Por Gustavo Baiman

Hace más de dos años, la municipalidad de San Isidro inició un proyecto de reformulación urbanística. Con 60% de las obras realizadas, las autoridades del partido estiman que a mediados del año que viene esta ambiciosa propuesta estará terminada.
Las principales reformas, llevadas adelante fundamentalmente en la localidad de Boulogne, son la construcción de un túnel vehicular sobre la ruta provincial 4 (Camino de Cintura), una estación de transferencia de pasajeros, áreas de estacionamiento, un amplio espacio verde para el esparcimiento de la comunidad e instalaciones deportivas. Además, contempla la urbanización e integración del tejido de asentamientos precarios en lo que eran terrenos ferroviarios y la apertura de calles de vinculación con la localidad de Villa Adelina.
Según el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, esta obra es el único caso en el país de reformulación integral de un municipio: “El foco está puesto en el crecimiento, tanto en la calidad de vida de los ciudadanos como en el desarrollo de las áreas comerciales. Realizamos convenios con distintos actores públicos y privados y hoy ya podemos ver los espacios libres que ganamos, fundamentalmente haciendo que la intersección de las dos principales rutas de Boulogne sea por abajo y corriendo la estación de tren”.
Además de los recursos del municipio, la financiación de esta iniciativa cuenta con los aportes del Gobierno provincial, el Ministerio de Planificación Federal, el Ministerio de Obras Publicas, Vivienda y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, el ONABE –Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado– y las empresas Belgrano Cargas S.A. y Ferrovías.
A la búsqueda del equilibrio
“No queremos parches sueltos, buscamos la verdadera integración de la ciudad. La idea es equilibrar el este con el oeste, el este hacia el río es la zona más consolidada y el oeste es la parte que demanda más infraestructura básica, como por ejemplo la instalación de cloacas. Con los planes federales pudimos construir viviendas, más avenidas y vías de acceso. Nuestra estrategia para llevar adelante esta empresa es la planificación y el apoyo de la comunidad porque no queremos hacer nada sin el consenso de los vecinos”, dice Posse.
El Plan Federal de Viviendas incluye también el mejoramiento de viviendas precarias y la ejecución de obras de infraestructura como la apertura y pavimentación de calles, construcción de veredas, instalación de servicios de cloacas, luz, agua, gas y desagües pluviales dentro de los barrios a urbanizar.
El enfoque social
“Es importante en esta iniciativa destacar la cuestión social –dice Posse– porque las obras, además, abrieron muchas posibilidades laborales; se recuperó mucho trabajo en el sector de la construcción. Son empleos genuinos, de oficios y en condiciones de formalidad. También hay que subrayar que esto tendrá un fuerte impacto en la economía del partido porque las zonas comerciales quedarán fortalecidas”.
Con la reforma se espera que el centro de Boulogne tenga mejores condiciones de habitabilidad y seguridad. La central de transferencia permitirá vincular los distintos medios de transporte público y se incorporarán nuevos espacios verdes con los terrenos comprados por el municipio a la Afip. Estas obras promoverán el desarrollo de Boulogne como lugar estratégico dentro del partido de San Isidro e incrementarán el valor de las propiedades en la zona.
“El municipio tiene un presupuesto de $300 millones y está muy bien equilibrado; el área de administración central se lleva menos de 15% del presupuesto. También hay que decir que el ciento por ciento de la salud es municipal y que casi un tercio del presupuesto se va a esa área, $90 millones. Además, tenemos un patrullaje suplementario que pagamos nosotros”, concluye Posse.

