseosas y la facilidad de anexar botellas con jugos preparados o polvos en sobre en los recorridos inaugurarán un ciclo que especialistas en marketing ya comparan con el fenómeno que se dio con las sopas, un mercado de 20 millones de litros que mueve entre US$15 y 20 millones anuales, protagonista de una guerra publicitaria sin precedentes
entre Knorr (Refinerías de Maíz), Campbell (Swift Armour), Maggi (Nestlé) y Lucchetti (Molinos).
Ante el mutismo que prefirió guardar la conducción de la alimenticia de Bunge & Born, la reconstrucción de la competencia que se avecina en el mercado de los polvos para hacer jugo hay que inferirla de los datos que proporcionó Alimentos Especiales para Tang.
Lo distribuirá Disprofarma en lugar de Agrocom. Posee 50% y aspira a captar 5 puntos más en 1993, recuperando para ello los volúmenes de venta alcanzados durante 1986/87, de 1.700/1.900 toneladas.
Si las matemáticas no fallan, el total de este segmento sería de 3.000 toneladas anuales aproximadamente, que se diluirían en 70 millones de litros de agua (la tercera parte de la demanda actual de soda y agua mineral).
La facturación que tiene en juego Tang, de cumplirse sus pronósticos, ascendería a US$ 30/35 millones. “Se espera alcanzar ventas récord debido principalmente a un incremento en el poder adquisitivo del consumidor y a la relación precio/rendimiento contra las gaseosas, para lo cual se mantendrá a los jugos en la tercera parte de esos valores”, respondieron en Alimentos Especiales.
Invertirán 9% de las ventas netas en publicidad y promoción, enfocándose hacia la TV y a los puntos de venta, prioritariamente.
Qué sucederá con la otra media porción del mercado representa una incógnita que se elucidará de inmediato. Hay en danza muchas cuestiones que seguramente se explotarán en las campañas, como la falta de pasteurización y de normas sanitarias que caracterizan a los productores ignotos, en las épocas de cólera y diarrea estival que corren.
Es otro pozo de US$ 30 millones, al que se puede acceder con una inversión de US$ 600 mil en la planta embotelladora y de US$ 100 a 300 mil en una de soplado para la pasteurización. Ante la deserción de Fleischmann (Nabisco), que canceló el año pasado el Diet Royal, los grandes aspirantes son Quaker, con Dink-C, y Molinos, aunque no se confirmó si irán juntos, si una le vendió a la otra o si ésta se halla por lanzar alguna marca con una línea de ocho gustos, aprovechando el reciente convenio con Monsanto por Nutrasweet que le permitiría abaratar el costo de los azúcares.
R. Ch.
El “crash” de Peñaflor.
Canadian Dry compró Crush y se la cedió en Argentina a Peñaflor, que se apresta a relanzarla con nuevo envase y pronunciación americanizada. La tradicional bodega que exporta los vinos Trapiche saldrá con todo a conquistar terreno en el mercado de los líquidos. Uno de sus baluartes, Cepita, posee el 23% de las ventas de jugos puros, donde Pindapoy, con todas las reestructuraciones empresarias que arrastra, disputa el segmento de bajo precio. Y Carioca saborea la cúspide del ránking de jugos concentrados, palmo a palmo con Montefiori de La Vendimia.
La ofensiva comercial que prepara Peñaflor permanece guardada bajo siete llaves.
Cuánto líquido consume cada argentino (por día).
Gaseosas: 140 centímetros cúbicos (3/4 de vaso).
Vino: 130 centímetros cúbicos (casi 3/4 de vaso).
Cerveza: 80 centímetros cúbicos (1/2 vaso).
Agua mineral y soda: 20 centímetros cúbicos (un octavo de vaso).
Alcohólicas: 6,6 centímetros cúbicos (una cucharada).
Jugos en polvo diluidos: 6 centímetros cúbicos.
Resto: 917,4 centímetros cúbicos.
Perfil.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) firma por año más de 10 mil contratos con unos 3 mil clientes de pequeñas y medianas empresas. Su plantel de 800 científicos y técnicos desarrolla proyectos orientados al perfeccionamiento tecnológico y desarrollo de productos competitivos, aplicables a diversas industrias.
Entre otros equipamientos cuenta con un laboratorio completo de simulación de transporte, que evalúa la aptitud de envases en condiciones de viaje, y un centro de control ambiental para medir los niveles contaminantes de los procesos industriales. Entre sus investigaciones actuales se destaca la destinada a elaborar estrategias para disminuir el consumo de energía.
Su presupuesto anual es de US$ 40 millones, de los cuales 20% proviene de los aranceles y cuotas que pagan las empresas promotoras de sus investigaciones y unos US$ 3 millones llegan de convenios internacionales firmados, por ejemplo, con organismos de Japón y Alemania.
