sábado, 4 de abril de 2026

    Todos contra Microsoft


    Bill Gates

    Parece que se hubiera abierto la temporada de caza en los predios de Microsoft
    Office. Sun Microsystems ataca con StarOffice, un paquete de software
    de productividad, que distribuye Google. Por su parte, Google tiene su propio
    paquete de productividad con base en la Web llamado Google Docs y Spreadsheets.
    Apple sacó iWork y una nueva hoja de cálculo llamada Numbers (para
    competir con Excel de Microsoft). En fuente abierta está el OpenOffice,
    creado sobre el mismo código base que el StarOffice de Sun.
    Todos aparecen mientras el dominio de Microsoft en software de productividad
    –Word, PowerPoint y Excel– sigue fuerte, con una participación
    en el mercado de por lo menos 95% y ganancias netas de US$ 14.000 millones sobre
    ingresos de US$ 51.100 millones. Y además, tiene ahora un nuevo ciclo
    de productos incorporados a Office 2007.
    ¿Qué sentido tiene apuntarle los cañones, entonces? Ésa
    es la pregunta que se propuso discutir un panel de catedráticos de la
    escuela de negocios Wharton, intrigados por la cantidad de competidores que
    salen a jugar a la cancha de Microsoft. Algunos dicen que aunque no lograran
    más que sacarle un solo puntito en market share, el negocio
    que conseguirían sería por demás lucrativo. Otros entienden
    que los rivales sólo pretenden debilitar el dominio de Microsoft de alguna
    manera. Y un tercer grupo señala que la vieja figura de la competencia
    sigue vivita y coleando en el campo de la tecnología y que Microsoft
    es un contrincante distinguido en muchos frentes diferentes.
    Para Kevin Werbach, profesor de ética empresarial y estudios legales,
    la gallina de los huevos de oro es Office, más que Windows. “las
    nuevas versiones de Windows son cada vez más esporádicas, mientras
    que las actualizaciones de Office serán la gran fuente de ingresos en
    los años venideros“. Es Office la plataforma que infiltra a Microsoft
    en casi todas las computadoras del mundo. “¿A quién se le
    ocurriría aparecerse en una conferencia con una presentación que
    no sea Power Point o enviar un documento en un formato que no sea Word?”,
    pregunta Werbach.
    Y sin embargo, para Kendall Whitehouse, director de Tecnología Informática
    en Wharton, el paquete Microsoft de productividad es mucho más atacable
    que el Windows. “Un producto con mejor interfaz, opciones más sencillas
    y capacidad para leer y escribir documentos de Office podría quitarle
    bastante mercado”.
    Lawrence Hrebiniak, cree que una parte de la fascinación que ejerce Office
    no es otra cosa que el atractivo de ir “a por el gigante”. “La
    gente quiere que haya algún tipo de competencia.”

    Objetivos y estrategias
    Un capítulo aparte merece Google, dice Hrebiniak, quien opina que el
    juego entre Microsoft y Google no siempre es totalmente racional. Google está
    regalando un paquete de software para oficina (competidor de Office)
    argumentando que es sólo un “entretenimiento”, pero en realidad
    le está apuntando a su archirrival. ¿Qué buscan los competidores?
    Los objetivos son diferentes. Google busca vender más publicidad. Para
    iWork de Apple, se trata de dar a la gente otra razón para comprar iMac.
    Otros pretenden vender software como un servicio con base en la Web.

    La actual camada de competidores de Microsoft Office muestra una diferencia
    sustancial frente a desafiantes anteriores como Novell y Netscape. Son grandes
    jugadores como Google, Apple, Sun y no necesitan hacer dinero directamente con
    el software porque tienen otras fuentes de ingreso. No les resulta
    difícil aventajar a Office en precio, experimentar y sacar a Microsoft
    una tajada en el mercado. La opinión es de Werbach.
    El 15 de agosto, Sun anunció que su paquete StarOffice será distribuido
    gratuitamente como parte del software Google Pack que se baja de Internet. Con
    el servicio, Google ofrece navegador Mozilla Firefox, StarOffice, Skype y otras
    aplicaciones. Sun también integró las búsquedas Google
    a su StarOffice. Sun vende el StarOffice como un paquete de productividad completo
    y totalmente compatible con Microsoft Office, pero a una fracción del
    costo: sólo US$ 69,95. La versión más barata de Microsoft
    Office cuesta US$ 149.99, y Microsoft Office 2007 Ultimate cuesta US$ 679.
    El 7 de agosto, Apple anunció nuevas versiones de los paquetes iMac,
    iLife 08 e iWork 08. El iWork (paquete de productividad) incluye Pages, un procesador
    de palabras; Keynote, un software de presentación; y Numbers, una nueva
    aplicación de hoja de cálculo. Todos, muy fáciles de usar,
    según Steve Jobs, CEO de Apple.
    La característica más importante de los rivales es que son compatibles
    con el producto que buscan atacar. “Yo compro Word porque la gente me
    envía archivos en Word y yo debo editarlos,” dice Whitehouse. “Si
    con iWork, de Mac se pueden leer y modificar archivos Word y PowerPoint, entonces
    sí se puede pensar en cambiar Office por otro programa mejor. Los grandes
    diferenciadores son, entonces, interfaz de usuario, velocidad y estabilidad”.
    Mientras los esfuerzos por crear alternativas se redoblan, Microsoft sigue teniendo
    muchas cosas a su favor. Según Hrebiniak, su mayor activo en esta guerra
    es la inercia. “Los clientes prefieren quedarse con lo que conocen aun
    cuando las alternativas sean mejores y más simples. Es un hábito”.
    Hará falta un software muy revolucionario para hacerlos abandonar
    lo que ya aprendieron.
    Mientras tanto, Microsoft invierte fuertemente en herramientas con base en la
    Web, llamadas Live. Werbach no cree que se esté cerca de una situación
    en la cual se venga abajo la franquicia del Office, pero si el mercado cambia,
    el colapso podría ser repentino. “Microsoft lo sabe muy bien. Está
    poniendo una increíble cantidad de recursos en Live y en otros programas
    para reducir su dependencia del software de escritorio”.
    Pero Microsoft está en condiciones de intensificar la lucha. Con US$
    23.400 millones en efectivo, está armado hasta los dientes.