ESTRATEGIA | Empresas
Por Andrea Miranda

Que la moda es un gran negocio no es una novedad. Y que una dinámica de innovación y cambio la moviliza cada temporada, tampoco. Pero de eso se trata, justamente, el negocio del mundo fashion. Es la marca que certifica su esencia misma.
Cada temporada se ponen en marcha gran cantidad de engranajes que hacen girar esta rueda para que diseñadores y grandes marcas muestren al mundo sus nuevas creaciones. En las grandes capitales de la moda, este show tomó el formato de Semana de la Moda, días en los que conviven showrooms que exhiben diseños y tendencias del mundillo fashion con desfiles que, en cada edición, acaparan la atención de la prensa mundial.
En la Argentina, años atrás existían semanas de moda o desfiles por separado que, en general, se hacían en hoteles; al mismo tiempo, otras semanas de moda del mundo ya reunían “a todos los actores en un espacio para la realización de un desfile”, explica Diego Salas, jefe comercial de La Nación –uno de los organizadores de la BAFWeek–. Sobre esa base se empezó a pensar en un concepto integral que reuniera en un lugar “lo más representativo de marcas y diseño de autor”. Si bien tiene su público especializado, también es masivo: “Es masivo en el área de showroom y exclusivo en el área de pasarela”, analiza.
El evento supera la sucesión de desfiles y se convierte también en una contundente plataforma de negocios en la que organizadores, sponsors, marcas y diseñadores se benefician por la sinergia de estar ahí y asociados entre sí. A algunos de los involucrados la devolución les será tangible; a otros, intangible. Lo que está claro es que a toda la cadena de participantes les acerca un público interesado tanto en la indumentaria como en la información y el estilo de vida devenidos de él.
Aportes organizadores
La organización está en manos de APSA Centros Comerciales, La Nación y La Rural. Carolina Lascano, vocera institucional de BAFWeek y gerente de Relaciones Institucionales de Irsa (inversora en bienes raíces vinculada a APSA), dice que estas empresas “comparten el interés por el desarrollo de la industria textil y sus participantes: marcas, diseñadores, entidades vinculadas, nuevos talentos y sponsors”.
Más allá de consensuar los diversos aspectos de cada edición, cada parte aporta su expertise: “La Nación tiene a cargo la producción general y aporta sus medios para la difusión. APSA, a través de Paseo Alcorta como sponsor principal, es responsable de acercar marcas y diseñadores, y La Rural aporta su know how de logística”, explica Lascano.
A la hora de marcar los objetivos, Diego Salas habla de posicionamiento, tanto de la semana de la moda en la región y en el mundo como de la marca en sí misma, “para que el evento continúe creciendo”. Y acerca datos de la última edición (febrero 2010): hubo nueve sponsors, 12 stands y 21 showrooms, con un crecimiento de 30% con respecto a 2009; el número de asistentes, asegura, “crece en alrededor de 5.000 personas por edición”.
Marcia Guttner, vocera de negocios de BAFWeek y gerente comercial de Ferias Propias de La Rural, suma a los objetivos el de afianzar “una vidriera para las tendencias y el diseño argentino, que contribuya a reforzar el posicionamiento de Buenos Aires como capital latinoamericana de moda y propicie oportunidades de negocio para la industria”.
Ronda de negocios
Para enlazar diferentes eslabones de la cadena, BAFWeek aprovecha su espacio y junto a Fundación ExportAr organiza rondas de negocios que “estimulan y generan operaciones entre compradores internacionales y diseñadores y marcas argentinas”. Para participar, los diseñadores deben tener capacidad de exportación.
Los compradores también deben cubrir el requisito de “importar al menos 40% de su volumen”, explica Romina Querzoli, coordinadora de los encuentros por parte de ExportAr. Como resultado, a la última edición llegaron nueve compradores que tuvieron 239 reuniones con las 58 empresas nacionales participantes.
Mathieu Antos, director comercial del showroom LOA (Lounge Of Artists) de París, viajó para “hacer un relevamiento de talento que pueda desarrollarse en Europa”. Cuenta que vino a buscar “creatividad, originalidad y materiales interesantes, como cuero y lanas”, y que encontró “marcas interesantes que se destacan, son creativas, comerciales y están listas para exportar, entre ellas Kostüme y Mariana Dappiano”.
LOA, explica, trabaja con “productores independientes de muy alta gama y tiene una distribución muy puntual”; por eso, primero importa “pequeños volúmenes para hacer conocer la marca”. Antos supone que las negociaciones culminarán en operaciones porque esas marcas tienen “buen cuadro tarifario, calidad de terminación y una definición (de la marca) un poco más internacional”.
Con un showroom en San Pablo que trabaja con 308 tiendas –90% productos femeninos, 10% masculinos–, Alexandre Manetti, de Contemporáneo, vino a evaluar “diseño (femenino), calidad y concepto de imagen que se pueda posicionar en Brasil”. El especialista brasileño dijo haber prestado especial atención a las firmas “Dorina Vidoni y Jesús Fernández que tiene un tipo de lencería que no tenemos en Brasil”. Igual explica que la relación con los exportadores “jamás es de golpe, más bien sucede todo lentamente: primero nos enamoramos, después nos casamos; eso es bueno para ambas partes”.
Como balance del encuentro, ExportAr señala que los compradores calificaron como “muy interesante” la oferta exportable, tanto por calidad como por el diseño, pero que “el nivel de precios fue uno de los factores condicionantes a la hora de concretar operaciones comerciales”. También, que “otros compradores están coordinando un nuevo viaje de negocios para reunirse con Prüne, Cora Groppo, Trossman y Rapsodia, entre otros”, todas marcas que pasaron por BAFWeek.
La voz de los protagonistas
Kostüme nació en 2001 bajo el diseño de Camila Milessi y Emiliano Blanco y es una de las marcas locales reconocidas por la prensa internacional. Sus creadores, habitués de la pasarela de BAFWeek –participan desde 2003–, la consideran “un evento esencialmente social, de difusión en prensa” y una plataforma para mostrar sus colecciones. Para ellos, esa difusión local “ha sido muy beneficiosa”.
En la esfera internacional, Kostüme llegó el año pasado al mercado japonés y este año exportará a Tokio 20% de su producción. La marca se sumó a la ronda de negocios para tender líneas para la distribución en Europa y América latina y, por la buena recepción que mostraron los compradores, Milessi y Blanco esperan “seguir las negociaciones para conseguir representación en Francia y Estados Unidos”.
Big Bloom, dueña de las marcas Wanama y Cook –que presentan sus colecciones en la pasarela–, también decidió explorar esta vía de negocios. Su director, Emiliano Fitá, afirma que la empresa tuvo muy buena repercusión “a pesar de que las rondas están más a la búsqueda de proveedores locales que a la comercialización de franquicias”, y que tuvieron “reuniones positivas para acordar cuestiones importantes para el desarrollo del negocio”.
En cuanto al alcance de BAFWeek, Fitá opina que al ser el punto de encuentro “de los medios de comunicación de la Argentina y el mundo para conocer las tendencias de marcas y diseñadores más importantes del país”, se convierte en el lugar ideal para mostrar las colecciones. “BAF –no duda– es el evento de moda más importante que tenemos hoy. Y cumple su rol, tiene muy buena repercusión y difusión”.
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Tendencias 2010 Kika Tarelli, vocera de contenidos de BAFWeek, resume las tendencias presentadas en el Seminario de WGSN –empresa líder mundial en tendencias, análisis de mercado y comportamiento del consumidor–, realizado en BAFWeek: “Se hizo hincapié en el creciente poder del consumidor, a través del movimiento llamado ‘derecho a tener voz’; la actitud del consumidor incluye expresar su opinión, buscar una conexión con su identidad cultural y mantener una experiencia sensorial con lo que consume. Con respecto a los materiales, predominan el uso de la tecnología para mejorar las telas y el concepto ambiental y de desarrollo sustentable adaptado a lo textil”. |

