Foco |
Soluciones lógicas y desapasionadas
Amor y economía, juntos

Paula Szuchman y Jenny Anderson ofrecen un divertido intento de resolver algunos de los problemas del amor aplicando la precisión de la economía a la desprolijidad de las relaciones. El libro que publican se titula “Spousonomics: Using Economics to Master Love, Marriage, and Dirty Dishes”.
“En su centro, la economía es… el estudio de cómo las personas, empresas y sociedades asignan recursos escasos”, dicen las autoras, “algo que coincide con lo que muchas parejas están permanentemente tratando de resolver: cómo gastar una limitada cantidad de tiempo, energía, dinero y libido de formas que los mantengan sonriendo en un matrimonio floreciente… El truco es a) aumentar esos recursos preciosos y b) distribuirlos más inteligentemente. Hagan eso y sin darse cuenta estarán en camino hacia un mejor retorno sobre su matrimonio”.
Szuchman es editorialista de The Wall Street Journal y Anderson, reportera de New York Times que cubrió Wall Street durante años. Ambas tienen amplia experiencia entrevistando economistas, psicólogos y, para este libro en particular, a cientos de parejas de costa a costa del país.
Una práctica recién llegada
El yoga hace furor en China

De la larga lista de exportaciones que India envía hacia China, el yoga es una de las más atractivas y ha despertado el interés de los jóvenes profesionales urbanos que ahora se vuelcan masivamente a esa gimnasia.
El yoga –la gimnasia más que la filosofía– es prácticamente una recién llegada en el gran país de Asia pero fue creciendo velozmente a medida que crecían los sueldos y las cinturas de la clase media con dinero disponible.
En muchos sentidos, China se está poniendo al día con la ola mundial de popularidad que viene beneficiando la práctica del yoga desde hace bastante en las economías más desarrolladas. Mientras perdió la moda que llegó a Occidente en los años psicodélicos 60 y 70 por la práctica india de unir mente, cuerpo y espíritu, ahora que los chinos se occidentalizan practican yoga.
En Facebook y Twitter
El transporte aéreo en las redes sociales

El fenómeno se está expandiendo de manera algebraica. Las compañías aéreas de Estados Unidos van a la cabeza en la utilización de estos medios de comunicación, y Europa ya está comenzando a hacerlo.
Empresas de aviación, como Malaysia Airlines, se han sumado a la idea con gran fuerza y permiten hacer reservas, hacer el check-in y compartir información en Facebook gracias a la plataforma MHbuddy. El vicepresidente ejecutivo de estrategia de la compañía, Amin Khan, dijo que no hay otra aerolínea que ofrezca a sus clientes la posibilidad de integrar sus viajes tan profundamente en Facebook.
Otro ejemplo es American Airlines, que en abril de 2008 ya había puesto en marcha Travelbag, una aplicación de Facebook que permite a los usuarios realizar sus planes de viaje y hacer públicas sus experiencias. La idea de esta plataforma es segmentar a los pasajeros.
Por otro lado, United Airlines ofreció a sus seguidores en Twitter tarifas especiales (que llamaba Twares) en febrero de 2010.
Los perfiles de los ganadores
Cuando el éxito se convierte en carrera

Salieron dos libros nuevos que pertenecen al género tan conocido ya de “yo cuento cómo triunfé para que usted también triunfe”. Ambos autores, como tantos otros en estos días, convierten la historia de su propio éxito en un manual de instrucciones para triunfar.
Uno es de Peter Guber y se titula Tell to Win: Connect, Persuade, and Triumph with the Hidden Power of Story. El otro es de Frank Luntz y lleva por título Win: The Key Principles to Take Your Business from Ordinary to Extraordinary.
El de Guber demuestra el poder de la narración de un cuento y la forma en que la narración asegura el éxito de los consejos. Luntz cuenta una serie de historias para ilustrar las características centrales de los ganadores, fundamentalmente en negocios, pero algunos en política y deporte. Explica lo que él identifica como las conductas y prácticas que hacen exitosa a toda esa gente. Pero Luntz embarra tanto su propio mensaje que hace difícil tomarlo con seriedad. Su libro es en realidad una extraña mezcla de consejos útiles, prédicas sobre política y aparentemente alabanzas para sus clientes. La historia de éxito es un género literario puramente estadounidense.
Para sobrevivir en un escenario competitivo
Innovación, marcas y pagos sin dinero

Hay docenas de ejemplos de innovaciones en el mercado B2C. Pequeños e inteligentes emprendimientos, marcas, productos y servicios que satisfacen deseos y necesidades de los consumidores de maneras nuevas y sorprendentes. En marzo de 2011, Denmark Post lanzó estampillas digitales que pueden comprarse a través de un mensaje de texto. El usuario recibe un código que se puede escribir en el sobre en lugar de la tradicional estampilla.
En enero 2011, Starbucks lanzó en Estados Unidos su programa de pagos por tarjeta móvil. Los clientes compran la aplicación Starbucks Card Mobile, que luego crea un código de barras personalizado en 2-D para ser escaneado en el mostrador.
Este año, McDonald’s se propone equipar 7.000 locales europeos con pantallas táctiles en puntos de venta para tarjetas; con eso los cajeros humanos quedarán redundantes y se reducirá el tiempo que tome la transacción.
Para los juegos olímpicos de Londres 2012, Samsung (en alianza con Lloyds Bank y Visa) va a comenzar a vender teléfonos inteligentes que administren pagos sin contacto en más de 60.000 lugares en la ciudad.
Estrategias y convicciones
Para aprovechar la tecnología informática

Al dejar de lado inversiones para innovar en TI, las empresas desechan oportunidades de obtener ventajas competitivas, modificar radicalmente reglas de juego o lograr ambas cosas. Sin embargo, algunas firmas con visión más amplia realmente han perseguido oportunidades.
Según investigadores del McKinsey’s Global Institute, Londres, así como una empresa maneja distintos negocios en distinta forma, igual debe encarar la TI que los respalda.
Todos saben que invertir en tecnología genera ventajas significativas en materia de competencia. En las últimas generaciones, firmas como IBM, Apple Computer, Microsoft, Google, etc., han cambiado las reglas en sus propios sectores vía innovaciones. Pero, hoy, en muchas
compañías los responsables de TI (Chief Information Officers, CIO) deben luchar contra el prejuicio, común entre los otros ejecutivos, de que su tarea no tiene nada que ver con inversiones e innovaciones.
Esta concepción limitada apareció al agotarse el auge del comercio
electrónico (típico de los últimos años 90), cuando los directores financieros comenzaron a recortar gastos según criterios administrativos. Más tarde, surgió un argumento que tuvo su momento de popularidad: la TI como un insumo más, semejante a la electricidad o al combustible, que debe atenerse a gastos mínimos.
Reacción frente a los acontecimientos, clientes, y mercados
Innovación, innovación, innovación
La mayor ventaja estratégica que una organización puede tener en el mercado global es, sin lugar a dudas, la innovación. Es una de las grandes generadoras de valor pues puede conducir a nuevos mercados, nuevos clientes, nuevos productos, todo lo cual genera mucho valor.
Lamentablemente, no es fácil de lograr. Uno de los mejores lugares para encontrar innovación es Francia. Los franceses son excelentes innovadores. Podría decirse que esa notable capacidad es una de las razones por las cuales la economía francesa tiene mucho excedente comercial comparado con cualquiera otra nación.
¿Cómo generan tanta innovación?
En primer lugar, solucionan sus problemas de una forma muy visual. Usan imágenes para explicar y resolver problemas. Dedican mucho más tiempo al pensamiento creativo que al trabajo creativo. En realidad, los franceses tienden a minimizar el trabajo; sienten una especie de desdén por el trabajo. Debido a esa libertad, reaccionan rápidamente a las condiciones del mercado sin que el “trabajo” se les interponga en el camino.
La capacidad para moverse con velocidad es vital para la supervivencia en el futuro.
Los desafíos que enfrentarán los retailers
Presentan el informe “Store 3.0”

Para los expertos de Deloitte, los minoristas que quieran mantener la fidelidad de sus futuros consumidores, la generación Y (nacidos entre 1982 y 1995), deberán integrar la tecnología y su infraestructura para
con el fin de satisfacer la demanda de una mayor agilidad y personalización en la compra.
A diferencia del comercio tradicional, donde el espacio físico era imprescindible, el informe predice que los nuevos locales atraerán a sus clientes por el valor de ofrecer múltiples canales de compra, puntos de venta móviles, sin la necesidad de utilizar tarjeta o efectivo, y accesibilidad a una información instantánea sobre la disponibilidad del producto y el precio.
Algunas acciones son, la aplicación de espejos interactivos en los probadores de ropa, la utilización de pantallas táctiles para control de precios, y la creación de sitios sociales donde los consumidores pueden interactuar entre sí.

