viernes, 3 de abril de 2026

    Desarrollar la cultura industrial

    ESPECIAL RSE | Capítulo III

     


    Fernando Favaro

    El foco esta puesto en actuar como factor de desarrollo, respetando el medio ambiente y potenciando el crecimiento de sus diferentes grupos de interés. Se evita hacer asistencialismo o paternalismo, con la idea de ofrecer las herramientas necesarias para que los distintos actores protagonicen los procesos de cambio.
    “Todas las actividades de desarrollo local que implementamos proponen fortalecer las instituciones, fomentar los liderazgos naturales y contribuir con propuestas, de manera tal de colaborar en la mejora de la calidad de vida de los habitantes de las comunidades vecinas a las plantas de la empresa, principalmente en San Nicolás, Ramallo, Ensenada y Berisso”.
    “El crecimiento e internacionalización de Organización Techint y de la misma Ternium en los últimos años trajo aparejado un cambio en el vínculo con la comunidad: pasamos de una comunidad local y definida a otra más dispersa y globalizada. Vimos que debíamos pensar globalmente para actuar localmente, lo que requirió que los programas se fueran adaptando”, dice Fernando Favaro, gerente de Relaciones con la Comunidad de Ternium Siderar.

    Pocos, pero con impacto

    Las iniciativas se concentran en pocos programas de gran impacto comunitario. Se focalizan en la educación, eje asumido en general desde Organización Techint como prioritario. Las otras áreas claves son salud, integración y cultura. En todos los casos, se busca promover el fortalecimiento de las instituciones de manera de facilitar la sustentabilidad de los programas, tanto en su operación como en su desarrollo. El apoyo de la empresa se realiza en un ciclo determinado sin que implique un padrinazgo indefinido a futuro.
    Un ejemplo es el “Programa Fortalecimiento de Escuelas Técnicas” (FETEC), un programa de articulación interinstitucional entre la empresa, el Estado y las escuelas. Con la participación anual de 700 alumnos pertenecientes a las comunidades vecinas de las plantas de Ternium Siderar, se propone reducir la brecha existente entre la formación con la que los jóvenes técnicos egresan del nivel Polimodal y el perfil requerido por el mercado laboral industrial.
    “Propiciamos el trabajo articulado entre instituciones públicas y privadas para distribuir el esfuerzo, promover la responsabilidad de todos los actores y favorecer la evaluación del impacto. Cada programa tiene que estar documentado, con finalidades y criterios de aplicación explicitados. Debe tener un impacto estimado y verificado en el curso del tiempo, con una medición concreta de los resultados. Queremos transmitir los valores de transparencia, equidad, respeto a las instituciones, eficiencia en la administración, siempre destacando la confianza en la educación como medio de desarrollo social”, dice Favaro.
    La empresa apuesta a seguir trabajando en iniciativas de desarrollo de sus grupos de interés, como clientes y proveedores (Programa ProPymes), empleados y comunidad en general; y profundizando temáticas naturales de la cultura industrial como la seguridad y el medio ambiente. Todas estas acciones son gestionadas desde diferentes áreas de la empresa.