miércoles, 1 de abril de 2026

    Latinoamérica: un buen mercado para invertir

    DOSSIER |

    Por Gustavo Baiman

    Baxter se especializa en la producción de productos para pacientes con insuficiencia renal crónica, hemofilia, enfermedades infecciosas y trastornos del sistema inmune. Su casa matriz está en Chicago. En la Argentina tiene operaciones desde el año 1993. El gerente general para América latina sur, Marcelo Rozas, coincide con los pronósticos de crecimiento para los próximos años (15% en la región y 6% en los países centrales, aproximadamente).
    “En muchos países de economías emergentes existen grandes sectores de la población, independientemente de su estatus social o económico, que empiezan a tener cobertura médica y acceso a terapias críticas que antes no tenían. En los últimos años, hubo un aumento en los presupuestos de salud en estos países. Para las empresas multinacionales, estos mercados empiezan a verse como más atractivos. Nosotros, por ejemplo, el año pasado abrimos operaciones en Perú. Hay una mayor confianza en los países latinoamericanos en cuanto a la estabilidad para desarrollar nuestro negocio con estándares de compañías estadounideses y con la posibilidad de competir con jugadores locales”.
    Si bien existe una estrategia corporativa a escala global, la compañía también se ajusta a las características y dinámica de cada mercado en particular para desarrollar sus líneas de productos. Del total de su facturación, 40% corresponde a las operaciones en Estados Unidos, 10% en América latina y el resto entre Europa y Asia. En cuanto a las unidades de negocio, los productos hospitalarios representan 35%, otro 35% los farmacéuticos, que es la parte de hemofilia y vacunas de productos premium, y 30% restante al segmento de diálisis. En la Argentina los productos de vacuna y hemofilia se llevan 50% de la facturación.
    “La Argentina es un país que dentro de la región desarrolló muy bien las terapias críticas. Hay una fuerte cobertura de las obras sociales y para las personas que no la tienen, en el caso de la hemofilia, están cubiertas por el Estado. Aquí la cobertura para estos tratamientos tiene muchos años. Por otra parte, la población en general envejece más y con mejor calidad de vida, se consumen muchos medicamentos que apuntan a la prevención de las enfermedades crónicas. Pero también cada vez hay más incidencia de determinadas enfermedades, como la diabetes, por la forma de vida que llevamos”, dice Rozas.
    Baxter no tiene como política hacer grandes inversiones enfocadas al marketing tradicional farmacéutico que apunta a la realización de eventos y congresos. Como se trata de una compañía con segmentos de tratamientos muy definidos y con pacientes crónicos, una gran parte del presupuesto está dirigida a estudios clínicos y a la colaboración de entrenamiento y capacitación para los médicos.
    Latinoamérica es una plaza que atrae inversiones para las manufacturas porque les permite bajar sensiblemente la estructura de costos, algunos países de la región ofrecen buenas exenciones impositivas. “Tenemos una planta en una región de México que tiene un tratamiento impositivo que nos permite lograr muy buenos costos; no sólo produce para el mercado mexicano sino que exporta para todo el mundo. En Puerto Rico, por ejemplo, que es una pequeña isla, tenemos cinco plantas productivas. No modificamos los precios de acuerdo a la región, pero sí los costos”, afirma Rozas.

    Genéricos y competencia
    En general, en el segmento de productos para tratamientos crónicos, por el nivel de inversión que se requiere y la economía de escala que se necesita para producirlos, los genéricos no son competencia. La cantidad de análisis y estudios que se requieren para que sean de alta calidad, desalienta la fabricación de genéricos.
    “Competimos a través del apoyo a estudios clínicos, colaborando en las asociaciones de pacientes crónicos, trayendo gente del exterior para que presenten casos nuevos y capacitando médicos para una línea nueva de productos. En cuanto a los productos hospitalarios, la competencia pasa por la inversión en activos fijos, poniendo, por ejemplo vaporizadores de anestesia, bombas para infundir, o algún otro tipo de equipamiento. Es agregarle valor a nuestros productos, el precio también es un factor a tener en cuenta”, concluye Rozas.