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Investigación en EE.UU.
¿Quiere ser feliz? Espere a que le llegue la vejez

Según un estudio de la Universidad de Chicago, los estadounidenses son más felices a medida que envejecen. Otras conclusiones: los baby boomers (la generación de la posguerra, nacidos después de 1945) están menos satisfechos que generaciones anteriores; los afroamericanos son menos felices que los blancos, los hombres, menos que las mujeres.
Desde 1972, los investigadores repiten la misma pregunta a estadounidenses de todo tipo: “tomadas las cosas en general, ¿usted diría que es muy feliz, bastante feliz o no demasiado feliz?.
Yang clasificó la felicidad por edad y grupos raciales y descubrió que en personas de 18 años, las mujeres blancas son las más felices (33% de probabilidad de ser muy felices); luego siguen hombres blancos (28%), mujeres negras (18%) y hombres negros (15%).
Preferencias en elección de pareja
Los hombres las prefieren cultas y solventes
Dos sociólogas de la Universidad de Iowa –Christine Whelan y Christie Boxer– analizaron las preferencias de muchachos y chicas en cuanto a la elección de pareja. Utilizaron un universo de 1.100 estudiantes de cuatro universidades distintas.
En el estudio descubrieron que los hombres se interesan cada vez más por las mujeres con instrucción y con buenas perspectivas económicas pero les interesa menos el tema de la castidad.
Las mujeres, por su parte, prefieren un hombre que desee una familia y no les importa tanto como antes que sea un tipo físicamente atractivo.
Para el estudio, las investigadoras analizaron resultados de una encuesta realizada en 2008 entre 1.100 estudiantes de grado de tres universidades: Iowa, Washington y Penn State University. Los resultados obtenidos fueron comparados con anteriores estudios de preferencias.
En el cuestionario, los entrevistados debían calificar desde “irrelevante (0) hasta “esencial” (3) a 18 características que preferirían en la elección de pareja. Se descubrió que los jóvenes adultos de hoy clasifican el amor y la atracción como más importante, dos condiciones que en otras generaciones no figuraban entre las más destacables.
Según los usuarios de Guía Oleo
Los restaurantes más populares de Buenos Aires

La guía online, donde los usuarios califican con su voto, permite acceder al listado de los restaurantes más comentados por los amantes de la gastronomía.
Los usuarios pueden otorgar diferentes calificaciones a los restaurantes basándose en el servicio, el ambiente, el precio y la comida. De esta forma puede accederse a un ranking para todos los gustos, que va desde la cocina árabe al sushi, y precios desde $30 hasta más de $100 por persona.
El restaurante más votado es Sarkis, un lugar tradicional para degustar lo mejor de la comida árabe. Con sus más de 400 votos se convierte en el sitio más comentado por la comunidad Oleo. Con 348 votos Olsen ocupa el segundo lugar. El exclusivo restaurante del barrio de Palermo fue comentado por más de 300 usuarios que destacan su ambientación y lo recomiendan como una oportunidad para conocer algunos platos de la cocina noruega.
En el tercer puesto se encuentra Montana Bistro, el restaurante de cocina de autor ubicado en Caballito. Los siguientes restaurantes más votados en Guía Oleo representan diferentes culturas a través de sus platos. Osaka, con su variedad de cocina internacional, peruana y japonesa, es recomendado por el sushi y el ceviche. Por su parte, Kansas se caracteriza por sus abundantes platos de comida estadounidense. Guía Online de Restaurantes (www.guiaoleo.com.ar).
Una explicación posible
¿Y si la sal fuera el antidepresivo natural?

La mayoría de la gente consume demasiada sal. Eso es un hecho de fácil comprobación. Ahora, un grupo investigador de la Universidad de Iowa –el psicólogo Kim Johnson y sus colegas– cree haber dado con una posible explicación.
El grupo vio que cuando a las ratas les falta cloruro de sodio (o sea, sal común de mesa), no muestran entusiasmo por actividades que normalmente disfrutan, como beber sustancias azucaradas o jugar con una barra que estimula una sensación agradable en sus cerebros.
Los investigadores no pueden decir si se trata de una depresión total porque hay varios criterios en un diagnóstico de ese tipo, pero al menos una pérdida de placer en actividades normalmente placenteras, lo cual es una característica de depresión psicológica. Y además, la idea que la sal es una sustancia que eleva naturalmente el estado de ánimo ayuda a entender por qué nos sentimos tan tentados a ingerir más de lo aconsejado, aunque se sabe muy bien que contribuye a subir la presión sanguínea, a la enfermedad coronaria y otros problemas.
Investigaciones anteriores han demostrado que el consumo promedio de sal en el mundo es de unos 10 gramos por día, lo cual es más de los 4 gramos que recomienda la FDA en Estados Unidos, y podría también ser superior a lo que el cuerpo necesita para subsistir.
Un nuevo modelo de negocios
Cuando gratis es el mejor precio

¿Contradicción en sus términos? Claro que sí. Sin embargo, la gratuidad es un modelo que nació en la Web y comienza a difundirse. De esto trata un libro de Chris Anderson aún no publicado.
El libro se titulará, cuando aparezca en julio “Free: The Past and Future of a Radical Price”. Es, en realidad, la continuación de un artículo que el autor publicara el año pasado en la revista Wired cuyo título en inglés era “Free! Why $0.00 is the Future of Business”. O sea, para el autor, cero peso es el futuro de los negocios.
En realidad, este tema no preocupa solamente a Anderson, que es director de la revista Wired y ex periodista de The Economist. El término gratis –en inglés “free”– ya ha dado origen por lo menos a dos vocablos nuevos. Uno es “freeconomics”, o sea una economía donde las transacciones son gratuitas. El otro es “freemium” acuñado por el capitalista de riesgo Fred Wilson para describir el nuevo modelo de negocios que utilizan los servicios online y las empresas de software. El objetivo es acumular grandes masas de clientes con la oferta gratuita pero después cobrarles por una versión mejorada en la esperanza de que esa venta subsidie el uso gratuito.
Todos, dice el autor, pueden beneficiarse con esta nueva manera de pensar los negocios.
La solución es aire comprimido
Nuevo sistema híbrido que prescinde de baterías

Los coches híbridos libran la batalla de los costos pues las baterías que usan son muy caras. Ahora surge la posibilidad de reemplazarlas por aire comprimido. El sistema, fruto de la investigación de un investigador del Swiss Federal Institute of Technology, almacena energía usando los pistones del motor para comprimir aire.
La tecnología creada en Zurich, Suiza, podría ahorrar la misma cantidad de combustible que los actuales autos híbridos que utilizan nafta y electricidad, pero sería notablemente más barata. Los coches híbridos convencionales tienen motor de explosión y batería eléctrica que recoge la energía del frenado que, de otra manera, se perdería en forma de calor. El gran inconveniente de este método es que las baterías son muy caras, razón por la cual los híbridos no alcanzan la competitividad que necesitan para desplazar a los coches a nafta.
¿Rival de Google?
Kosmix y “decime más de cualquier tema”

Kosmix, una start-up bien financiada de Silicon Valley, suele ser descripta en blogs y sitios de noticias como un motor de búsquedas que algún día podría rivalizar con Google.
Si bien la comparación podría resultar halagadora, molesta a sus dos fundadores, Venky Harinarayan y Anand Rajaraman. Pero no por temor a no alcanzar la meta que le vaticinan sino por Kosmix está tratando de hacer algo muy diferente de las búsquedas tradicionales. Kosmix no fue fundada para encontrar los mejores documentos según palabras clave. Su objetivo es, en cambio, atender a los que piden “decime más de este tema”.
Cuando un usuario pone una palabra clave, o un tema, Kosmix sale a reunir contenido en toda la Web para crear una especie de entrada enciclopédica multimedial sobre lo que le piden. Si la empresa consigue masa crítica, entraría a competir, no con Google sino con empresas de medios, viejas y nuevas.
Sustituto del plástico
Más cerca de la madera líquida

Desde hace 40 años la ciencia busca liberar al mundo de su dependencia del plástico. En ese lapso, el plástico se volvió cada vez más barato y más durable hasta convertirse en la alternativa lógica para muchos materiales de origen natural.
La consecuencia es conocida por pocos: una gruesa capa de desechos plásticos cubre hoy una superficie aproximada de unos 1.609.000 km2 en el fondo del Océano Pacífico. La materia es demasiado dura para ser degradada por bacterias.
Concientes del peligro, los investigadores arrecian la búsqueda de sustitutos para el principal ingrediente del plástico: el petróleo. Buscan algo renovable, biodegradable y lo suficientemente abundante como para ser barato.
Fracasaron en el pasado con algo que parecía un gran candidato y que en los 90 fue abandonado por químicos estadounidenses: el lignino, un componente natural que da firmeza a los árboles. Tecnaro, una empresa alemana, asegura que podría reavivar el interés en el lignino en la búsqueda de bioplásticos mejores y más baratos.

