martes, 26 de mayo de 2026

    Los cosas del querer

    Invertir en la Argentina no es tarea fácil. La imprevisibilidad de las principales variables como consecuencia de los cambios de las reglas de juego por parte de las autoridades -congelamiento de los depósitos bancarios, devaluación, atraso del tipo de cambio, creación repentina de impuestos o adelantos de las fechas de pago, manipuleo de las tasas de interés pone una nota de suspenso en el manejo de una decisión que debería ser consecuencia de un análisis racional de la economía. A pesar de todo hay empresas que no bajan los brazos. En el ejemplar correspondiente al Anuario 1991(diciembre de 1990) se citaron los casos de Celulosa Argentina, Mercedes Benz, Astilleros Alianza y
    Autolatina. En este número se comentan las inversiones de Petroken, SanCor, Apartur, Canteras Cerro Negro.

    A mediados de 1991 Petroken, un joint venture entre Ipako con el 51 por ciento del capital y Shell Royal Dutch con el 49 por ciento restante, comenzará la producción de polipropileno en Ensenada, provincia de Buenos Aires. “La inversión ascenderá a unos 135 millones de dólares y la planta tendrá
    capacidad para elaborar 120.000 toneladas anuales de productos. Algo más de la mitad -opinó el presidente de Petroken, Alejandro de Achával-será para la exportación ya que el polipropileno es un elemento de gran demanda en el mundo y sobresale frente a otras materias petroquímicas por la polipropileno en Argentina es Petroquímica Cuyo, que también recibió un préstamo de la CFI.
    La financiación de la iniciativa corre por cuenta de Eximbank de Japón, Banco de Tokio y la Corporación Financiera Internacional. Con esta última el Grupo Zorraquin, Ipako-Polisur, ha realizado cinco operaciones de préstamos con lo cual se ha establecido una fuerte vinculación. Una de las características del nuevo emprendimiento es la rapidez de la construcción, en gran parte debido al
    sistema modular de diseño y fabricación de la planta.
    Hasta que Petroken entre en la etapa de la producción a escala industrial, la otra firma proveedora de gran diversidad de uso y la posibilidad de reemplazar otros materiales”.

    Apartur Tiempo Compartido es actualmente una de las 10 empresas de turismo Part-Time que ha tenido mayor crecimiento en la Argentina durante el último año. Su presidente, Héctor Prassolo, quien es además presidente de la Cámara Argentina de Tiempo Compartido, comenzó con este proyecto en 1979. Durante estos años Apartur logró posicionar sus complejos vacacionales entre los
    mejores de la Argentina, ofreciendo una infraestructura de excelente calidad y optimizando los servicios. Este permanente esfuerzo por mejorar es el que motivó que Apartur obtuviera diferentes premios internacionales tales como el “Interval 500”.
    En 1983 se inauguró el “Hotel Apartur”, en el centro de Bariloche. Desde 1985, opera el “Club Apartur Punta del Este”. Desde 1986, “Las Barrancas”, también en Punta del Este, en 1988 se inauguraron “Apartur Las Leñas” y “Mountain Club Cerro Catedral”, en el Valle de las Leñas y Bariloche respectivamente; y por último, en 1989 “La estancia Apartur”, en Mar del Plata. (Una excelente opción para descansar en el casco de una antigua estancia a sólo 400 kilómetros de Buenos Aires).
    El Tiempo Compartido es un sistema que permite ser dueño de una propiedad, por ejemplo en La Estancia Apartur, sin los inconvenientes de equiparla y mantenerla, pudiendo canjearla por otras similares en más de 700 centros turísticos del mundo. Se adquiere para siempre una propiedad, totalmente equipada, con servicio de mucamas, club house, restaurante, bar, cancha de tenis y paddle, pileta, parrilla individual, etc., pero sólo se paga por la parte proporcional al tiempo que se utiliza. Esta propiedad puede ser intercambiada por otras sirnilares en 700 destinos del mundo, no estando atado siempre al mismo lugar ni a la misma fecha. Con el sistema de Tiempo Compartido se
    olvida del mantenimiento, los impuestos, conseguir mucama, del equipamiento, pagar cuentas, y de la seguridad.
    Es de destacar también, que a través de Interval International (cadena de intercambio) y de Intersol que es su representante en la Argentina, el propietario puede tomar vacaciones en diferentes complejos en otros lugares del mundo, con una infraestructura y una calidad de servicios a los que sólo podría acceder pagando abultadas sumas de dinero.
    Además, puede hacer intercambio interno. Esto quiere decir que tiene la posibilidad de canjear sus semanas por otras en cualquiera de los complejos de Apartur, con sólo comprobar la disponibilidad existente. Actualmente, Apartur Tiempo Compartido ofrece sus productos, en forma exclusiva, a través de Marshall Tiempo Compartido que desde hace varios años es la comercializadora de mayor éxito en este rubro.

    La industria de la construcción es uno de los sectores más castigados por la profunda recesión que enfrenta el país. Desde las distintas entidades que nuclean a las empresas del sector llegan constantemente previsiones bastante oscuras sobre el futuro de la actividad. Frente a este panorama aparece difícil, sino imposible, que se realicen inversiones en la industria de la construcción. Pero generalizar es un tema delicado, ya que no todas las empresas sufren la coyuntura de la misma manera y cada una encuentra una forma diferente de salir adelante.
    En este sentido, Canteras Cerro Negro se volcó hacia la producción, bajando costos y tecnificándose.
    Se trata de un complejo minero industrial integrado por plantas de pisos y revestimientos cerámicos esmaltados, tejas naturales y esmaltadas, material cerámico rojo, ladrillos y revestimientos para mamposterías y elaboración de cales hidráulicas hidratadas. Su historia comienza en 1896, hace 94 años, y su gran expansión se realizó a partir de 1970, cuando comienzan a aplicar un plan de 25 años consistente en reinvertir todas las utilidades en ampliaciones. Cuatro años antes en 1966 había asumido la titularidad Felipe O´Kelly, que ocupa la presidencia de la empresa hasta la actualidad.
    A partir de esa gestión se logran avances prácticamente únicos en el mundo, como contar con una planta totalmente automatizada, que no emplea la mano del hombre para nada, salvo las tareas de control que se realizan por medio de modernas computadoras, o la instalación del horno más largo de América y uno de los. únicos cinco que existen en el mundo (mide 175 metros de largo) a inaugurarse en tres meses. Como dato anecdótico, en la planta se utilizan para mover todos los mecanismos 2.700 motores eléctricos.
    Esta iniciativa interesó a las autoridades oficiales y el mismo presidente Carlos Menem se comprometió a inaugurar la planta donde funcionará el horno. A su vez, O´Kelly, Raymond Aporta, presidente del Consejo Superior del Continental Bank, y Carlos Christiensen, director senior, informaron a la máxima autoridad del país sobre la decisión del banco de asociarse a la cantera mediante un aporte de capitales-de 5 millones de dólares, que les permitirá acceder al 20 por ciento de las acciones ordinarias.
    Este banco comenzó las negociaciones con Cerro Negro hace seis meses y luego de analizar las posibilidades de crecimiento y la calidad de los bienes producidos, decidieron asociarse con una participación minoritaria, aplicando el sistema de conversión de deuda externa. “Con este negocio conformamos una empresa que, a nuestro criterio, es una excepción en la Argentina de hoy, dado
    que a todas sus cualidades operativas se le agrega la carencia de pasivos financieros y una solidez económica destacable”, señala Carlos Batista director senior de la entidad financiera. “Esta sociedad -agrega O´Kelly- no sólo nos permitirá aumentar el volumen de nuestras instalaciones y seguir
    modernizándonos, sino que también nos permitirá aumentar nuestra oferta exportable hacia mercados más exigentes que estamos comenzando a conquistar”. En este sentido, la producción de la cantera es digna de mención: 15.000 bolsas de cal por día, 4.000.000 de tejas por mes y 600.000 metros cuadrados de pisos.
    Hasta el momento la inversión realizada, en los últimos 25 años alcanza 180 millones de dólares y ya tienen planes de invertir entre 60 y 80 millones más en los próximos 5 años. Y la primera expansión de la nueva sociedad ya tiene perfil definido. Se tratará de una línea específicamente para pisos, con sistema de monococción en continuo que funcionará a fines de 1991.

    La historia de SanCor está estrechamente vinculada a la exportación, ya que desde el primer año de su actividad comercial colocó manteca en Gran Bretaña. Luego su oferta se amplió en el mercado internacional con caseína, quesos, leche en polvo y otros productos. En la actualidad las ventas al exterior están llegando a 100 millones de dólares anuales, lo que representa algo más del 20 por ciento de la facturaci6n total. Con ese nivel, SanCor tiene el 55 por ciento de todo el volumen exportador de lácteos de la Argentina, lo que la convierte en la empresa líder no sólo de su sector sino también de la industria de la alimentación.
    “Si nuestro objetivo fuera sólo el mercado interno precisó su presidente, F. Alberto Gioíno-es como si nos hubiéramos puesto como techo el consumo de 30 millones de habitantes. Si en cambio tratamos de venderle al mundo, no tendremos ese límite y todo dependerá de nuestra capacidad de producción y fuerza de ventas en el exterior”. Sin embargo la implementación de esta estrategia no es simple e implica millones de dólares de inversiones.
    Por si fuera poco, en un país como la Argentina que no tiene un mercado de capitales es dificil conseguir el dinero para las inversiones necesarias para operar en la plaza interna y conquistar nuevos puntos de venta en el exterior. “En los últimos tres años nuestra organización cooperativa -informó Gioino-invirtió 42 millones de dólares para ampliar la capacidad instalada en cinco plantas elaboradoras de productos lácteos, incorporando tecnologia de avanzada con procesos que en su mayor parte fueron desarrollados localmente por la empresa sobre la base de experiencias recogidas en el exterior. Todo apunta a seguir creciendo, tanto en cantidad como en calidad fundamentalmente con vistas a aumentar nuestra oferta de productos al exterior”.
    Las inversiones se hicieron en Morteros, Devoto, La Carlota (Córdoba) y San Justo y Centeno (Santa Fe), y responden a una estrategia de largo plazo que procura consolidar la industria lechera en el pais, aprovechar la potencialidad productora y las ventajas comparativas a nivel internacional. En materia de modernización de plantas, el último éxito de SanCor fue la habilitación de la flamante fábrica elaboradora de quesos duros en bloques de 20 y 200 kilogramos, en La Carlota. “En ella podemos procesar 210.000 litros de leche por día -señaló Gioíno-y su producción apunta al mercado exportador en el rubro de queso rallado, en especial a Brasil. Hemos desarrollado un método que es
    secreto industrial, por el cual el proceso de estacionamiento tradicional de 180 días se reduce a 50, con un extraordinario ahorro de cargas financieras. La calidad es uniforme desde el centro hasta los bordes del queso y el proceso es totalmente automático”.

    La calidad comienza en casa
    En realidad, afirma el presidente de SanCor, la calidad comienza en el tambo con líneas de frío, sigue en el transporte y luego en las plantas industrializadoras. La empresa procesa 1.493 millones de litros de leche por día, lo que representa el 25 por ciento de la producción total del país. Ese
    volumen fue de un 5 por ciento más que hace un año y junto con la retracción de la demanda ante la caída de los ingresos internos, obliga a la cooperativa a profundizar sus operaciones con el exterior.
    La empresa cuenta con un sólido sistema de distribución en el mercado brasileño donde hará inversiones en plantas de industrialización, y participa activamente en otros países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón y Chile. Al mismo tiempo ha logrado últimamente importantes acuerdos con México, Argelia y Venezuela. “A pesar se lamenta el presidente de la empresa del atraso del tipo de cambio y de la paralización del fondo de promoción para la exportación de lácteos, que es un aporte de los productores”.