El extraordinario auge bursátil de agosto que, con algunas variantes, continuó en setiembre, hizo que comenzara a mencionarse el valor-libro de las acciones como un parámetro ideal para determinar con cierta exactitud si el precio de un papel en el mercado es “caro” o “barato” y si refleja adecuadamente el valor patrimonial de la empresa en cuestión.
En verdad, este índice refleja sólo muy parcialmente la calidad de un papel, a pesar de que en los mercados internacionales es considerado un parámetro de importancia. La diferencia radica en que las principales bolsas del mundo están ubicadas en los países industrializados, con economías estables desde hace largo tiempo.
En estos casos, los valores de libros reflejan con bastante aproximación la realidad, lo que no ocurre en la Argentina, especialmente cuando todavía no se disiparon totalmente los efectos del último proceso hiperinflacionario sobre los estados contables. En Buenos Aires, Nueva York, Londres o Tokio, lo que importa es el retorno de la inversión, el dividendo que puede pagar la acción.
El valor-libro es especialmente útil si se está pensando en un “takeover” o en tomar el control de una empresa para luego desmembrarla y obtener ganancias con la venta de las partes.
Hasta no hace mucho, el patrimonio neto de una empresa, que sirve de base para calcular el valor-libro de sus acciones, era una cifra totalmente nominal que resultaba de aplicar al precio original de compra los índices correspondientes al proceso inflacionario. Por lo tanto, no era muy representativo de la valuación real de la empresa, especialmente en lo referente a las maquinarias y equipos, que en un gran porcentaje de los casos son de antigua data y reducido valor real.
Ante Todo, las Ganancias.
En consecuencia, tanto o más importante que el valor-libro es el índice que refleja cuántas veces se halla incluida en el precio de la acción la capacidad de ganancias anual de la empresa (Price/Earning). Hasta épocas recientes, el intento de estimar esto con un razonable grado de aproximación era mucho más difícil que tratar de ganar el Prode con una boleta simple sin ningún doble.
Lo que tenía su lógica, porque, con el intenso proceso inflacionario, la adecuación de ese fenómeno a la realidad implicaba que de un trimestre a otro las empresas pasaran de grandes ganancias a elevadas pérdidas o viceversa. Con la estabilidad, este problema debería desaparecer y los resultados operativos tenderían a convertirse en una base más sólida para elaborar estimaciones con cierta aproximación.
De esa forma, poco a poco podrá ir conformándose un índice promedio de la relación precios/utilidad y los inversores estarán en mejores condiciones de evaluar cuántas veces está incluida en el precio la capacidad anual de ganancias.
A partir de ahí, el valor-libro pasará a ser un elemento más confiable a la hora de decidir la compra o venta de un determinado papel.
Otro aspecto que deberá analizarse es la capacidad financiera de la empresa para abonar dividendos en efectivo. Hasta ahora, inflación mediante, los dividendos en acciones resultaban un atractivo importante porque posibilitaban acrecentar la tenencia de papeles que con el tiempo permitían, en algún momento de euforia, lograr considerables ganancias en términos reales. Ahora habrá que ir acostumbrándose paulatinamente a los dividendos en efectivo que, salvo casos muy especiales, difícilmente deberían resultar superiores al 15/20 % anual.
En el supuesto de que una empresa necesite fondos adicionales para desarrollar su actividad, una política muy aconsejable desde el punto de vista bursátil sería que abonara un dividendo en efectivo y simultáneamente concretara la suscripción de nuevas acciones. Esto, que parece un contrasentido, tiene su lógica. De esta forma, si el accionista desea seguir manteniendo su participación en el papel, podrá destinar el dinero del dividendo a concretar la suscripción.
En cambio, si prefiere invertir ese dinero en otra operación puede hacerlo libremente, en cuyo caso podrá vender el cupón respectivo para que otro inversor acceda a la suscripción. De no ser así, debería proceder a vender sus acciones para hacerse de dinero, acrecentando la oferta sobre el papel con el consiguiente efecto en el precio.
Luis García.
Agenda Parlamentaria.
Proyectos que se estudian en la Cámara de Diputados.
(Iniciativas del Poder Ejecutivo y Comisiones que las estudian).
*Ley de impuesto a las ganancias distribuidas, dispuestas o consumidas.
Presupuesto y Hacienda.
*Modificación del Art. 245 de la Ley de Contrato de Trabajo y derogación de la Ley de Emergencia Económica.
Legislación del Trabajo, Presupuesto y Hacienda.
*Sustitución del Art. 289 del Código Penal sobre delito de falsificación.
Legislación Penal.
*Derogación del inciso C) del Art. 56 de la Ley de Hidrocarburos, que establece un gravamen especial a la renta.
Presupuesto y Hacienda, Energía y Combustibles.
*Modificación de la carta orgánica del Banco Central de la República Argentina.
Finanzas, Presupuesto y Hacienda.
*Modificación a la ley de impuestos a las ventas, compras, cambios y permutas de divisas.
Finanzas, Presupuesto y Hacienda.
*Nuevo régimen de imposición a los combustibles y derivados de hidrocarburos.
Presupuesto y Hacienda.
*Modificación del Régimen Legal de Accidentes del Trabajo.
Legislación del Trabajo.
*Ley que deroga la creación del Fondo Nacional de Autopistas.
Transportes, Presupuesto y Hacienda.
*Ley de administración financiera y control de gestión del sector público nacional.
Presupuesto y Hacienda.
*Modificación de los requisitos establecidos por la ley 18.284 y reglamentaciones para el registro de productos alimenticios importados.
Asuntos Municipales, Comercio, Asistencia Social y Salud Pública.
Proyectos que cuentan con sanción del Senado.
*Reforma de la Ley de Sanidad Animal Economía, Agricultura y Ganadería, Presupuesto y Hacienda.
*Eliminación de gravámenes a la exportación de lanas.
Economía, Presupuesto y Hacienda, Agricultura y Ganadería.
*Modificación del Art. 97 de la Ley sobre Hidrocarburos.
Energía y Combustible.
*Proyecto de ley sobre violencia doméstica.
Familia, Mujer y Minoridad, Legislación Penal.
*Apruébase el Tratado de Asunción (Mercosur) firmado el 29 de setiembre de 1991.
Relaciones Exteriores, Economía, Comercio, Presupuesto y Hacienda.
*Ley de reglamentación del derecho de huelga.
Legislación del Trabajo, Asuntos Constitucionales.
*Proyecto de Ley sobre empresas de tecnología.
Ciencia y Tecnología, Industria, Finanzas, Legislación del Trabajo, Defensa Nacional.
*Proyecto de ley sobre tareas insalubres en la industria de la carne.
Legislación del Trabajo.
*Modificación del Art. 485 del Código Aduanero.
Economía, Comercio.
*Proyecto de ley declarando de interés nacional la creación, edición, difusión, etc, del libro argentino.
Industria, Educación, Finanzas, Legislación General, Presupuesto y Hacienda.
*Declárase de interés nacional el proyecto de la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Transportes.
*Modificación de la Ley 23.576, de Obligaciones Negociables.
Finanzas, Presupuesto y Hacienda.
*Creación de la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Deuda Externa.
Finanzas, Presupuesto y Hacienda.
*Ley sobre constitución y funcionamiento de cementerios privados.
Legislación General, Asuntos Municipales.
*Modificación de varios artículos del Código de Procedimiento Civil y Comercial.
Justicia.
*Protección de la persona por nacer y de su madre.
Asistencia Social y Salud Pública, Familia, Mujer y Minoridad, Drogadicción.
*Seguro obligatorio a todo propietario, usuario o conductor de automotor.
Economía, Legislación General.
*Régimen legal de los elementos y minerales nucleares.
Minería, Energía y Combustibles, Ciencia y Tecnología.
*Derogación de numerosas normas reglamentarias dictadas por el Banco Central de la República Argentina.
Finanzas, Economía, Presupuesto y Hacienda.
Prioridades.
Proyectos Laborales Postergan Tributarios.
El resultado de los comicios últimos estalló en el Congreso de una manera muy concreta, particularmente en la Cámara de Diputados. El respaldado ministro Cavallo presionó para definir la aprobación de las leyes laborales. La prioridad manifiesta colocó en un segundo plano la ley destinada a simplificar el sistema tributario.
Este proyecto económico, enviado por el Poder Ejecutivo, tuvo entrada en la Cámara el 24 de mayo y desde entonces se estudia en la Comisión de Presupuesto y Hacienda.
La postergación supone un movimiento estratégico, tanto de la bancada oficialista como del mismo Poder Ejecutivo ante las resistencias que el proyecto ha provocado en la comunidad tributaria.
Mientras los impulsores de la iniciativa sostienen que el objetivo es promocionar las inversiones, los sectores que tributan niegan que los resultados vayan a ser tales, afirmando que el proyectado nuevo régimen tributario “no es apto para lograr el fin buscado”.
La voz oficial, expresada en el mensaje que acompaña el proyecto, afirma que están dadas las condiciones para dejar de lado la renta gravada en términos tradicionales. “Se ha llegado al convencimiento de que, en un sistema altamente evasivo, la idea de que con un impuesto progresivo se otorga equidad a toda la política fiscal es un gravísimo error, y no tiene ningún sentido seguir manteniendo esa ficción.”
En cuanto a la repatriación de capitales (es preciso recordar que es de fines de mayo), es igualmente contundente en sus convicciones. “Hoy -dice- resulta posible afirmar que existen condiciones concretas que habrán de incentivar la voluntad de proceder a la repatriación paulatina de los fondos extraídos y, al mismo tiempo, normalizar la situación fiscal respecto de los mismos”.
P. T.
PERSPECTIVA.
Conductas.
La Agresividad No Paga.
Una abrumadora mayoría de votantes, consultados en una encuesta, se pronunció contra los mensajes políticos negativos.
Los mensajes publicitarios durante una campaña electoral suelen orientarse hacia alguna de estas cuatro categorías: positivos sobre el candidato, negativos sobre los adversarios, comparaciones entre candidatos y respuestas a las críticas de los rivales.
Sin embargo, este criterio debería revisarse cuidadosamente a la hora de diseñar la estrategia comunicacional de las campañas políticas en Argentina, a juzgar por los resultados de una encuesta realizada por Edgardo Catterberg y Asociados sobre actitudes del público hacia los estilos de las campañas políticas.
La conclusión más sobresaliente del estudio es que la gente no aprueba los mensajes negativos, fundamentalmente las críticas y cuestionamientos desmesurados entre los candidatos.
Varios indicadores de estilos más o menos agresivos, utilizados como estrategia publicitaria, fueron rechazados por la mayoría.
En cambio, los consultados manifestaron su preferencia por los mensajes positivos, en los que las referencias a los adversarios se mantengan dentro de ciertos límites que no excedan una razonable confrontación de ideas.
Las encuestas que revelaron esta actitud fueron realizadas entre junio y agosto en Mendoza (600 casos), en Córdoba (1.444) y en la ciudad de Buenos Aires (500).
