Agente de Bolsa.
Abril todavía puede ser un mes algo complicado por la profundización del ajuste. Pero el mercado tenderá luego a estabilizarse y la inversión bursátil pasará a convertirse en la más prometedora del año. La suba tendrá un carácter muy selectivo que privilegiará los rubros de más rápida expansión, como el de la construcción y el de la alimentación.
Con respecto de las tasas, la tendencia es cada vez más declinante, con la posibilidad de que se conviertan en neutras o negativas frente a la inflación. En cuanto a las propiedades, después del fuerte incremento que registraron los precios en 1991, dejan poco margen para la especulación; este mercado pasa a estar integrado principalmente por los usuarios. Los títulos públicos, por su parte, ya se encuentran en un nivel de valorización razonable. Nuevas subas afectarían la tasa de retorno y dejarían de ser interesantes.
ALEJANDRO A. LOPEZ.
Gerente administrativo y de finanzas de Pluspetrol.
Este año seguirá siendo favorable para el mercado de capitales, especialmente para nuevas emisiones de compañías muy rentables y, luego de un reacomodamiento, para los papeles tradicionales que, según estimo, seguirán ofreciendo buenos rendimientos cuando se conozca la magnitud de los proyectos en que están involucradas las privatizaciones.
En cuanto a las inversiones de renta fija, presentarán un panorama muy amplio, debido a la emisión de nuevas series de obligaciones negociables o eurobonos con rentabilidades muy superiores a las internacionales. Ciertos papeles de la deuda externa pueden encontrarse también entre los de mayor rentabilidad del año. Pero, en realidad, la inversión que producirá mayor rentabilidad a los argentinos será el tiempo invertido en la búsqueda de los mejores precios, para aprovechar al máximo la oportunidad que brinda la economía de mercado.
GERARDO BAGNARDI.
Agente de Bolsa.
La consolidación de la actual política económica implica encarar definitivamente la solución de la deuda externa con la banca comercial extranjera. La solución a este viejo problema argentino traería aparejada el ingreso de importantes capitales del exterior, que ayudarían a mantener la estabilidad del peso con respecto del dólar, cuya paridad, de esa forma, seguirá sin reflejar la evolución de los costos internos, con la consiguiente caída del saldo favorable de la balanza comercial. Además, la necesidad de obtener superávit fiscal influirá para que la presión impositiva se mantenga elevada.
Estos problemas, comunes a todos los procesos como los que atraviesa el país, no impedirán, a mi criterio, que la compra de acciones vuelva a constituirse este año en la mejor inversión, aunque no deben esperarse resultados de la magnitud de los registrados en 1991 y deberá extremarse el cuidado en la elección del rubro donde invertir.
MARCELO H. DEVOTO.
Vicepresidente de la Cía. Gral. de Valores Mobiliarios.
Para sugerir un portafolio hay que conocer primero el objetivo del inversor y el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir. Pero, más allá de esas variables, las acciones aparecen como integrantes seguras de cualquier tipo de cartera, aunque este año la valorización va a resultar muy selectiva; en una economía muy competitiva como la actual, existen empresas que ganan y otras que pierden. Además, hay otro hecho muy importante: la acentuada popularización que en los últimos meses alcanzó la inversión bursátil, como consecuencia de las licitaciones de Telefónica de Argentina y de Telecom. Precisamente, las acciones de estas empresas son las que se presentan como las de mayores posibilidades de valorización. Les siguen las de compañías vinculadas con la industria de la construcción, las petroleras y las productoras de alimentos. Ahora, la pregunta no es si hay que estar o no en la Bolsa, sino qué papel comprar.
ALFREDO R. RAVA.
Agente de Bolsa.
Este año se consolidará la economía y, por lo tanto, deberían quedar definidos los acuerdos internacionales, lo que generará confianza y nuevas inversiones del exterior. Esos acuerdos favorecerán la estabilidad del tipo de cambio y el volumen operativo de la Bolsa, que promete volver a convertirse en la mejor inversión del año. Continuará también el auge de la construcción y se encararán importantes obras y proyectos de envergadura en obras privadas. Dentro de las empresas cotizantes del panel líder, me inclino por Acindar, que está actualizando su capital y mejoró sensiblemente su actividad. En mi preferencia también se ubican Astra, Pérez Companc y Comercial del Plata, por la notable diversificación de sus actividades e inversiones. Telefónica de Argentina y Telecom son empresas muy seguras y también habrá que tenerlas en cuenta.
ANIBAL R. FORCHIERI.
Consultor económico y financiero.
En el último año hubo avances muy importantes en materia de desregulaciones, privatizaciones y en la lucha contra la evasión fiscal, además de presentarse en término el presupuesto de gastos y recursos para 1992. Queda todavía pendiente el tema previsional, pero hay análisis y propuestas para solucionar los problemas actuales y tener un régimen viable en el futuro y con prestaciones más altas.
Los mercados financieros evolucionan hacia operaciones de mercado de capitales (emisión de acciones, obligaciones negociables, papeles comerciales y otros). Se destaca particularmente el interés por las acciones telefónicas.
Las inversiones más rentables deberían estar en el sector inmobiliario y en el de la deuda pública externa de diversos países latinoamericanos que, igual que la Argentina, se encuentran ajustando su economía.
JORGE OSVALDO LAURIA.
Presidente de la Asociación de la Banca Minorista
La inversión más atractiva será la relacionada con el negocio bursátil. Involucro en esta apreciación a los papeles de primera línea: acciones, obligaciones negociables, títulos públicos y documentos de la deuda externa. Las inversiones a plazo fijo, nominadas en moneda nacional o extranjera, gozarán también de una rentabilidad razonable.
Con respecto de los inmuebles, considero que los de mayores perspectivas son los espacios libres, terrenos con buena ubicación urbana, o lugares de veraneo, cuyos precios superarán al de las mismas construcciones. Los departamentos de hasta tres ambientes mejoran su rendimiento por la posibilidad de una rápida realización, en vista de su creciente demanda.
Obras de arte, inclusive petit muebles y antigüedades, también pueden integrar el catálogo de inversiones, pero deben contar necesariamente con la autenticación del origen y de la firma.
PASCUAL MUZZUPAPPA.
Gerente del Banco Cooperativo Coinag.
Para inversiones sin riesgo y altamente rentables, considero conveniente la adquisición de Bonos Externos 1989, que a la cotización de 80% dejarán una utilidad anual aproximada a 20%, durante los dos próximos años, computando la renta, la suba de la cotización y el interés obtenido por su alquiler. Considero también con buenas perspectivas a las acciones de compañías sólidas y en condiciones de competir en un mercado abierto. La demanda de estas acciones crecerá significativamente, asegurando a los inversores una razonable rentabilidad en moneda constante.
Para los capitales medianos y pequeños, resulta aconsejable canalizar esta clase de inversión a través de suscripciones de cuotas de Fondos Comunes de Inversión.
