jueves, 30 de abril de 2026

    El camino razonable hacia una IT flexible

    TECNOLOGÍA |

    Por Gaspar Lia


    Paul Maritz

    Para ese entonces, los mainframe tenían una potencia a veces excesiva para ser usada en una aplicación a la vez. Así, parecía conveniente compartir esa disponibilidad entre usuarios simultáneos.
    Lo primero que se logró fue partir la potencia en “particiones”. Esas particiones permitían que varios programas corrieran al mismo tiempo, pero no daban independencia a los diferentes usuarios. Era como compartir una comida entre tres o cuatro personas en un mismo plato en el que se hicieron líneas dividiendo lo que le toca a cada uno.
    Luego, se crearon las máquinas virtuales (VM) y entonces todos compartían la comida, pero cada uno con su plato. Cada cliente o usuario tenía ante sí la imagen de una máquina completa, con su sistema operativo, sus programas, sus archivos, etc.
    Cuando la computación se hizo más accesible y comenzaron a proliferar aplicaciones y servidores conectados a redes locales, remotas e Internet, todo se facilitó. Pero también aumentó el desperdicio de potencia de computación, de recursos humanos dedicados a la administración de algo tan heterogéneo, de energía eléctrica, de espacio en el centro de datos, de licencias de software no utilizadas y más.
    En auxilio de esta disgregación, llegó la virtualización y VMware fue pionero al crear plataformas de software que permiten consolidar en un pool los recursos necesarios para que funcionen aplicaciones que antes requerían de máquinas/servidores prácticamente dedicados. El promedio de aprovechamiento de un computador usado como servidor es de 45%. Si se tienen muchos servidores, hay muchos 55% desperdiciados. Además, existen los procesos que tienen picos de demanda y que el resto del tiempo, generan capacidad ociosa.
    VMware permite consolidar servidores en una menor cantidad de máquinas físicas que tienen la potencia total necesaria o sea que se elimina el desperdicio individual. Lo mismo ocurre con el almacenamientos de datos y otros recursos de la infraestructura de IT que VM administra.

    En el radar de los gestores
    Mercado fue invitado por VMware a su principal evento anual. Una vez allí, descubrimos que el atractivo de la virtualización ya no es para nerds o especialistas. Es un tema para la estrategia de la empresa, del negocio.
    Asistieron unas 13.000 personas que forman parte de un ecosistema creado por VMware, pero en el que están compañías como HP, IBM, Dell, Cisco, Wyse, Symantec, EMC, NetApp y otras. Estas empresas han adoptado la tecnología de VMware para que sus clientes puedan aprovechar las ventajas de la virtualización en sus soluciones.
    Por ejemplo, HP ofrece soluciones para crear desktops virtuales, donde las imágenes de los sistemas están en un servidor de HP y el usuario puede acceder a su desktop, con su propia configuración, desde cualquier puesto de la red. Para esto, HP usa tecnología vCenter de VMware y sus propias integraciones.
    La virtualización de la infraestructura de IT de la empresa facilitará la competitividad y la puesta en marcha de nuevos proyectos y aplicaciones de una forma nunca antes vista.

    Beneficios de la virtualización
    Los beneficios de lo virtual no son pocos. Para comenzar, se reduce la inversión de capital en equipamientos y sus gastos operativos, incluyendo energía, staff de administración de los sistemas, viáticos, comunicaciones y muchos otros.
    Pero tal vez esos no sean los principales beneficios. Vivimos en una época donde la agilidad de movimiento de una empresa puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso. Responder al mercado, a las estrategias de optimización de procesos y a los movimientos de la competencia son hitos fundamentales en el desempeño de una organización de negocio.
    La virtualización permite ahorrar tiempos y labor humana. Cuando aparece una nueva necesidad, la plataforma virtual provee, por ejemplo, el servidor para que corra una nueva aplicación o servicio que marcará una ventaja que hará la diferencia. Eso se logrará a una velocidad significativamente mayor que en el mundo físico, sin restricciones y permitiendo la asignación de recursos según las prioridades del negocio.
    La compañía verá reducir su consumo de energía y el impacto ambiental de sus operaciones. Hay estadísticas que demuestran reducciones de hasta 80% en la energía consumida por centros de datos que son consolidados usando virtualización.
    ¿Cuántos proyectos llegan tarde mal o nunca por falta de recursos y dedicación? Quienes administran algún área empresarial saben que esos casos existen y que la falta de disponibilidad de recursos, humanos y tecnológicos frenan el cambio y la innovación.
    La realidad es que 70% del gasto en IT se aplica a mantener “las cosas funcionando.” Eso es mantenimiento y operación. Si se logra desplazar una gran parte de ese componente “día a día” hacia la zona de valor de la organización y a los nuevos proyectos y acciones, el negocio será más exitoso. Resumiendo: el recurso puede desplazarse hacia la innovación estratégica.
    “La razón por la que existimos es la reducción de la complejidad. La mayor parte de la inversión en IT se utiliza en cosas que no logran hacer que una empresa se diferencie o logre servir mejor a sus clientes”, dijo el presidente de VMware, Paul Maritz. “Nosotros, como industria y si queremos seguir creciendo, tenemos que tomar ese 70% del gasto y moverlo hacia acciones de diferenciación. Todas nuestras acciones deben ser para mover ese indicador y lograr que nuestros clientes sean más ágiles, más productivos y tengan un menor costo”, agregó.
    Para Maritz y otros líderes de la industria de IT, “la virtualización es la única tecnología que puede ofrecer un camino evolutivo hacia esa transformación”.

    Cómo vamos de aquí, hasta allí
    Vemos que el panorama de lo virtual es atractivo, sin duda. Pero ya tenemos nuestros centros de datos…, que funcionan en general bien y son relativamente estables. Hemos invertido años de esfuerzo y capital. La prudencia nos aconseja no escuchar cantos de sirena en una actividad como la de IT, que ha prometido tantas cosas.
    Lo razonable es ir paso a paso. El CEO de VMware reconoce esa realidad y propone “dar pasos parciales y digeribles, donde cada paso tenga sentido y se justifique con un retorno concreto. La virtualización es la tecnología que posibilita este avance, ya sea de VMware o de otro proveedor”, agrega Maritz.
    VMware ha creado una plataforma que, para ser gráficos y muy simples, podemos definir como un sistema operativo capaz de hacer funcionar un pool de recursos. Si alguien se imagina un amontonamiento desordenado de hardware y software donde pueden ocurrir cosas como canibalismo entre aplicaciones, caída de aplicaciones y otros escándalos, se equivoca.
    La virtualización utiliza un concepto que se denomina “encapsulado”. Significa que se forma un contexto o cápsula en la que se encierra a una aplicación con todas sus complejidades y elementos de conexión, para ponerla dentro de una caja negra. Y es esa caja negra la que, en forma no disruptiva para el resto del contexto, permite insertar nueva funcionalidad, hacer puesta a punto e incluso extraer elementos heredables por otros elementos del centro de datos.
    Cada servidor virtual puede configurarse desde cero según las necesidades o bien clonarse de un servidor existente que tenga similares características. El resultado es la creación de máquinas virtuales on-demand e instantánea.
    El camino a seguir, siempre según Paul Maritz, es el que comienza con proyectos de valor concreto como consolidación de servidores, donde se economizarán costos de capital y operación. Una vez hecho eso, se tendrá un entorno más flexible y escalable.
    En los últimos meses estamos escuchando mucho sobre cloud computing. Un principio en el que una organización puede tener sus recursos de procesamiento de aplicaciones alojados en una “nube” a la que los usuarios se conectan para acceder a determinadas o a todas las aplicaciones de una empresa. Numerosos especialistas ven este esquema como al futuro en cuanto a entrega de aplicaciones.
    VMware también dispone de la tecnología para creación de nubes privadas o públicas. VMware permite crear máquinas virtuales en esas “nubes” y moverlas de una nube a otra o desde un centro de cómputos a la nube y viceversa. También se pueden conformar centros de datos virtuales que, por ejemplo, se componen de algunas de sus partes que están en una nube pública; de otras que residen en la nube privada de la empresa y de otras más que está en el centro de datos tradicional de la compañía.

    Virtualización y movilidad
    Los dispositivos móviles como iPhone y Blackberry, entre otros, se están convirtiendo en las computadoras del mañana. Muchas empresas tienen una fuerza de trabajo móvil en actividades como venta, promoción, reposición, distribución, atención de la salud y numerosas otras.
    Uno de los problemas que se presentan, para las empresas, es la estandarización de los equipos portátiles, la seguridad de sus datos y software y su mantenimiento. El departamento de IT debe disponer de recursos de administración y, fundamentalmente, de auditoría del uso de esos recursos. Esta es una gestión muy compleja que exige la creación de políticas de uso y seguridad, con su consiguiente imposición.
    Luego, están las actualizaciones de sistemas operativos, distribución de patches de seguridad o corrección a programas que residen en los teléfonos inteligentes o handhelds utilizados. Imaginen lo difícil de distribuir una corrección a varios cientos de teléfonos inteligentes si estos no tienen todos el mismo sistema operativo y características físicas.
    Para solucionar este problema en forma radical, VMware dispone de una plataforma que centraliza en un servidor las imágenes de los teléfonos inteligentes o handhelds. Las aplicaciones y la inteligencia para operar no están en el dispositivo portable.
    La idea es que los empleados puedan usar sus propios elementos móviles, lo cual reduce el costo para las compañías, pero sin perder el control del uso. El teléfono o handheld de cada empleado tiene su operatividad personal separada de la que es de la compañía.
    A la funcionalidad del negocio de la empresa se accede usando un software que se instala y ocupa un mínimo de recurso en el elemento móvil. De esta manera, la empresa gobierna las políticas de uso de sus aplicaciones que operan en un entorno virtual regulado y centralizado, rápidamente actualizable y ya no tiene que preocuparse por el plano del hardware o distribución de cambios, versiones y correcciones. El usuario tiene dos perfiles en un mismo teléfono/dispositivo. El personal y el corporativo.