Las revistas femeninas transitan por una etapa color de rosa. Nada más teniendo en cuenta la venta neta certificada por el IVC -que comprende seis de los aproximadamente 15 títulos dirigidos a la mujer-, durante julio había en circulación 304.837 ejemplares. Contando también las cifras muchas veces “generosas” brindadas por las editoriales, se superarían las 630 mil unidades en setiembre.
El liderazgo, dentro de las auditadas por el IVC, lo ostenta, desde hace varios meses, “Mía”, de Perfil, seguida por “Conozca Más”, “Muy Interesante”, “Selecciones” y “Gente”.
El manantial atrae nuevos títulos, como “Querida”, que sacó García Ferré para conquistar el segmento adolescente, y la reaparición de otros que hicieron época, como “Claudia”, del grupo Abril. Atlántida se jugó hace un año con “Plena”.
Editores Asociados se dispone a ganar la calle de otra manera: a partir de enero sus “Más Linda” y “Ser Unica”, hasta ahora quincenales, verán la luz semanalmente.
¿En qué se diferencian las unas de las otras a los ojos de las féminas? “Todas las revistas son una”, opina Alejandra Procupet, jefa de redacción de “Emanuelle” y “Ser Unica”. Malena Vigil, adjunta a la dirección general de la septuagenaria “Para Ti”, agrega: “Las diferencia la periodicidad de salida”.
Revista femenina dejó de ser sinónimo de “revista del corazón”, como ocurrió hasta los setenta (“Nadie supone que la mujer vive preocupada sólo por su casa”, apuntó Graciela Clementi, directora de “Plena”). Los contenidos y temas difieren si se dirigen a una dama de su casa o a otra que traspasa la puerta para “ganarse el pan con el sudor de sus neuronas”, o a las que van a revisar su vida y su pareja recostadas en divanes.
“La mujer desempeña cada vez más roles. Sale a trabajar, tiene que dejar comida en la heladera y debe conocer la forma de cuidar su piel”, opina Claudia Acuña, jefa de redacción de la nueva “Claudia”. Ese es, a su juicio, el espíritu que debe regir a las revistas.
Susana Dacunto, subdirectora de “Mía”, dice que “doña Rosa es un invento, la mujer es muy inteligente. Una buena revista debe acompañarla, darle soluciones y servicios”.
Mariana Bonadies.
Televisa compró América.
La adquisición de las acciones de la American Publishing Group (edita “Vanidades” y “Cosmopolitan”, que tiran 340 mil y 500 mil ejemplares cada una) abrió las puertas de los quioscos argentinos al holding mexicano Televisa, ya que ahora le pertenecen “Marie Claire”, “TU Internacional”, “PC Magazine”, “Barbie”, “Condorito”, “Geomundo”, “Mundo 21”, “Mecánica Popular” y la ya mencionada “Vanidades”.
Por todo el grupo América, que distribuye por lo menos 80 publicaciones en español, pagó US$ 130 millones, y esa compra la convierte en la editorial en castellano más grande del mundo.
A la televisión llega a través de ATC, canal que emite materiales de los noticieros de la cadena ECO y varias tiras producidas en los estudios Pampa, de Martínez.
Televisa es la empresa que representa con mayor claridad los monopolios (o cuasi monopolios) que el gobierno mexicano promovió durante décadas. Controla en su país 90% del mercado televisivo, posee cuatro de los ocho canales del Distrito Federal; tiene 30 estaciones locales y 53 repetidoras y muchas de las estaciones locales privadas se afilian para acceder a sus productos.
Maneja, además, 10 radios, la estación más grande de televisión por cable, el negocio de los discos, dos equipos nacionales de fútbol, el estadio de boxeo, las revistas populares y uno de los mejores museos.
En el ámbito internacional se perfila como “la CNN de los hispanoparlantes”. Produce no menos de 40% de toda la televisión que se ve en América latina y Estados Unidos, y recauda entre 15 y 25% por la distribución.
