viernes, 3 de abril de 2026

    Cirugía mayor en el ingenio tabacal

    En febrero de 1991 pidió la convocatoria de acreedores, pero todo parece indicar que antes de fin de mes el ingenio San Martín del Tabacal normalizará su situación.

    En su presentación ante la Justicia, la empresa reconoció un pasivo de US$ 108 millones, distribuido en partes más o menos iguales entre acreedores quirografarios y privilegiados. Entre estos últimos se encontraban el Banco Ciudad y el Nación con US$ 11 millones cada uno, el Galicia con US$ 7 millones y el Roberts con US$ 5 millones.

    Los problemas de este ingenio vienen de larga data, pero se acentuaron a partir de 1989 como consecuencia de las altas tasas de interés y la baja en términos constantes del precio de su principal producto: el azúcar, que absorbe 85% del volumen total de sus ventas.

    En 1989 el precio obtenido por Tabacal promediaba US$ 1 por kilo. Dos años después, la cotización se había derrumbado hasta llegar a US$ 0,40. Esta situación provocó fuertes pérdidas en los resultados operativos, que poco a poco fueron mermando el patrimonio contable y debilitando la estructura financiera, que en otras épocas había sido una de las más sólidas del sector.

    Hasta 1985 hablar de Tabacal era sinónimo de solvencia, gracias a su elevado patrimonio y al hecho de estar controlado por una de las familias más tradicionales del norte argentino, los Patrón Costas.

    El ingenio elaboraba 140.000 toneladas de azúcar, que representaban entre 10 y 11% de la producción nacional, pero el año pasado, por razones climáticas y problemas derivados de su situación financiera, produjo 120.000 toneladas.

    MOMENTO DE DECISIONES.

    La búsqueda de una salida a la crisis, un proceso en el que la consultora Infupa tuvo un papel protagónico, se basa fundamentalmente en la reconversión de Tabacal, y dará ahora mayor preponderancia a otras actividades, sobre todo a la explotación de cítricos y bananas. El primero de estos rubros le aseguró, el año pasado, un ingreso de US$ 8 millones. El plan prevé un incremento de esta cifra a US$ 12 millones en el actual ejercicio y a US$ 15 millones en 1993, con muy escasas inversiones, canalizadas básicamente a modificar el sistema tradicional de riego por el sistema de goteo. Tabacal dedica a esta actividad l.410 hectáreas, a las que tiene previsto incorporar en el futuro otras 130.

    En lo que respecta a la explotación de bananas, Tabacal destina a este rubro 500 hectáreas, con una producción anual de 16.000 toneladas, comercializadas en su totalidad en el mercado interno.

    Los planes de reconversión incluyen la explotación de los importantes bosques naturales existentes en las tierras de propiedad de Tabacal, que alcanzan a 205.000 hectáreas. En ellas se encuentran variedades de cedro, nogal, roble y otras con un potencial estimado de l millón de metros cúbicos de madera. La extracción actual alcanza a sólo 6.000 metros cúbicos anuales, de manera que en este segmento las posibilidades de expansión son muy notorias.

    También lo son en la ganadería, dado que la provincia de Salta importa más de 80% de la carne consumida en su territorio. Tabacal tiene l.500 cabezas y espera aumentar su producción dado que a sólo 10 kilómetros del establecimiento principal se encuentra un frigorífico destinado precisamente a faenar animales de la zona.

    Todo esto está destinado a promover un aumento significativo de los ingresos derivados de los rubros complementarios, pero las dificultades del ingenio no se solucionarán mientras no logre mejorar los resultados operativos de la actividad azucarera. En ese sentido, los planes apuntan a una fuerte reducción de costos, tanto de cultivo cuanto de cosecha. Está previsto elevar el nivel de mecanización de la cosecha de 30 a 70%, a lo que se agregará el traslado de parte de los cañaverales a zonas de mejor rendimiento y más cercanas al establecimiento industrial, para disminuir los gastos de fletes.

    De esta forma, se estima que el costo total de caña puesto en ingenio podría bajar de los US$ 18,5 por tonelada registrados el año pasado a poco más de US$ 13 en el próximo quinquenio; ya en la presente zafra podría obtenerse una reducción de costos de 10% con respecto de la anterior.

    EL ARREGLO CON LOS BANCOS.

    Todos estos planes podrán llevarse a la práctica después del acuerdo logrado con los acreedores quirografarios, muchos de los cuales decidieron recibir en pago de sus acreencias acciones de la empresa por el equivalente de US$ 40 millones. De esta forma, y con la distribución pendiente de pago, el total de acciones en circulación subirá a US$ 90 millones.

    Por el resto, recibirán obligaciones negociables en dólares pagaderas en ocho años con dos de gracia y tasa Libo. El importe de esta emisión rondará los US$ 15 millones.

    En cuanto a los acreedores privilegiados, que por su condición de tales no entraron en la convocatoria, también consintieron en la refinanciación de sus acreencias, aunque no recibirán obligaciones negociables.

    L.G.

    LOS RESTAURADORES.

    Infupa, una consultora especializada en fusiones, adquisiciones y privatizaciones, tuvo a su cargo planificar la reconversión de Tabacal y la ingeniería financiera para posibilitar el reflotamiento de la empresa. La firma exhibe una amplia experiencia en estos campos: en sus 10 años de existencia, participó en varios proyectos de esta naturaleza, que incluyen la reconstrucción total del pasivo de Cerámica San Lorenzo.

    Además, mantiene una activa participación en el proceso de privatizaciones, como lo prueba el hecho de haber asistido a Telefónica de España, Techint y el Citibank para su presentación en la licitación de Entel. A Techint también le brindó asesoramiento en torno al ramal Ferropampeano, mientras que el grupo Pérez Companc contrató su asesoramiento en torno privatización de Segba.

    El responsable de esta área dentro de Infupa es Manuel Solanet, ex Secretario de Hacienda durante la gestión de Roberto Alemann al frente del Palacio de Hacienda. La firma cuenta entre sus socios a ex funcionarios del equipo de José Martínez de Hoz, como Alejandro Estrada, (ex Secretario de Comercio), Héctor Legarre (quien ocupaba la Subsecretaría del êrea), y Alberto Grimoldi, titular de la Secretaría de Industria durante esa misma época y actual integrante del grupo mayoritario de la fábrica de calzados que lleva su nombre y que muy pronto iniciará la cotización de sus acciones en la Bolsa.

    El grupo Infupa se complementa con Infupa Inversora S.A., una sociedad de bolsa que realiza operaciones por más de US$ 15 millones mensuales entre títulos públicos y acciones, que coloca entre los 10 principales operadores de Bolsa.