Por Carina Martínez

Armando Almeida
Foto: Gabriel Reig
La nueva empresa surge como una fusión que combina el grupo de negocios de red de Nokia con las actividades relacionadas con operadores de telecomunicaciones de Siemens. Cuenta con aproximadamente 60.000 empleados y su casa matriz se encuentra en Helsinki, Finlandia. Su portfolio incluye diversas soluciones relacionadas con infraestructura y servicios de redes de comunicaciones, que impulsan la convergencia de IP y brindan soluciones punto a punto, llave en mano.
Si bien el proceso de fusión de estas áreas de negocios comenzó en abril de 2006, en nuestro país fue recién en octubre de este año que Nokia Siemens Networks obtuvo la aprobación de las autoridades que le permitió comenzar sus operaciones.
En diciembre, Armando Almeida, vicepresidente para América latina de la flamante compañía, se reunió con Mercado y habló sobre el futuro de las comunicaciones y el complejo proceso de fusión de dos gigantes.
–¿De qué se trata hoy la telefonía, las comunicaciones, en la era Web 2.0?
–Como Nokia Siemens Networks, estamos en el área de infraestructura y creo que la Web 2.0 está cambiando, obviamente, la manera en que las personas se están comunicando. Cada vez más personas están accediendo a Internet y las necesidades que se plantean ahora son muy altas en términos de banda ancha. Esto quiere decir que en la parte de comunicaciones hay un aumento significativo de pedidos de recursos e infraestructura.
Existen dos temas importantes; por un lado, el enorme aumento de tráfico que se prevé en el área de comunicaciones. Creemos que para 2015 será 100 veces mayor al actual. El otro se relaciona con que las personas, fundamentalmente los jóvenes, quieren ser protagonistas de este proceso. Actualmente, hay más o menos 2.700 millones de personas con acceso a las comunicaciones y calculamos que para 2015 se llegará a 5 mil millones de personas que van a querer acceder a Internet y a las comunicaciones en general.
–Con la creciente tendencia a la convergencia es difícil hablar sólo de telefonía “tradicional”, como ser, la telefonía fija que sólo transmite voz. Pero aún existe. ¿Qué pasará en el futuro? ¿Será reemplazada por IP o habrá una convivencia pacífica?
–La telefonía fija “tradicional” continuará en los próximos años porque la infraestructura está montada, las inversiones están hechas y las personas tienen acceso. El tema es qué tipo de información estará pasando sobre esa infraestructura. Va a haber servicios adicionales a los cuales las personas tendrán acceso. De acá a 10 años, en cambio, sí creo que va a desaparecer porque, en la infraestructura que se está montando hoy y en la que seguirá siendo montada, la voz será sólo uno de los elementos que van a pasar sobre esas tecnologías.
Respecto de la telefonía móvil, por la Web 2.0 pero más por Internet, las personas necesitan teléfonos con funciones no sólo de transmisión de voz sino de datos. Y es necesario que la infraestructura esté preparada para eso. En este sentido son centrales las redes 3G y Wi-Max. Creo que éste es un tema clave: para acceder a Internet; se necesitan redes de transmisión mucho más rápidas que las actuales.
Una de las cuestiones interesantes es si realmente IP es el mejor protocolo para este aumento enorme de tráfico. Estamos haciendo estudios, análisis y desarrollos de productos alternativos. IP no es un protocolo suficientemente eficiente. Sí es más eficiente y flexible que la telefonía “tradicional”, pero creemos que hay otros productos que van a desarrollarse que son más fuertes que IP ya que utilizan una arquitectura más flat [fina, delgada] y eficiente de transmisión de información.
IP es un protocolo que está muy segmentado, al mandar información, debe agregarse otra información adicional a los paquetes, lo cual conspira contra su eficiencia. Se necesitan end to end [punto a punto] mucho más rápidos para hacer frente al aumento de tráfico de 100 veces que se prevé en el futuro cercano. Nuestra empresa está realizando desarrollos en esta área, en arquitecturas nuevas más preparadas para pasar datos e información mucho más rápidamente.
–¿Cuáles son las perspectivas en I&D y cómo fue el proceso de fusión?
–La inversión en I&D es de aproximadamente 20% de la facturación, € 3 mil millones por año a escala mundial. Y con la fusión tenemos más dinero que cuando las dos empresas estaban separadas, y podemos realizar desarrollos más rápidamente. En este mercado, con la necesidad de desarrollo de tantas tecnologías, requiere de una masa crítica para poder invertir.
La decisión de juntar las dos empresas se hizo en junio de 2006. Durante nueve meses, centenas de personas de las dos compañías y de varias partes del mundo, trabajaron definiendo el portafolio, el modelo de operaciones, el modelo organizacional. Se hizo en un clean room environment; o sea, las decisiones no podían ser habladas afuera porque las dos empresas continuaban en el mercado como competidoras. A partir de enero, se definieron los líderes, que dieron su acuerdo y así terminó de definirse el modelo organizacional y de operaciones. El 1 de abril dieron comienzo las operaciones en todo el mundo casi al mismo tiempo. En la Argentina recién en octubre se obtuvo la aprobación de las autoridades.
–Para desarrollar los potenciales de las nuevas tecnologías en comunicaciones se requieren inversiones importantes en infraestructura, en redes digitales, por parte de los operadores. ¿Considera que se están realizando inversiones suficientes y adecuadas, o hay carencias que obstaculizan?
–Las inversiones por parte de todos los operadores, en la Argentina y en América latina en general, vienen en aumento; estamos en un mercado de inversión y de crecimiento. El principal obstáculo que tienen las compañías es conseguir recursos humanos adecuados. Las inversiones de caja, de cable, de infraestructura están hechas. El reto es la preparación de las personas para instalar y gerenciar estos networks. El problema mayor para nosotros es la falta de recursos humanos preparados y a buenos costos.
–¿Cómo ve el desarrollo de Wi-Max? ¿Cuándo impactará masivamente en los usuarios?
–En 2008, en soluciones para datos, en soluciones inalámbricas para banda ancha, 3G va a ser más fuerte que Wi-Max, porque ya estamos desarrollando las redes y vamos a tener propuestas muy buenas en banda ancha inalámbrica con 3G. El problema es que las frecuencias de 3G son mucho más bajas que las de Wi-Max, y se tienen menos frecuencias para todos los usuarios. Por lo tanto, es bueno para comenzar pero luego no va a haber frecuencias suficientes. Dependerá de cuán rápido se dé la penetración de 3G (que actualmente en la Argentina es casi cero).
La gran penetración de Wi-Max vendrá con las portátiles, con las notebooks. En 3G no va a haber frecuencia suficiente y Wi-Max será la otra opción. Considero que para fines de 2008 y principios de 2009 va a haber más soluciones de Wi-Max.
En celulares, en cambio, vendrá más tardíamente; quizás hacia fines de 2009. El celular necesita otras cuestiones. Con un celular Wi-Max se puede trabajar en un lugar que esté dentro del rango, pero en el momento en que se sale de esa área, se necesita transferir la llamada a otra red. Y como la única red nacional actual es la de 2G se pierde la llamada. Por eso 3G y 2G son las mejores soluciones para celulares actualmente.


